Observando esta triste imagen en el Club Náutico Santa
Lucía solo se puede apreciar hierros retorcidos y
escombros, pareciera decir poco.
Pero no, así quedo lamentablemente el Quincho, por la
acción de manos anónimas que se dedican a destruir lo
que otros hacen en bien de la comunidad.
No dice poco porque fue construido en su momento con
mucho sacrificio, muchas manos colaboraron para
levantarlo y mantenerlo.
No dice poco, porque ese hermoso lugar lo disfrutaba la
gente del pueblo con la realización de algún
acontecimiento social o de amigos, como ser despedidas,
mucha, muchísima gente paso y disfruto del lugar.
Pero fundamentalmente lo disfrutaron varias
generaciones de deportistas.
El Quincho fue testigo de tristezas y alegrías para los
deportistas, de muchas entregas de premios, luego de
una jornada de canotaje, fue testigo del recibimiento a
los deportistas cuando estos llegaban victoriosos de
jornadas nacionales o de gestas internacionales, testigo
de grandes e inolvidables abrazos en cada llegada, desde
Argentina, Chile, Brasil, Ecuador, mostrando orgullosos el
medallero logrado en tierras lejanas.
Alguien o algunos la descalificable idea de prenderlo
fuego, echando abajo en pocos minutos parte de la rica
historia del deporte santalucense.
El club de encuentra en una campaña de socios
colaboradores, de tan solo $50, aquellos que estén
dispuestos a poner de pié nuevamente el Quincho
deberán dirigirse a los dirigentes.

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