Párroco Jorge
El Pueblo entendió pertinente rescatar la opinión del cura párroco Jorge
Jaurena, ante reclamos y acusaciones de algunas integrantes de la marcha
por el Día de la Mujer frente a la parroquia San Juan Bautista.
– El otro día se gritaron algunos cánticos con acusaciones para con la
Iglesia Católica, que no le calló bien a mucha gente.
Si, comenzamos a sentir gritos que no eran de pocos, pero no sé si eran de
muchos pero retumbaban en la iglesia. Habíamos terminado la eucaristía,
estábamos terminando la parte de adoración eucarística y sentimos gritos
con palabras que en realidad no tienen mucho sentido. Pienso que se trata
de una minoría de gente que le gusta más el escándalo y el libertinaje que
las mujeres que están luchando por varios derechos por los que estoy de
acuerdo. Las mujeres tienen todo el derecho a luchar y a reclamar por lo
que se merecen.
-Aquí hay dos puntualizaciones bien diferentes en las acusaciones, una
respecto al aborto, cuya posición de la Iglesia Católica ya es conocida, y
otra sobre el involucramiento con la dictadura.
Fue muy lamentable cuando decían “Iglesia, basura, vos sos la dictadura”,
porque no conocen lo que se vivió en la dictadura y no conocen todo lo que
la Iglesia hizo en favor de los que fueron perseguidos por la dictadura. La
Iglesia fue una baluarte en todo ese tiempo oscuro del país, cuando muchos
sacerdotes también fueron torturados, encarcelados, otros murieron cuando
salieron de la cárcel. La Iglesia se jugó mucho, por eso, cuando dicen estas
cosas es que no saben nada, ni se imaginan lo que se pasó realmente en la
dictadura y eso duele. Repito que por esa minoría es como que se usa a la
Iglesia, cuando se precisa es buena, tiene que estar abierta a todos, pero
cuando dice su opinión, la Iglesia se tiene que callar la boca. Mucha gente
que gritó estoy seguro que los sábados vienen a buscar su canasta a las
puertas de la parroquia con cara de inocente.
Yo estuve a punto de ir cuando se leyó la proclama en la plaza, pero podría
entenderse que iba a provocar u otros podían entender que estaba
apoyando todo lo que se decía, en realidad apoyamos parte. Apoyamos la
igualdad de la mujer, si tiene la misma capacidad el mismo trabajo que el
hombre que gane lo mismo. Evidentemente que nuestro no más rotundo es
al maltrato hacia la mujer. Es cierto, y esa es mi opinión, que hay
mujeres que buscan eso, tienen la posibilidad de salir de esa realidad no lo
hace y tengo ejemplos muy concretos.
Con respecto a la Ley del aborto, al matrimonio igualitario, a toda la parte
de familia, la Iglesia no está de acuerdo, ni nunca estará y no va a transar
en eso. Pero la Iglesia no va a dejar de lado a esas personas que piensan
distinto, porque tienen todo el derecho a pensar. Pero cuando uno reclama
igualdad, no puede por otro lado no permitir que otros también la tengan o
que piensen distinto. Se pide que se respeten a esas personas que piensan
distinto y la Iglesia tiene su opinión, entonces respétenla.
-La Iglesia nunca ha estado divorciada de los problemas sociales.
Para nada, la Iglesia siempre estuvo metida en lo social. El tema es ¿cuánto
saben de la iglesia?, porque al no estar informados, como pienso que la
mayoría de estas personas que gritaban, no lo están. Nosotros somos parte
de un país, votamos como todo el mundo. Piensan que la Iglesia es una
burbuja que se quedó en el pasado. No, solamente se trata de la parte
religiosa, concretamente, cuando hay hambre tratamos de ayudar con lo
que podemos. En Santa Lucía, por ejemplo, cuando hay inundaciones la
Iglesia presta los locales.
Siempre recuerdo y cuento una anécdota, no porque la Iglesia sea
comunista porque el fallecido Monseñor Carlos Parteli haya sido
comunista. En el velatorio del Monseñor Parteli estuvieron los comunistas,
sus banderas dentro de la misa y cuando pasó su féretro por el medio del
templo los comunistas bajaran las banderas, por eso repito, se desconoce
mucho de la Iglesia Católica.
Les pido que antes de hablar, de acusar, se infórmen. Yo amo, respeto a la
mujer, en mi familia nunca vi agresividad ni nada por el estilo. Nunca
destraté a una mujer, tengo amigas mujeres con las que nos apoyamos
mutuamente y nos vemos como iguales. Pero hay cosas que son diferentes
y no las vamos a cambiar, el hombre es el hombre y la mujer es la mujer,
nunca vamos a ser iguales en todo. Muchas veces esa minoría quiere
ponerle el pie en la cabeza al hombre y no se construye una sociedad así.
-Que reflexión le merece el canto de las feministas “Somos las nietas de
todas las brujas que nunca pudieron quemar”, con el que afirman querer
rescatar del olvido el sufrimiento de mujeres perseguidas, torturadas y
asesinadas.
Esa es otra historia, otro tiempo, no la iglesia de hoy. La iglesia también
está formada por seres humanos que cometemos errores, cometemos
pecados, muchas veces está también la tentación del poder, pero han
pasado muchos siglos. Yo condeno esa historia por más siglos que hayan
pasado, pero hay cosas en las que no se puede volver atrás.
La iglesia es muy misericordiosa ante todas aquellas personas que a pesar
de que uno sabe que están en contra, siempre está dispuesta en lo posible a
ayudar.
-¿La iglesia se va adecuando a los tiempos?
Se va adaptando en el correr de los siglos. Es cierto que siempre va un
paso atrás, porque tiene una historia que conservar y cuidar. Como Iglesia
va respetando cosas, algunas que las pueden actualizar, como fue la gran
reforma del Concilio Vaticano II. Creo que ninguna de estas personas que
gritaban el otro día sabe nada, ni que existió. Ese Concilio pasó a la
historia por la serie de determinaciones, que le dieron un aire renovado a la
Iglesia Católica, para ir adaptándola a los tiempos.
Por ejemplo, los que pasó con una placa sobre el Papa Pío XII donde se le
repudiaba porque decía que apoyaba a los alemanes contra los judíos.
Ahora el Papa Francisco ha abierto los documentos secretos y cuando se
supo la verdad fue todo lo contrario. Pío XII apoyó, escondió, en muchos
lugares a judíos para liberarlos de la masacre de los nazis. Para hacerse
justicia tendría haber otra retractándose a Pío XII, no lo sé. Pero creo que
para condenar, para criticar, para juzgar, uno tiene que estar informado.
Agradezco la oportunidad de habernos permitido expresarnos ante la
comunidad.
Repito, no sé lo que pasó afuera el viernes en la marcha, algunas personas
me comentaron, pero lo que sí reafirmo es que con eso no llegamos a nada,
solo llegamos a la división, al odio. A la gente que no tiene mucho
conocimiento, los llevamos como a un resentimiento. Algo que está
pasando mucho también en España, se busca la destrucción de la familia.
Hablamos de rescatar valores y rescatar valores, pero cada vez estamos
peleando para tener antivalores, como que tenemos una contradicción entre
lo que se pide y lo que se quiere.
Y.S.

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