Segunda parte de la nota realizada con Neber Hernández
el “Bebe”
Acá nos cuenta jugosas anécdotas, que hoy se pueden
contar, como la de algunos juegos. El tiempo ha pasado y
seguramente debe ser difícil encontrar algún testigo.
Hace hincapié en la capacidad de su hermano Milton, fue
el mejor que vi, lo dice sin que le tiemble la voz o el pulso,
con orgullo. Claro, también habla de Darío o de Barrios y
de muchos más.
Prefiere ir a las canchas de conchillas, el juego no es el
mismo en una de sintético, de algún partido increíble que
gano, los perdidos se los dejó a que los recuerden los
ocasionales rivales.
# ¿Darío, era sólo el bochazo lo que lo destacaba o algo
más?
// El siempre jugaba de bochador, después comenzó a
jugar en la categoría individual, entonces tuvo que
practicar un poco más el arrime, pero era un enorme
bochador. Jugaba Remedio con ellos, que Remedio era
segundo, pegaba, rafaba, arrimaba, era bueno también.
Era contratado por Santa Lucía de Fútbol, luego jugó en el
Santos con nosotros, jugamos como diez años con

Remedio. Cuadros buenos eran todos acá, no eran fácil
ganarles, y en la selección siempre había cinco o seis
jugadores muy buenos. Después que faltó de las canchas
Darío, éramos prácticamente el “Dios Verde” González y
yo los bochadotes. Ahí nos turnábamos. Recuerdo en un
Nacional en Colonia, que le digo al “Dios Verde” jugá vos,
porque andaba que era una bala. También jugaba
“Marito” Rodríguez, que era juvenil y andaba muy bien
también y con Remedio ganaron el Campeonato Nacional
ahí en Colonia.
# La bocha, por aquellas épocas, era mucho más grande y
pesada que la actual.
// Sí, la bocha pesaba 1 kilos 250 gramos, las normales,
pero el Club de Bochas tenía una que pesaba 1 kilo 400
gramos, era imposible llegar. Además, era enormes, a los
que tenía la mano chica se les complicaba agarrarlas bien,
fundamentalmente para tirar el bochazo. Darío las
agarraba como si nada, se llenaba la mano.
# Además, hoy otra de las diferencias, es que el objetivo a
pegarle era más grande visualmente.
// Cierto, tenía más vista, pero en el tiro largo costaba
llegar.
# Hasta entrado los años 80 y quizás algo de los 90, aún
era común tirar el bochazo de atrás. Había gente muy

buena en ese estilo. En estos tiempos esa actitud ha
desaparecido de los rectángulos de juego.
// Es muy cierto, a mi me tocó jugar un partido contra
Pedro Amoroso en la cancha de Santa Lucía de Fútbol, en
una mano me tiró los cuatro bochazos de atrás y los pegó
los cuatro, en el último bochazo ligó mal y yo hice un
tanto.
Era lindo tirar de atrás, fundamentalmente ver, porque
había jugadores que andaban muy bien en ese estilo. Hay
que tener buen brazo, dirección, precisión, fijase que la
tira contra el tablón de la otra cabecera de la cancha, no
es simplemente tirar. Además, los tablones tenían que ser
de buena madera para que respondieran bien. Si eran de
alguna madera algo débil, como los había fracasaba el
bochazo, porque no surtía el efecto que se buscaba, la
bocha podría salir desviada.
# También se hacían allá por las décadas del 60 y quizás
parte de los 70 desafíos en el campo.
// Totalmente, el “Jefe” González de Aguas Corrientes era
uno de los que jugaba seguido, era bueno ahí. Yo alcancé
a jugar con él en el campo un partido o dos, se jugaba por
plata.
# En el campo se jugaban varios juegos por plata, ejemplo
la taba. Recuerdo en una fiesta aniversario de un club de
bochas hace muchos años, aparte del Campeonato de

Bochas, afuera había flor de juego a la taba, y el que
recibía las apuestas a manos llenas, era un excomisario,
el nombre no viene al caso.
// Eso pasaba sí, en el campo de Rodríguez vi jugar, y
siempre quedó la anécdota. Mi hermano con otro jugador
hicieron un partido en el campo, aparte había juego al
monte y la taba. Recuerdo que estaba Esneldo jugando a
la taba dentro del monte con otros paisanos y no tanto, y
aparece el milico Puig en la moto. No quedó nadie,
disparan en todas las direcciones, era la polvareda de
gente huyendo, dijera algún paisano, cuando en la noche
hacía el relato del acontecimiento, quedaron los que
estaban jugando a las bochas solamente.
La misión no era solamente ir a jugar un partido o dos a
las bochas, era pasar un buen rato jugando a otros juegos
que les gustaba, pero que no estaba permitido apostar.
# ¿Alguna vez le llegó el comentario sobre la procedencia
de la bocha?
// Siempre hubo comentarios que Italia sería uno de los
orígenes del juego de las bochas, incluso ahí en la era
moderna se han hecho campeonatos del Mundo y se ha
ido a jugar.
Era distinto porque las cancha eran sin barandas. A veces,
cuando iban a tirar de atrás ponía barandas en el fondo.
Alfredo Barrios fue uno de los que jugó.

# Hábleme de Alfredo Barrios.
// Alfredo Barrios se inicio prácticamente acá en Santa
Lucía con nosotros. Él vino de jovencito, tenía novia acá y
venía todos los fines de semana, él es de Lavalleja,
pasábamos jugando.
# Fue un gran jugador.
// Sí, como bochador fue el mejor que he visto, era
extraordinario.
# En Brasil lo quieren muchísimo a Barrios.
// Pasa que Barrios fue el profesor de los brasileros. Él
jugó muchos años allá, enseñó mucho, lo quieren
muchísimo. Él es un tipo muy macanudo, muy abierto, se
da con todo el mundo. Hace mucho que no lo veo, pero
nos apreciamos mutuamente.
# Después, surge una camada nueva de jugadores,
Villamil, Julio Pérez, un poco más adelante los Colombo,
el “Nito” Pérez, Mario Rodríguez, Ricardo Moreira, Néstor
Fuentes y otros.
// Villamil, cuando empezó a jugar llegó para reforzar de
muy buena manera nuestro terceto. Julio Pérez jugaba
muy bien también. Salió una camada de jugadores
buenos y pareja, que ganaron muchas cosas a nivel
departamental y nacional. También a nivel de damas se
ganaron unos cuantos campeonatos nacionales, algunos
jugadores jugaron en la selección. Alejandro, mi hijo, de

Esneldo, era el técnico Barbeito y Néstor Fuentes, es
difícil acordarse de todos, pero la bocha en Santa Lucía
fue grande de verdad a nivel nacional. Había mucho
entusiasmo por la bocha, era como el fútbol, había
interés y ganas de jugar.
# ¿Por qué cree se perdió ese entusiasmo?
// Buena pregunta y difícil de contestar. Yo creo que pasó
como en otras disciplinas deportivas, en el fútbol acá
pasaba lo mismo, había muchos cuadros, ahora están
solamente los tradicionales. Hubo mucho básquetbol acá
también, hoy hay un cuadro que hace años tiene que
jugar casi siempre afuera, porque acá no consigue una
cancha. Bueno, con la bocha pasa algo parecido, además
hay otras opciones, otras propuestas, más
entretenimientos, que antes no había. En la bocha
oficialmente quedan dos equipos jugando anda más en la
ciudad, pero no sé realmente qué pasó. Cambió el
sistema de juego también, ya no es lo mismo, creo que se
perdió un poco de diversión también.
# En la Liga de Bochas Santa Lucía, los clubes no están
obligados como en otras disciplinas a tener juveniles,
creo que eso es parte también de esa baja, cada vez más
pronunciada.
// Eso hace años que viene pasando, es una lástima,
porque también surgían mujeres y que jugaban muy bien.

# ¿Una persona que jugó toda la vida a la bocha, qué
siente?
// Es una verdadera lástima, la última vez que estuve en
las bochas fue cuando inauguró la cancha nueva el
Santos.
# Ahora que nombra la cancha del Santos, ¿llegó a jugar
en piso de sintético?
// Jugué sí.
# En su etapa de jugador, el mayor tiempo lo hizo en
canchas de conchilla con sus pro y sus contras, según para
dónde agarraba la bocha en ciertos puntos.
// Claro que sí, mayormente jugué en cancha de piso de
conchilla, pero era mejor, porque tenía sus secretos, que
a veces incidía en el juego. En canchas de sintético jugué
los últimos años, ya estaban las del Santos, Club de
Bochas, Defensores del Barrio Sur, Los Álamos, si volviera
a jugar para las de conchilla. Eran más lindas, creo que las
canchas de sintético le sacaron vista al juego, porque una
bocha para que llegara livianita. El partido se iba muchas
veces tres horas tres horas y media, entonces entraba el
aburrimiento, no es lo mismo. Reconozco que es un
adelanto en cierto sentido, no tiene que estar tapando
pozos, darle cilindro y otras cosas. Más allá de que
también lleva su cuidado, en la cancha de conchilla es
más vistoso el juego, uno tira un bochazo y si le pega bien

la bocha queda ahí nomás, haciendo juego incluso, en la
sintético la bocha va para todos lados.
# ¿Si tuviera que recordar a algún dirigente?
// Hubieron muchos y muy buenos. Esteban Echandy
cuando estábamos en el Club de Bochas era un gran
dirigente, Fernández Rondeau, Nicomedes Hernández.
Conocí a muchos dirigentes, más acá, Cabale, Rapetti,
Esneldo, Vicente Romero, entre otros tantos, gente que
trabajaba mucho para la bocha.
# Después, el sobrino de Esneldo, Sergio, fue ocho años
presidente de la Federación Uruguaya, que no es poca
cosa.
// Totalmente, se formó al lado del tío y otros dirigentes,
también, Miguel Posse que lo acompaño.
# Este es un deporte que tiene dos resultados solamente,
gana o pierde. ¿En la bocha ganó más de lo que perdió o
perdió más de lo que ganó?
// Es brava esa, depende de la mirada, en Tercetos
cuando estábamos en Santa Lucía de Fútbol y luego en el
Santos, fue más lo que ganamos que lo que perdimos, y
en Pareja con mi hermano Milton de trece campeonatos
ganamos doce, así que algún partido hemos ganado.
Milton llevaba la cuenta de los partidos, jugábamos
mucho y nos entendíamos muy bien con él.

# ¿Recuerda haber ganado algún partido que lo tenía
prácticamente perdido?
// Varios, recuerdo uno en el Santos, contra Darío Cánepa
y Miguel Cousté en Pareja, no era fácil ganarle a ellos.
Antes los partidos era a 18 tantos, íbamos perdiendo 16 a
2, entonces, ellos tenía 16 en la pizarra y en el fondo
tenían una, entonces estaban prácticamente con 17 y
nosotros que veníamos remontando ya teníamos 16. Mi
hermano me hizo jugar una bocha de arrime al fondo con
el chico ahí, para que tocara el chico hacia la bocha
nuestra, que estaba ahí también y le hicimos dos, y
ganamos luego de ir perdiendo por 14 tantos. Pero de la
forma que ganamos partidos increíbles también
perdimos, es parte del juego, es lo lindo que tiene más
allá de las alegrías o tristezas.

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