Ha sido una nota distinta, con alguien que tiene un gran
humor hasta para contar las adversidades, por ejemplo el
no haber tenido la suerte de dar una vuelta olímpica,
pero lo cuenta con gracia, lleno de anécdotas. Jugó en la
Liga de Menores, Selecciones de Canelones, de Florida,
Wanderers, Santa Lucía, Tres Esquinas de 25 de Agosto,
River de Florida, Nacional, fueron 15 años donde más que
nada se jugaba por la camiseta, aunque ya en esa época
se pagaba y bien en algunos casos.
Recuerdo una anécdota cuando era el canchero de
Wanderers, por el año 87, Eduardo Pedrín que era
dirigente bohemio en aquel entonces y allegado a
Nacional, trajo para jugar un amistoso a la cuarta división
de Nacional que tenía muy buen equipo. Había un
preliminar y los jugadores de Nacional estaban todos
juntos. La pelota sale afuera del campo y el “Poto” la
comenzó a dominar y no se le caía, éstos lo miraban con
asombro, hasta que un jugador dijo, así la domina el
canchero, me imagino lo que juegan los jugadores. Nos
sentimos muy cómodos escuchándolo.
# Me decía que en el 58 estuvo en Nacional, luego volvió
a Wanderers, que le pagó lo que Nacional no quiso, pero
estaba Ondino Viera ahí, un reconocido técnico de la
época.
// Sí, él estaba a cargo de todo, era una especie de
gerente, sabía muchísimo Ondino Viera, era como un
padre para nosotros. De acá también iba el “Coto”
Fourcade. Recuerdo que en un partido, la cancha estaba
mojada, entonces yo picaba y frenaba de golpe y hacía
seguir de largo al defensa. Tenía que acodarme para
luego levantar el centro, entonces, Ondino Viera se
calentaba conmigo, porque mientras me acomodaba para
levantar el centro, la defensa rival se acomodaba en su
área. El viejo me decía usted levante el centro como va,
en el peor de los casos puede rebotar en el rival y es
córner, la pelota la seguimos teniendo nosotros, pero no
pierda tiempo.
# Volvió a Wanderers
// Claro, porque me pagaron lo que no quiso Nacional.
Recuerdo que el técnico de Nacional me decía, usted es
un canario bobo, porque Héctor Núñez que era el titular
se iba para España, y usted va a ser el titular, aguántese;
me vine.
Tengo otra anécdota con Ondino. Nosotros jugábamos de
mañana y muchas veces nos quedábamos a ver a los
mayores, que jugaban de tarde, y comíamos con ellos.
Entre ellos estaba aquella delantera famosa de Nacional,
Héctor Núñez, “Cien gramo” Rodríguez, Raúl Núñez,
Escalada. Yo andaba en el corredor y viene Ondino Viera
derecho a mí y me dice, Rodríguez cómo se encuentra
para jugar en el primero hoy. Me sorprendió con la
pregunta porque había jugado de mañana y anduve bien,
por suerte, pero ante la pregunta titubee en dar la
respuesta. Me dice, no juega nada. Él tenía esas cosas, si
no te sentías firme y seguro no jugabas. Había jugado de
mañana, un cuadro como Nacional, yo tenía 19 años,
tenía una delantera fabulosa, qué voy a esperar que el
hombre de golpe me pregunte cómo me encuentro para
jugar al rato con el primero. Qué paso, Héctor Núñez
comiendo se sintió mal, en mi lugar jugó un morocho,
Tabaré Suárez, era contra Liverpool, que era mi suplente.
Yo lo miré desde la tribuna.
Recuerdo que esa misma prueba la hizo el “Muñeco”
Velarde en Wanderers con un jugador, Marichal. Yo le
había hecho el cuento, entonces él lo aplicó un día en
Wanderers. Al jugador le pasó lo mismo que a mí y el
“Muñeco” se calentó y no lo puso.
# En aquel entonces, en el interior ya se pagaba bastante
bien.
// No se pagaba mal, $250 por mes me dio Wanderers,
que fue lo que le pedí a Nacional. Había una comisión
muy fuerte, hacían colectas y todo el mundo ponía.
Quedé loco de la vida, más allá de que más de alguna vez
pensé por qué no me quedé en Montevideo, pero acá me
sentía bien también.
# Me dijo que había jugado en el Santa Lucía Fútbol Club.
¿Cuándo y por qué?
// En Santa Lucía jugué porque salió un negocio, digamos
que hubo un intercambio de jugadores desde Santa Lucía
a Wanderers. Vino un muchacho, Lazogue, era delantero,
además él quería venir a Wanderers, entonces el “Lito”
Arbiza, que era dirigente de Santa Lucía, me ofreció $500
por el pase, un platal, fue a mediado de los sesenta.
Recuerdo que ya andaba de novio ahí, estábamos en
preparativos, entonces Gladys compró enseguida una
batería de cocina y otras cositas. Me los hizo bolsa en un
rato los $500. Me acuerdo que el “Lito” me dio un
cheque, yo nunca en la vida había visto uno, esto qué es
me preguntaba yo.
Fui a Santa Lucía, que tenía buen cuadro, jugaban el
“Mula” Rodríguez, Carlos Vidal, Pereira, que era centro
delantero, Riebo que jugó en Defensor, el Profesor
Ricardo De León, pero anduve mal, no anduve bien, creo
que porque la hinchada me gritaba vendido y otras cosas,
entonces me sentía mal y no rendí. Mientras tanto,
Lazogue en Wanderers hacía goles de todos los colores,
más me calentaba. El “Poto” hoy se ríe, por no proferir las
puteadas que hizo en aquel entonces. Después volví a
Wanderers, jugué muchos años y con muchísimos
jugadores, es difícil dar nombres porque son demasiados,
por nombrar algunos Landaco, Lorenzo López, Cieza,
Rubén Ángel Cabrera, Cardellac, el “Chapa” Falcón, Pisón,
Debía, Antonio Romero, Torterolo, el “Coco” Muñoz.
# ¿Juega un año en el fútbol de Florida?
// En el año 66 jugué en River de Florida y en la selección,
pero cuando fui a la selección jugaba en Tres Esquinas de
25 de Agosto, que estaba en la Liga Unión. Ese año me
casé y la comisión de la Liga me regaló la estadía para la
luna de miel en un hotel de Florida. Había arreglado para
dos o tres días porque andábamos cortos de pesos,
además había fallecido hacia poco el padre de mi señora,
pero vinieron los jugadores de la selección y nos pagaron
una semana más.
Anduve bien, Florida tenía un gran cuadro ese año,
jugamos la final del Sur con Canelones, nunca había visto
el Estadio tan lleno como esa noche. Íbamos ganando 2 a
0 a los 10´del primer tiempo, terminamos perdiendo 4 a
2. Canelones tenía un gran equipo, jugaba Nelson Leone,
Omar Fernández, por nombrar algunos. Al otro año, en el
68, yo no estaba y salió Campeón Florida. También jugué
en la selección de Canelones y no fui campeón.
# No se le dio nunca ganar un campeonato, era como la
yeta para los equipos “Poto”, lo toma con mucho humor.
// Totalmente, llegaba a la cancha y sentía el rumor,
bueno, este no salimos campeones, cosas del fútbol.
En el año 1970 me retiré. El fútbol no me dio la
satisfacción de dar una vuelta olímpica como jugador,
pero sí la de cosechar muchas amistades de todos lados.
Asas cosas que incluso se conservan hasta hoy día y no
tienen precio.

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