Barraca Rinaldi
Han pasado 6 décadas desde aquel mayo del 59, en que se abrieran las
puertas de esta barraca de materiales para la construcción, básicamente
hierro y pórtland.
Resultaría imposible imaginar esa esquina de Santa Lucía entre Rivera y
Colombia hace 60 años y lo que hoy significa para esta comunidad.
En Barraca Rinaldi puede verse el gran trajinar del día a día, año tras año,
como un indicador de cambios y evolución en el trabajo de la
construcción.
Gabriela Rinaldi, quien encabeza la empresa, se hizo un lugarcito entre el
mostrador y sus clientes para recibir a El Pueblo.
Cuando se cumplen 60 años de vida comercial se debe al trabajo,
dedicación y a la confianza que deposita la gente, sin eso no habría
empresa, no habría nada, indica.
“Por suerte heredamos una empresa muy bien armada, estoy muy contenta
de seguir lo que empezó mi padre, tenemos un equipo muy lindo para
poder seguir adelante. En estos 60 años ha habido una gran evolución en
materiales, herramientas, se ha modificado muchísimo el mundo de la
construcción. Es impresionante la gama que se maneja en herramientas,
hay muchísima variedad y todos los días están apareciendo cosas nuevas y
tratamos de innovarnos siempre y tener lo último”, señala Gabriela.
Seguramente de niña dio sus primeros pasos entre materiales y albañiles.
Nos cuenta orgullosa que aun quedan algunos colaboradores desde hace 40
años que entraron a trabajar con su padre y que fueron los primeros en
enseñarle este oficio, reconoció.
Trabajar con el albañil es más fácil porque se habla el mismo idioma, se
viene buscando un producto, algún material y siempre se hace lo que se
puede, en la barraca además, siempre está el consejo a la consulta.
Este no es un mostrador cualquiera, una barraca de materiales de
construcción puede convertirse para un inexperto en un idioma imposible
de interpretar, o con cosas nuevas que salieron para sustituir otras.
¿A quién no le ha pasado?, hablar de medidas y cantidades, colores o
calidades, ir a buscar una cosita, un cosito, más fino, un poquito más
ancho, un tornillito igual…., aunque nos parecería mentira que alguien
pudiera interpretar lo que buscábamos. En ese mostrador, sentirse
comprendido y poder concretar lo que pensamos es todo un logro.
Barraca Rinaldi se ha adaptado al desempeño informático para su control y
contabilidad, además de contar con una fanpage en Facebook, con miles de
seguidores. Sin embargo, allí también conviven los biblioratos, toda la
certeza palpable y a la vista de los papeles de entrega firmados por los
clientes desde los tiempos de Dumas Rinaldi, hay 60 años de historia
documentada en papel, destacó Gabriela.
Con respecto a las industrias abastecedoras, aun se mantienen algunas
nacionales pero muchas han cerrado, por ejemplo Olmos, que ya no tiene
casi nada. Lo que es losa y cerámica es un 99% importado. En madera se
trabaja todo lo nacional, que viene del norte. También han cambiado los
materiales para techos, hay mucha variedad en chapas, isopanel, Steel
Framing, todo para obra seca. En cuanto a las pinturas, en Barraca Rinaldi
se trabaja con Inca, que es uruguaya, y también se anexó Pintura Vitro, otra
pintura nacional que está funcionando muy bien.
Gabriela reafirma que en cualquiera de los materiales, el respaldo que tenga
es fundamental a la hora de venderlo, porque que hay que hacerse
responsable frente al cliente de lo que se le entrega, tener fábricas o
importadores que se hagan cargo de los productos es muy importante.
Junto a sus padres y a sus colaboradores, la barraca fue creciendo. Agrega
que se aprende día a día junto a todos los compañeros de trabajo. Acá hay
gente trabajando desde que tendría unos 5 años y son los que le han
enseñado muchísimo para saber lo que sabe hoy, confirmó Gabriela.
Subraya que está muy cómoda trabajando en la empresa que le dejaron sus
padres, y si la empresa ha crecido es por la dedicación desde su raíz y
porque cuenta con un buen equipo de trabajo.
El pasado sábado 25 de mayo hubo clima de festejo y de una u otra manera
se acercaron familiares, clientes y amigos para hacer llegar sus saludos a la
Barraca Rinaldi. Aprovechando el festejo por el cumple, se realizó una
feria de las herramientas para premiar a los clientes y dada su aceptación
se proyecta otra para fin de año.
Se agradece a cada uno el reconocimiento por estos 60 años de trabajo,
como a las instituciones locales que les apoyan. El otro día vinieron los
niños del Empalme con un presente y mostraron la publicidad de Barraca
Rinaldi en las camisetas, fue muy lindo todo eso, explica. “Nosotros
tratamos de colaborar con las instituciones locales como lo hacía mi padre,
por eso es tan importante ese reconocimiento, expresó Gabriela.
Y.S.

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