Abrigaditos es una asociación civil, la partida
económica viene de INAU y de allí se pagan los gastos,
como luz, agua, la merienda de los niños. Este año
recibieron un “hermoso juego”, sostuvo Miriam
Rodríguez maestra coordinadora del club. El proyecto
se entregó en la comunidad canaria, luego la
Intendencia de Canelones realizó la transferencia a
INAU.
La asociación tiene 50 niños inscriptos de 5 a 13 años,
pero dada la situación por la pandemia por
coronavirus, sólo concurren 14 de lunes a viernes de
13 a 17 horas. La coordinadora comentó que a cada
familia se le dispuso los días que debe concurrir su
hijo o hija.
El protocolo lo cumplen, cuentan con alfombra
sanitaria al ingreso, tienen jabón líquido y toallas
desechables, alcohol en gel, alcohol al 70% para
pulverizar, distanciamiento, utilización del tapabocas.
La maestra coordinadora explicó que al principio,
cuando INAU autorizó el volver a la presencialidad, los
niños cumplían con el distanciamiento físico. Ahora
después de untiempo , Rodríguez afirma que
cambiaron la conducta y tienden al acercamiento, lo
cual provoca que las trabajadoras estén insistiendo en
que respeten las nuevas normas.
Los espacios de juegos se modificaron, por ejemplo la
pelota ya no se utiliza más. “Todo ha cambiado y nos
hemos tenido que adaptar a esto”, afirmó Rodríguez.
El equipo se conforma por la trabajadora social,
educadoras, maestra coordinadora, maestra de
apoyo, auxiliar de servicio, cocinera, psicóloga y
pasantes del Instituto de Formación Docente. Al ser
una asociación civil tienen una presidenta y secretaria.
Este año cuentan con una nueva estufa a gas para que
todos los salones cuenten con una y también una
laptop para acelerar el trabajo administrativo.
Elena Silva es la maestra y todos los años se proponen
proyectos. Este año era el de narración, pero sobre la
marcha se modificó porque enseñar esa temática
implica la cercanía para poder explicarles.
Se produjeron cuentos en cuarentena, se presentaron
a un concurso de una ONG, El Puente, muchos
cuentos se presentaron. El primer premio fue para un
cuento de Abrigaditos, que se llama “Caperucita en
cuarentena”.
EL trabajo que realizan con la maestra es de tareas
vigiladas y también en un apoyo en aquello que les
sea un poco más difícil de resolver. Silva comentó,
entre palabras alegres, que “están muy
entusiasmados con las producciones de cuentos y no
sabes qué hermosos cuentos”.
Sadia Baudino

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