Lista 600
Así catalogan al economista sus seguidores convencidos de que presenta el
mejor proyecto para el futuro del país.
El programa de gobierno de Ernesto Talvi apunta a una política fiscal
responsable, que preste especial atención a los riesgos macroeconómicos y
permita destinar el dinero de los ciudadanos hacia donde es más
socialmente redituable.
La Lista 600 está encabezada por Ernesto Talvi y Adrián Peña al Senado
de la República, quien además encabeza la lista a la Cámara de Diputados
por el departamento de Canelones.
Gustavo Carvajal, quien toda su vida ha estado vinculado a la enseñanza,
integra esta agrupación en lo local. En diálogo con El Pueblo, reconoce
que una de las grandes virtudes del programa de Talvi se enmarca dentro de
la educación. Se trata de volver a un Uruguay donde había trabajo para
todos, se estudiaba y se podía vivir de los oficios.
Carvajal trabaja junto a otros referentes locales como Humberto López,
Maicol Quijano, Karina Falero, Sandra Blenggio y Silvia Echeverría. En
Santa Lucia se encuentran en Republica Argentina y Rivera y Luis A de
Herrera y Bolivia.
Recuperar el país
En Economía sus propuestas pasan, por ejemplo, con respecto a la
industria agropecuaria “el petróleo del país”, como subraya Talvi. Agrega
que Uruguay tiene excelente producción de carne, de leche, pero que está
asfixiada por los impuestos, donde los pequeños productores han
prácticamente desparecido. No se puede castigar a los empresarios grandes
porque en definitiva son los que dan trabajo. Uruguay tiene mucha tierra,
ríos y arroyos que facilita los riegos, se trataría entonces de saber gobernar
también para el campo. Con lo que se produce en Uruguay se podría
alimentar a 20 millones de personas, pero en un país de solo 3 millones
hay mucha gente que lamentablemente no lo logra. En esta área, también se
tienen que preparar a un sector profesional y técnico porque todo forma
parte del desarrollo, concluyó Carvajal.
Agrega que Talvi se detiene, además, en un aspecto que es una mayor
profesionalización, mas aún cuando se ocupan cargo, para manejar incluso
las relaciones internacionales
Equidad invisible
En un país de lo que tanto se habla de equidad, como se explica que en
Uruguay hallan personas que tengan que vivir con $15.000 y otros ganado
incluso más de $ 400.000, ¿eso es equidad?, cuestiona Carvajal. Hay que
acomodar mucho mejor el mundo del trabajo y la producción en el país, no
se trata de que en Uruguay sólo se hable de empleados públicos, hay
muchas áreas desatendidas. O por qué la gente no va a poder mantener a su
familia con un oficio o con una pequeña empresa, un negocio, porque los
impuestos está ahogando a la población.
Remarcó además, su crítica con respecto a la política de vivienda en el país.
Cuando un gobierno decide gastar 90 y pico millones en un lugar donde
van a cantar artistas como el Antel Arena, con esa cantidad se podrían
haber construido mucho más cosas redituables para los uruguayos, por
ejemplo viviendas. Hay mucha gente trabajadora que no pide que le regalen
una casa sino que tiene su sueldo y que pagaría su cuota, pero este es un
aspecto que no se ha atendido.
Otro de los temas que maneja Talvi, que también tiene que ver con
equidad, es con respecto a la salud. Se reconoce que el propósito del
FONASA es muy bueno para incluir a toda la población y esos son
derechos que se han ganado. En cambio, sería necesario un mayor control
al sistema de salud y atención, podría reordenarse la atención de la salud
privada, crear por ejemplo un fondo para medicamentos e intervenciones de
alto costo. Además, se apunta a que ASSE funcione correctamente, porque
lo público es de todos los uruguayos y todo lo que sea para mejorar es para
el pueblo, no para un grupo sino para todos, remarca Carvajal.
Comenzar desde lo social
En cuanto a la seguridad, Carvajal afirma que todo procede de la parte
social. Remarca el programa para mejorar cárceles y su rehabilitación, en
base a cárceles de Europa donde se tiene que cumplir con horas de trabajo,
talleres, como también que los reclusos puedan terminar la primaria o
secundaria. Entiende que se ha dado mucho libertinaje y que todo está
permitido, lo que parece ser más fácil que estudiar y trabajar. La falta de
educación, de trabajo, está inclinando a la gente a no tomarse nada en serio.
Es como que lo malo es bueno y lo bueno es malo, la persona que trabaja y
sustenta su familia es como que no vale. Hoy para muchos ser delincuentes
es más fácil y así tener una cantidad de cosas pero sin hacer nada, agrega.
Hace algunos años se tenía asumido que había que estudiar, trabajar,
porque así estaba conformada la sociedad. Talvi, que es un economista
pero que además ha enseñado en lugares privilegiados y de contexto crítico
en Uruguay, menciona en su programa que se tiene que mejorar en lo
social, cultural y volver a crear conciencia de trabajo y de responsabilidad.
Se argumenta, además, que falta coordinación en investigación, dado que
Uruguay tiene buenos exponentes, pero falta profesionalizar para llegar a
una mayor cantidad de gente con educación y preparación. Agrega que se
trata de enseñar mejor y no sólo de ganar más.
Lo más importante que tiene el Uruguay es su gente y es
fundamentalmente en lo que se tiene que trabajar. No es el gobierno de
turno, el que gana más el que puede hacer lo que quiere, así no funciona un
pueblo en democracia. En tiempos en que tanto se habla del pueblo, ¿el
gobierno es del pueblo?, porque todos los ciudadanos tienen el derecho de
tener su lugar y su opinión. Se está viviendo una vida muy difícil, son
muchos los uruguayos que no están pudiendo llegar a fin de mes. Cuántos
jubilados después de aportar años no están llegando, pregunta Carvajal. La
carga de impuestos en el país es demasiado pesada, el IVA que se paga en
todo realmente es impresionante y todo eso está ahogando al pueblo.
El hecho de confiar en Ernesto Talvi es confiar en los proyectos de alguien
con propuestas nuevas, de alguien fresco que conforma un equipo que está
muy preparado, aseveró. “Con banderitas, canciones y bailecitos para
hacerse los divertidos, no es suficiente, la familia significa mucho más,
porque hay que alimentar y educar a los hijos”. Hoy un padre, una madre,
tiene que tener los pies sobre la tierra, sino no hay futuro para las nuevas
generaciones ni es posible un país, remarcó Carvajal.
Y.S.

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