Fabricio Ferrari, ejemplo del deporte santalucense, el
“Caballero de la bici”, como le dicen en España.
Fabricio Ferrari Barceló está unos días de paso por la casa
de sus padres, disfrutando de las vacaciones, de los
amigos y del pueblo que lo vio nacer deportivamente. Y
dónde nació su afición por el ciclismo en el Alas Rojas,
nada menos, club que también unos cuantos años antes
de su llegada a este convulsionado mundo, pero lleno de
oportunidades, vio nacer también a su padre
deportivamente, Díver Ferrari, que junto a su
compañeros en el 74 le trajeron al pueblo el primer gran
triunfo a nivel internacional del Alas.
Fabricio comenzó a dar sus primeros pasos en esto de
andar en serio sobre la chiva a principios del 2000. En el
2002, con 17 años ya formaba parte del primer equipo del
gran Alas Rojas de Santa Lucía.
Resulta que el pibe, muy callado, tímido, en su interior
tenía grandes sueños, ansias de progresar, de triunfar,
pero lejos del pago, de la familia, los amigos, y a los 19
años partía con su mochila, como bien lo dice, cargada de
sueños e ilusiones, teniendo como ídolos y referentes a
los ciclista criollos. Claro que allá, en la madre patria, se
encontraría en cualquier momento con el gran Miguel
Induráin.
Cumplió su gran sueño, además de demostrar de que
nada es imposible en la elite del ciclismo europeo, llegar a
ser profesional. Ya van 10 años Fabricio, entre medio
defendió a Uruguay en dos Campeonatos del Mundo de
Medrisio (Suiza) en el 2009, también participó en el
Mundial de Holanda en el 2012 y en infinidad de
competencias por todo el continente europeo.
Prácticamente desde su llega a tierras Vascas, en abril del
2006 se coronó ganador del trofeo Euskaldun. A decir de
Fabricio, el mejor triunfo fue la primera carrera que gané
como puerta de entrada. Luego logra el trofeo Sub 23 de
la Federación Vasca, en el 2009 obtiene los títulos de la
vuelta al Goierri y el Bizkaiko Bira.
Sus buenas performances a nivel Amateur, hicieron que el
Caja Rural amateur por aquel entonces comenzara a
observar al joven ciclista sudamericano, que llegaba de un
país de tradición ciclística en el concierto americano y que
ya en sus primeros pedalazos por tierras Vascas se iba
adueñando de sus rutas y estadísticas. Quién era, Fabrico,
el chiquilín de figura esmirriada que un buen día había
partido del barrio en busca de nuevas aventuras.
En el 2010, el gran sueño del pibe se hace realidad, el
equipo de Caja Rural se convertía en un equipo
continental, profesional. Logra el 4º puesto en su primera
carrera como profesional en el gran premio del Llodio. Le
hubiera gustado estar junto a sus padres el día que firmó
como tal y que compitió, simplemente para registrar su
alegría.
Llegaba de un país en el cual se corre en el llano, por las
características de su topografía, sin embargo, no tuvo
inconvenientes para adaptarse rápidamente a las
competencias de montaña. En el 2011 demostró su
progreso logrando dos veces un quinto puesto en la
Vuelta al Lago Qinghai, participó en la vuelta a Portugal
donde ganó el premio a la montaña y un quinto puesto en
el Giro de la Romagna.
En el 2012, aparte de su participación en el Mundial de
Holanda como elementos destacados, también se
clasificó 7º en la clásica prueba de Ordicia.
En el año 2013, el calendario le depararía una actividad
de mayor nivel, participando de carreras UCI de gran
nivel, como la Vuelta al País Vasco, la San Sebastián,
Vuelta de Burgos, carrera donde ganó el premio de metas
volantes. Fue el segundo ciclista uruguayo, luego de
Héctor Rondán, en correr la ronda española, además de
finalizarla.
En la temporada 2014, tiene una destacada actuación en
la Vuelta a Castilla y León, en el 2015 fue 51 en la Vuelta a
Turquía, 13º en el gran premio Miguel Induráin, 2º en la
clasificación de la montaña de la prueba Ruta del Sur,
carrera que ganara nada menos que Alberto Contador.
En la temporada 2016, Ferrari cumple su noveno año en
el equipo de Caja Rural, todo un récord para un ciclista
uruguayo a nivel profesional, por qué no sudamericano.
Ese año comienza con un 7º puesto en la prueba Etoile de
Bességes, luego de haber sido 9º en el gran premio
Miguel Induráin. Participó del Giro del Trentino, Vuelta a
Asturias, Vuelta a la Comunidad de Madrid, Prueba Pola
de Lena, donde llegó con el grupo puntero, fue tercero en
la Vuelta a la Comunidad de Madrid.
He aquí parte de la carrera de Ferrari en el viejo mundo,
precisamente en España, porque hay mucho para hablar
sobre su brillante estadía en suelo europeo en estos años.
En el 2019 formó parte del equipo Efapel de Portugal,
pero antes de partir del Caja Rural el club lo homenajeo
designándolo, nada menos, como el “Caballero de la bici”,
un honor para cualquier deportista, indudablemente.
Salió de acá, del barrio, un ejemplo para el deporte
santalucense.
Cierra la temporada 2019 ganando la Vuelta a Panamá. En
esta temporada 2020 defenderá al SSIOS Miogee Cycling
de China.
En la próxima edición les entregaremos la nota que nos
concediera en su merecido descanso y antes de partir
ahora rumbo al país asiático, donde indudablemente
vivirá otras experiencias.

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