No sé si he sido prolijo, si sé que cuando tuve un
momento complicado, la gente se preocupó por mi salud

Tercera y última entrega de la entrevista realizada a
Rómulo “Polo” Martínez, para todos quienes lo
conocemos en el diario vivir, simplemente el “Polo”.
A ver, muchos se preguntarán, este tipo hizo una
entrevista o una narración de parte de la vida de un
individuo del pueblo.
Creo que cabe la pregunta indudablemente, es que
normalmente nos ocupamos de hechos puntuales, es este
de los deportistas, ello ocurre en etapas normales en el
desarrollo de los calendarios de cada disciplina deportiva,
por lo que los espacios son ocupados normalmente por
simples estadísticas y nos olvidamos de diario vivir del
deportista, de algunos pormenores, de sus realidades, del
por qué de algunas actitudes o decisiones, más allá del
bien o del mal que a cada uno las circunstancias le
puedan acarrear.

El “¨Polo”, al cual cuando concertamos una nota más,
pero resulta que nos encontramos con un tipo diferente
en el ambiento futbolístico, porque lo conocimos detrás
de una pelota, realmente. Resultado que nos
encontramos con un cuadro donde están los cuatro de
Liverpool y una foto suya en el mismo encuadre, una
guitarra, la peluquería, el perro al cual le dedicó una
canción, cosa buena. Ahí, sorpresivamente nos dimos
cuenta que sería más que una entrevista, una historia
diferente.

# Decidís no jugar más en Santa Lucía. ¿Al año siguiente
qué sucede?
// Había un partido con la selección de San José, el
equipo que yo integraba estaba formado por jugadores
libres. Jugamos, y cuando termina el partido, el técnico de
la selección de San José, que era el “Pocho” Calandria, me
pregunta a quién pertenecía mi pase. Le digo: es mío. Me
dice que dirigía a Nacional de San José y que le gustaría
contar conmigo en el plantel. No tengo problemas, le
digo, y esa misma noche voy a la sede de Nacional. Hablé
con los dirigentes, les digo lo que quiero, porque yo
aparte del sueldo mensual pedía prima, me arreglaron ahí

mismo. Eso fue en el año 86, jugué todo el año, inclusive
ahí perdemos un campeonato increíble, son de esas cosas
insólitas que pasan a veces. En ese entonces la media
todavía era de dos puntos por partido ganado, faltaban
seis puntos por disputarse, o sea faltaban tres partidos, y
nosotros llevábamos cinco puntos de ventaja, parecía
imposible perder el campeonato. Me enfermo yo de la
garganta, siempre tuve problemas de las amígdalas,
estuve más de diez días en cama, pasa una fecha, pierde
Nacional. Lo escuchaba en casa por la 41, la radio San
José. Pasa el segundo partido vuelve a perder Nacional, se
nos pusieron a un punto, quedaba la última fecha, yo no
estaba pronto aún, el último partido era en el Estadio con
San Lorenzo. El jueves previo me levanto y voy a la
práctica en San José, no valía un cobre, el domingo voy a
jugar igual. Perdemos con San Lorenzo 1 a 0, nos hace el
gol Martín Rodríguez, aquel que jugó en Peñarol. Qué
sucede, el equipo que venía con chance era Río Negro,
para que veas, Río Negro cuando faltaban tres fechas,
perdía 3 a 0 el primer tiempo con Central. Nosotros, si se
confirmaba el resultado ya éramos campeones, además
Río Negro el segundo tiempo estaba con nueve
jugadores, y da vuelta el resultado termina ganando 4 a 3.
Río Negro, en definitiva, terminó siendo el Campeón, y yo
en lo personal había volado. Los dos jugadores de afuera
éramos el “Pacha” Gómez de Canelones y yo.
# ¿El”Conejo” Alejandro Alonso estaba?

// Él estaba en Universal. Tengo una anécdota, en la
primera rueda veníamos primeros los dos, Universal y
Nacional. Cuando nos enfrentamos se jugó en la cancha
de Universal, jugamos de mañana, la cancha estaba llena,
Universal tenía una gran hinchada, además, años
anteriores había salido dos veces Campeón del Interior,
entonces lo seguía muchísima gente. Comienza el partido,
el “Conejo” era el volante ofensivo, era un gran equipo, el
arquero era el brasilero Arrúa, que después jugó en Aguas
Corrientes, Porongos de Flores. Antes de finalizar el
primer tiempo levantan un centro, yo salto, a cabecear
intentando despejar y un compañero roza la pelota y se
hace el gol en contra. Se la colocó contra el palo a su
propio arquero Silva. Termina el primer tiempo y la gente
de Universal desde afuera gritaban Martínez eres un
fenómeno, el año que viene te traemos con nosotros. La
gente pensaba que el gol me lo había hecho yo, pero
además, me iba re caliente, capaz que el técnico me
sacaba. Entro a jugar el segundo tiempo, qué me decís
que empato y hago el segundo yo, pasamos a ganar 2 a 1,
y el “Pacha” hace el 3 a 1, ganamos. Pero como te decía,
al final Río Negro gana un Campeonato que Nacional se lo
sirvió en bandeja.
Hacen las citaciones a la selección de San José. Yo había
volado en el campeonato, el otro puntero, que también
anduvo muy bien, era Bravo, el técnico era el “Pocho”
Calandria. Yo me veía citado, no me lleva a la selección,

me dice que en caso de que hubiera alguna deserción,
por ejemplo por una lesión, que me citaba. Te podés
imaginar la calentura que me agarré, pero voy a ver a la
selección porque era amigo de Alonso y él jugaba,
además el arquero era el de Nacional. San José sale
Campeón del Sur y sale Campeón del Interior. El Estadio
no sabes lo que era, los jugadores así los bolsillos de
plata, me lo contaba y más se calienta el “Polo” lo que se
perdió por culpa de un pájaro, no porque lo haya
ensuciado, sino por no citarlo a la selección.
Comienza la temporada 87, viene Nacional a buscarme de
nuevo, les digo: en ese cuadro no juego más. Me dicen:
nosotros nos portamos bien contigo el año pasado. Les
digo: ustedes sí, pero el técnico Calandria conmigo no, y
Calandria era el técnico de Nacional una vez más, con él
como técnico no juego más.
Ahí se entera Budapest que estaba libre, me vienen a
buscar, arreglamos económicamente. Fue un
campeonato precioso. Nosotros no teníamos mucho
cuadro, pero nos sacamos el gusto de sacarle el
campeonato a Wanderers, le ganamos 3 a 1. Yo hago los
tres goles, y ese año se corona Tri Campeón Santa Lucía.
Anduve bien en Budapest y el “Ruca” me cita a la
selección. En un partido de preparación con Cerrillos,
previo al debut de Canelones, me lesiono. Recuerdo que
la delantera de esa selección jugábamos yo, “Tacuara”
Pérez y Luís Aire, aquel puntero de Wanderers, pero me

desgarro, el “Ruca” me dice: esta lesión va para largo,
quedo afuera de la selección.
# ¿Hasta qué año juegas al fútbol?
// En el año 88 juego en Carrasco del Sauce, había buen
cuadro, con jugadores de renombre, Amatrain,
Bentancor, Soria, el #Tico toco” Rodríguez, el “Canario”
Rosario. Había tres goleros, cada cual más bueno, el
“Negro” Celi, Rico, y Requelme, un cuadraso. Ahí estaba
Táralo, que era uno de los que bancaban. Pensé, acá me
jubilo jugando, tenía 38 años cuando eso, incluso. si en un
partido x al tipo le gustó como jugaste ese día, a la hora
de pagarte te daba algo más de lo arreglado, era un
premio. Qué sucede, recuerdas que Carrasco no paga la
afiliación y queda desafiliado. Táralo le da la plata a un
delegado y este se durmió y fue tarde a la liga. Ahí habían
vencido los plazos y quedamos todos sin jugar, después,
en el año 89.
Pero resulta que el “Muñeco” Velarde dirige a Cerrillos y
me lleva, estaba Carlos Acevedo también, “Chelo” Correa,
“Popi” Espinosa, un tal Rocha, creo que estaba William
también, los hermanos Montiel, había lindo equipo. Si
habría equipo que el “Muñeco” me pasa a jugar de lateral
derecho, había jugado de volante, de nueve, por ejemplo,
pero nunca en la defensa, pero como era el perfil mío no
tuve problemas, incluso jugando en esa posición. A Santa
Lucía le ganamos 5 a 0 y yo le hago tres goles. El técnico

de Santa Lucía era Ariel Malacrida, fue el último año que
jugué.
# ¿Cuándo comienzas la etapa de técnico?
// Lo mío en ese rubro fue muy poco, recuerdo haber
dirigido a los juveniles de Wanderers, que me llevó el
“Nito” Pérez, después fui ayudante de Enrique Apratto en
Wanderers, dirijo un año a Santa Lucía.
# Eras un técnico organizado.
// Me gustaba serlo, porque además comenzaba a
gustarme dirigir. Para exigir uno tiene que estar a la altura
de las circunstancias.
# ¿En qué año diriges a Santa Lucía?
// A Santa Lucía lo dirijo en el año 2002, ahí sí dirijo solo
porque ni siquiera preparador físico tenía. Anduvimos
bien.
Después dirijo en Guatemala, me había ido con el Óscar
Pistón, un equipo juvenil, Ferro Carril de Salto. Jugamos
un torneo internacional e hicimos una campaña
impresionante. Si habrá sido buena que querían que
representáramos a la selección de Guatemala, pero en
ese club con otro compañero nos encargamos de las
cuatro divisionales menores.
Dirigentes de otros clubes, a través de la prensa se
enteran de la campaña que estábamos haciendo y me van

a buscar para que dirija al Club América, un equipo que
tenía que enfrentar la segunda rueda comprometido en el
descenso y se le había ido ocho jugadores. Pertenecía a la
divisional B, muy difícil. Me llevan para hablar y que viera
el panorama, era una desorganización total. Lo vi en un
partido y no jugaba en función de equipo, cada uno
jugaba como quería, eran once voluntades en la cancha.
La cancha era un Estadio lindo, con comodidades. Les dije
que me gustaba trabajar organizado, me apoyaron al
principio, trabajamos, y salvo al equipó del descenso, fue
por diferencia de goles, el tema que no descendió.
A otros equipos les gustó cómo había dirigido a ese club,
me hablaron, el Sololá Fútbol Club fue el más interesado.
Cuando compro el diario ese lunes, decía batalla campal,
hubo ocho muertos y como cuatrocientos heridos en la
zona de ese equipo. Entonces me digo: esto no es para
mí, ahí no andan con vueltas, primero actúan y después
preguntan por si había algún conocido. Hablo con la gente
y les digo que no acepto. Me tomé rápido los vientos para
EEUU, que tenía familia. Ahora, en EEUU en la LMS hay
una divisional menor, como si fuera la divisional B
nuestra. Jugas ahí y tienes buenas actuaciones, te
permiten reforzarse con tres jugadores profesionales para
poder ascender. Había un equipo que lo dirigía el
uruguayo Fernando Clavijo, que jugó en la selección de
EEUU. Lamentablemente falleció el año pasado víctima de
un cáncer. Clavijo se va a dirigir un equipo profesional de

Chicago, entonces este cuadro queda sin técnico, me
fueron a buscar por intermedio de un ex jugador, Schiavo.
Fui, observamos el panorama, tenían un estadio bárbaro,
una infraestructura impresionante, pero yo trabajaba con
mi primo, él había enseñado el oficio de metalero, él era
capataz de una empresa. Les pido UDS 3,000 por mes,
entonces me dicen, eso te lo damos si vos asciendes el
equipo a primera división, en esta divisional acá te damos
todas las comodidades y algunos dólares. Son medios
informales en ese aspecto, y yo trabajando ganaba los
USD que les había pedido, no arreglamos, y en el 2001 me
vuelvo a Uruguay.
En el 2002 es cuando me viene a buscar Santa Lucía,
ganamos el torneo Apertura y perdimos las finales con
Darling. Pero con Santa Lucía había muchos problemas,
también escaseaban muchas cosas. Yo trabaja en la
peluquería, que era mi ingreso económico real. En aquel
equipo, entre otros, jugaban el “Caspita” Romero, que era
el único delantero, después era todos o mediocampistas
o defensas, se los reubicaba en el campo y anduvieron
muy bien, Pelegrinetti, el “Pelú” Falero, Andrés Pi el
dentista, Pereira, Di Santi, el arquero era el “Hurraca”
Hernández, Martín Graciano, “Pelado” Feirrez, Rebollo,
Berti, Ojeda, Carlini, Marichal. Un compañón, como te
decía, en el 2003 en la inferiores de Wanderers, que es
donde me gusta trabajar más como técnico.
# ¿A San Lorenzo de San José llegas a dirigirlo?

// En el fútbol hay celos, como también hay mucha gente
que te aprecia, que sabe que anduviste por todos lados
jugando, e intentando dirigir. Voy a San Lorenzo, eran
todos jugadores de ahí, trabajamos tres meses notables
con el profesor Martín Moreno, que es un gran
profesional, trabaja muy bien. Martín ha salido Campeón
del Interior, entre otros campeonatos que ha ganado. Yo
trabajaba martes, jueves viernes y domingos en el club,
como eran todos jugadores de ahí, había que darle otra
dinámica al equipo, eso se logra con trabajo, en San José
la gran mayoría de los equipos te llevan dos o tres
jugadores profesionales. Arranca el campeonato, la
primera fecha nos toca con Independiente, un equipo de
afuera, jugaba el “Lucho” Romero, Gularte, una delantera
con mucha experiencia y goleadora, pero se iba el primer
tiempo 0 a 0, y sobre la hora le hacen un penal a
Hernández, cuando iba a convertir, no lo cobran. En el
segundo tiempo, con mucho viento, tiran un córner ellos,
resta en el primer palo un defensa nuestro, la pelota se
eleva y hace una comba y viene hacia el segundo palo,
había uno de ellos solo y nos convierte en la hora .
Perdemos 1 a 0, injustamente.
Después, empatamos el segundo partido 3 a 3, con el
cuadro que dirigía Ramón Doglio, que salió segundo ese
año. Me vengo para Santa Lucía después del partido, me
llaman por teléfono gente de San Lorenzo para decirme
que no quería contar más conmigo, así que Gregorio

Pérez no fue el único, producto de la manija que había
desde afuera.
Después, integro el cuerpo técnico de Rosario Martínez
en Fénix, ahí estaban también el Prof. Álvaro Vadone,
Alejandro Alonso. Mi misión era observar a los próximos
rivales, hacía un informe, se lo entregaba a Rosario, pero
viste como es esto, somos dos personas
temperamentales, de carácter especial. Pero los
dirigentes en determinado momento le preguntan cuál es
mi función, se las comunica y le dicen tráigalo a trabajar
acá. Vamos con la anuencia de Rosario, nos integramos a
trabajar más cerca, ayudándolo a él y me pagaban un
sueldo, también a Alejandro y a Vadone. Arrancamos a
trabajar en el Gimnasio con ellos y en la cancha, de todas
maneras seguía observando a los rivales más inmediatos,
todo bien, y seguíamos realizándole los informes de los
futuros rivales, se anduvo muy bien, se salió Vice
Campeón Uruguayo. Pero los dos somos personas
temperamentales, algunas discrepancias surgían,
entonces decidimos abrirnos porque en líneas generales
era difícil congeniar, entonces termina esa etapa,
después, está todo bien.
# Culmina esa etapa. ¿Te gustaría dirigir a futuro?
// A partir de ahí decidí retirarme del fútbol, no por eso,
sino porque hacía muchos años que venía metido en el

ambiente, entonces creí que era hora de cambiar el
rumbo.
De todas maneras, acá fuera me hubiera gustado
trabajar, pero es muy desorganizado, también el
ambiente. Los equipos que más o menos tenían buenas
infraestructuras y en el cual se podría realizar un trabajo
en serio, era pocos y ya tenían sus entrenadores,
entonces fui perdiendo rueda, quedando prácticamente
al margen. Y aparte, yo siempre tuve una asignatura
pendiente que era estudiar música, ese espacio a partir
del 2010 lo llené estudiando solfeo, porque quería
realmente saber tocar la guitarra, que era lo otro que me
apasionaba, entonces me dediqué a eso. Además, me
había jubilado, digamos que la peluquería pasó a ser algo
así como un entretenimiento en algún omento. Hoy ya no
atiendo, yo compongo mis canciones.
# ¿Escribes letras de canciones o poesías?
// Sí, sí escribo y me gusta hacerlo.
# ¿Qué tipo de letras?
// Sobre lo que venga, le escribo al perro, por ejemplo.
# No. ¿Sobre qué género musical o propuesta? ¿Es una
tendencia Beat relacionada con los 60 y 70?
// No, es más bien un Folk rock, es algo entreverado,
supone que fuera una combinación de un Joaquín Sabina
y Joan Manuel Serrat, , viste como es esto.

# Es el entretenimiento que tienes circunstancialmente.
// Claro, compongo y elaboro la música también.
# Antes de seguir. ¿Cómo está tu salud?
// Pasé un momento complicado, tuve una infección y se
me fue a la sangre, tanto es así que anduvieron algunos
comentarios en su momento de que me iba a la sombra
de los pinos, ya sabes al final de dónde, pero acá estoy.
Parece que tengo cien años más de vida, para seguir
disfrutando de esta vida que capaz que en algún
momento tuve algunos errores, pero sé que he vivido la
vida que me gusto, creo que es mucho decir, y más en
estos tiempos tan complicados.
Qué quiero decir, que no estoy arrepentido, sí capaz
corregiría algo, porque a pesar de todo he cosechado
muchas amistades, gente que cuando tuve un momento
complicado con mi salud estuvo al lado mío
preocupándose. Creo que eso no se logra porque sí
nomás. Yo podré haber tenido muchos defectos en mi
vida, pero soy un eterno agradecido a aquellas personas
que sin preguntar quién fue el “Polo” se preocuparon y
estuvieron pendientes a todo momento de mi salud, eso
no tiene precio.

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