Vergüenza

A Santa Lucía no le es extraña la creciente población de inadaptados que
circulan sobre todo en el barrio de la estación de AFE.
Nadie ignora que la querida estación, que aun vemos como postal
representativa de Santa Lucía y donde a diario pasaban los entrañables y
queridos trenes, hace mucho viene siendo despojada vergonzosamente.
Parecía que lo peor había pasado, con la triste situación de la creciente más
grande que Santa Lucía recuerde. Sin embargo, cuando las fotos de los
hechos vandálicos en la sede del Club de Leones comenzaron a circular,
nos quedaba el asombro de asumir que realmente esta comunidad tiene una
urgencia social que atender.
Daniel Bellón, integrante del Club de Leones, indicó que el desorden se
agudizó hace algo más de un mes, cuando se empezó a ver un grupo de
muchachos muy jóvenes, que andan en los 17 años, todas las noches con
insultos y agresiones verbales. Bellón reafirmó que desde el Club de
Leones ya se había llamado a la Seccional 2ª, advirtiendo sobre la
situación. Al reiterarse y porque había mucha violencia verbal, se tomó la
decisión de ir personalmente a la Seccional a hacer la denuncia. Se
ubicaron a dos de estos jóvenes por parte de personal policial, después al
resto del grupo, que eran cuatro, los que fueron llevados a la Seccional 2ª.
Al suceder un accidente de tránsito en la ciudad, cuando los policías
salieron a atender, se dieron a la fuga. En esa misma madrugada fue
vandalizada la sede del Club de Leones.
Un vecino alertó sobre la situación, al sentir el estruendo cuando rompían
con mucha violencia. La policía, que vino de inmediato, detuvo a tres, los
mismos que vienen repitiendo estos hechos.
Se afirma que la policía siempre les da un apoyo total, de acuerdo a los
recursos con los que cuentan, pero el tema es cómo procede la justicia. En
esta oportunidad, hay una responsabilidad, por lo que fue dañado que
cuesta esfuerzo y dinero para recuperar. Aspiran, por lo tanto, a que si se
trata de menores de edad que tienen mayores a cargo, que se proceda como
debe ser, para que no se continúe con esta vorágine de violencia que no se
sabe a dónde va a terminar.
En medio de la gran consternación que esto significa, los Leones coinciden
en que se tienen que tomar medidas, si bien por el hecho de ser menores
tienen que tener protección, pero para el caso del vandalismo, si nadie los
frena, su impunidad no tendrá fin.
El León Eduardo Bazzán, agregó que se encuentran realmente muy dolidos
porque el Club de Leones de Santa Lucía se abocó mucho en ayudar a esta
comunidad víctima de la creciente, fueron horas y horas de trabajo. Hubo
mucho apoyo, como desde el Club Uruguayo de Rally, el Leonismo en
todo el país hizo llegar sus donaciones desde Colonia, Bella Unión,

Rivera, desde muchos lugares colaboraron para aliviar la desgracia de la
creciente que sucedió en Santa Lucía. También la sede, a la que le llegó la
inundación, fue relegada porque no había tiempo para arreglarla, por
atender a los damnificados. “Encontrarse esos destrozos duelen de verdad,
los Leones lo que tratamos de sembrar en nuestro camino es el servicio a la
comunidad, la ayuda, la verdad estamos muy dolidos, queremos que se
llegue a la reflexión de los jóvenes que realizan estos actos, porque a
nosotros nos cuesta mucho mantener todo y ayudar a la comunidad”,
manifestó.
Nada que agregar, Santa Lucia está indignada, pero sobre todo está muy
triste, la gente de bien, que es la mayoría, quiere y necesita sanar estas
heridas abiertas.
Y.S.

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