8M

El 25 de marzo de 1911, 123 jóvenes mujeres trabajadoras y 23
trabajadores, la mayoría inmigrantes, murieron en el trágico incendio en la
fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York, por no poder salir del edificio,
al haber sido encerradas sin posibilidad de escapar. Este suceso incentivó la
lucha de la mujer en Estados Unidos, como una fuerte influencia para la
reforma laboral de ese país y evaluar las condiciones en las que trabajaban
las mujeres.
El Día Internacional de la Mujer, celebrado cada 8 de marzo en muchos
países del mundo, fue declarado en 1975 por la ONU como oficial. Las
mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras
nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y
políticas, se unen para celebrar su día. Se puede contemplar una tradición
de no menos de noventa años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la
paz y el desarrollo.
En Santa Lucía, el pasado viernes 8, diferentes organizaciones convocadas
por Colectivo Feminista Timbó realizaron una marcha por calle Rivera,
con posterior acto y lectura de proclama en la plaza Tomás Berreta, con
una buena convocatoria de mujeres, hombres y niños de diversa edad.
Esta fue la proclama leída:
Hoy 8 de marzo, una vez más estamos en las calles, todas juntas.
Nos precede una larga genealogía de mujeres activistas, sufragistas y
sindicalistas. La sororidad es nuestra arma, es la acción multitudinaria que
nos permite seguir avanzando en la conquista de más derechos, que nos
pertenecen, pero que no nos fueron dados sin haberlos luchado.
Hoy también estamos en huelga, hoy también estamos siendo quemadas
vivas y seguimos peleando y conquistando derechos como aquellas mujeres
hace tanto tiempo que no se callaron ni se callan, por ellas y por nosotras,
para que hoy tengamos más derechos laborales y los podamos defender.
Peleando como mujeres, somos fuertes como las raíces.
Unidas como una marea, una marea verde, una marea violeta…
Nuestras edades son todas, nuestras profesiones son todas, somos las
lesbianas, las trans, las queer, las bisexuales, somos las que no están, somos
las presas, somos las asesinadas.
Somos las más perjudicadas por el avance del conservadurismo y el
fascismo en América Latina y el Estado es responsable. Si es patriarcal, no
es justicia. ¡Ante la violencia machista, acción feminista!!
El 8 de marzo es nuestro, internacional y reivindicativo. No de festejo, no
de regalos, no de flores ni de bombones, no de cartas de amor romántico ni
de canciones, tampoco de cenas a la luz de las velas. Hoy estamos en
huelga, de cuidados, de consumo, laboral y educativa. Porque si paramos
las mujeres, paramos el mundo.

Un día gritamos y nunca más nos callamos.

El Movimiento de Mujeres Nilda Irazoqui realizó una serie de reclamos
sobre los derechos humanos, igualdad de género, diversidad sexual, como
para la salud y educación. Se reafirmó la exigencia de servicios de aborto
accesible y respetuoso en todo el país, como así de un sistema de justicia
altamente capacitado y sensibilizado en género. Hubo además, una
acusación sobre el acceso a la justicia impregnada de racismo, misoginia,
clasismo y homofovia. Se reiteró el pedido de presupuesto para la Ley
sobre violencia hacia las mujeres basado en género 19.560, para que
efectivamente pueda implementarse. Se puso especial énfasis, además, en
dar lectura a una carta enviada por la Intersocial Feminista, compuesta por
diferentes colectivos de mujeres a todos los candidatos a la Presidencia de
la República, exponiendo distintas demandas para el próximo gobierno.
"Tocan a una, tocan a todas" y "Fuego al patriarcado" Somos las nietas de
todas las brujas que nunca pudieron quemar", los cánticos más coreados en
la marcha.
Este año se generó cierta polémica sobre si acatar o no un paro de mujeres,
convocatoria a nivel mundial. Si bien estuvo presente la siempre elocuente
defensa de derechos y rescatar ese mensaje de socialmente iguales,
humanamente diferentes, esta reflexión a modo de mandato también
coreada, resultó ser la más impactante, la que más nos duele:
"Señor, señora, no sea indiferente: se mata a las mujeres en la cara de la
gente".*
Cómo llegó a nuestra sociedad esta terrible realidad, que lo desencadenó,
cómo poder terminar con tanta violencia, cómo prevenirlas, preguntas que
no parecen tener repuestas fáciles.
Por allí en un pancarta se podía leer: “Todo este maldito sistema está
mal”, lo que angustia y preocupa porque tiene todo de razón.
Nuestra marcha en Santa Lucía también se detuvo frente a la Parroquia San
Juan Bautista, aunque sin incidentes se acusó y se reclamó. Muchos
tomaron distancia, muchos seguramente también se preguntaron a cuánta
gente más podríamos acusar, o reclamar y que no hemos señalado.
*Según cifras oficiales, en lo que va del año, hubo tres casos de femicidio, mientras que
en todo el 2018 fueron un total de 31.
Y.S.

Compartir