El pasado viernes 23 de noviembre, la Estación de Servicio
PETROBRAS cumplió 90 años.
Todo comenzó por el año 1928, en la esquina de Diego
Lamas y Federico Capurro Don Vicente comenzaba a
vender combustible, que venía en lata, así se vendían los
primeros litros.
Luego llegó el primer surtidor de nafta a manija, para
después, con el paso del tiempo, la empresa de la familia
Romero Carlos compró la esquina donde hoy se
encuentra, modernizada, a cargo de la tercera
generación familiar y con la cuarta ya involucrada. Dice
Carlos: tengo biznieto, la empresa tiene el futuro
asegurado.
El Pueblo dialogó con Carlos Romero, que nos cuenta
rápidamente la historia de esta empresa familiar, que
mira hacia el futuro.
Entrevista a Carlos Romero, Estación de Servicio
PETROBRAS Santa Lucía
E. P. – Una empresa que cumple 90 años en estos
tiempos que corren es mucho decir, muy importante.
C. R. – Sin duda alguna, una lucha que comenzó mi padre
hace nada menos que 90 años, después seguí yo, luego
mis hijos, realmente ha trabajado toda una familia detrás
de esto.
E. P. – Comenzaron como Estación SHELL.
C. R. – Claro, como SHELL, me padre fue el que abrió el
camino, tenía almacén y comenzó a vender combustible
en lata, después paso a un surtidor a manija, que
inclusive lo conservo ese surtidor. Es una reliquia familiar,
fue el primero que hubo en Santa Lucía. Estábamos al
lado de la calle ancha, Diego Lamas y Federico Capurro.
E. P. – Probablemente haya comenzado a involucrase
desde muy chico.
C. R. – Totalmente, después cuando se inició la
Cooperativa de Ómnibus Canelones Santa Lucía fue un
gran empuje para nuestra empresa, ahí ya teníamos
surtidor eléctrico de nafta común.
E. P. – ¿En qué etapa comienza el gran cambio?
C. R. – Comienza cuando dejamos SHELL para pasar a
trabajar con PETROBRAS, ya estábamos en este lugar.
Cuando nos vinimos para acá, la ruta 11 no estaba como
ahora, era un camino de tierra. Tuve la visión de haber
comprado esta esquina en aquel entonces, acá había un
monte de eucaliptus, hace 40 años que estamos en este
lugar.
E. P. – Comienza su papá, luego llega usted y después
llega a involucrarse la tercera generación, con sus hijos,
llegaron con otra visión, aggiornada a los nuevos tiempos.
C. R. – Si bien sigo al lado de ellos, los hijos han tenido
una visión netamente comercial, porque le sumaron
otros rubros, el Espacio Café que era del nieto, luego se
empezó con venta de Súper Gas Mini Súper Mercado. La
suma de esos nuevos rubros ha beneficiado a la empresa,
indudablemente, sobre todo el que está de paso, como el
argentino. Si bien con el cambio que ha sufrido la ruta con
la construcción del puente nuevo hemos tenido mucha
merma, hay algunos argentinos que hacía años pasaban
por acá, siguen viniendo.
E. P. – Eso debe pasar probablemente por la atención que
se les brinda.
C. R. – Totalmente, por ejemplo, tenemos en muy buenas
condiciones los baños, está todo muy prolijo y eso el
turista lo valora, buen servicio en general, porque la
atención y un buen servicio es fundamental si pretendes
que el cliente vuelva a tu comercio.
E. P. – Pero también ya está trabajando en la empresa un
integrante de la cuarta generación.
C. R. – Por suerte se ha involucrado un nieto, vamos a ver
si en el futuro se agrega la quinta generación, porque
tengo un biznieto. Si ya es un orgullo, lo sería aún más
para toda la familia.
E. P. – No como padre, ¿cómo empresario cómo ha visto
el desarrollo de los hijos empresarialmente?
C. P. – Muy bien, con un gran futuro porque trabajan con
otras ideas, tiene otra manera de encarar las cosas. Están
viendo un lugar para tener más adelante más ventas, qué
nos hace falta a todos nosotros y tratando también de
seguir mejorando todos los servicios. Realmente sentimos
que la Empresa está en muy buenas manos.
A modo de anécdota, cuando comenzamos vendíamos
mil litros de combustible por mes, ahora se venden 15
mil litros en un día, el cambio es muy grande.
E. P. – ¿Ha tenido la suerte de contar con funcionarios
responsables?
C. P. – Siempre, con gente responsable, que ayuda,
siempre está al frente, nunca hemos tenido algún
problema, si lo hay, se soluciona dialogando. Es otra de
las cosas con las que nos sentimos muy orgullosos,
porque los funcionarios también son una parte muy
importante para cualquier empresa.
E. P. – Aparte del viajero, que es el cliente de paso, ¿siente
el respaldo del pueblo?
C. R. – Siempre nos hemos sentidos apoyados por la
ciudad de Santa Lucía, nosotros vivimos de la ciudad. Soy
orgulloso de nuestra ciudad, por eso hemos llegado al
lugar que hoy estamos empresarialmente.
E. P. – Gracias por la nota, que sea por otros noventa
años.
C. R. – Gracias a El Pueblo, tengo el mejor recuerdo de
Agustín, era muy amigo de él. Hace unos día encontré un
diario de un reportaje que me hizo hace 60 años, lo tengo
como uno de los grandes recuerdos.

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