El año pasado, la sede del Club de Leones posterior a
la inundación del mes de junio quedó inhabitable,
como consecuencia, el lugar no estaba apto para
realizar ayuda social. A esto se le agrega que poco
tiempo después el espacio fue bandalizado, lo cual
generó destrozos y también pocas posibilidades de
poder repuntar de manera rápida en lo que restaba
del año.
La sede volvió al ruedo, el invierno llegó y los
integrantes del Club decidieron clasificar toda la ropa
que fue donada por la población para ayudar a los
afectados por las inundaciones.
La idea es darle “vida y andamiaje a la sede”, explicó
Claudio Maciel presidente del Club, con las jornadas
de donación de ropa. Las personas que se acercan
pueden conseguir ropa de niño, niña, adulto, ropa de
cama y también calzado. Maciel enfatizó que calzado
de invierno es poco lo que hay y quienes se quieran
acercar a donar ropa pueden hacerlo y entregarlo
mismo en la sede.
Entre 100 y 120 familias fueron en búsqueda de
vestimenta y sus integrantes esperan que se pueda
ayudar a más.
Bajo estricto protocolo sanitario realizan las entregas.
Las personas deben concurrir de tapaboca, sólo se
deja ingresar a dos personas al local y quienes
ingresan disponen de guantes para evitar el contacto
directo con la indumentaria.
Sadia Baudino

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