Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez
Suplemento de El Pueblo, , se trata también, y sobre todo, de una cuestión de compaginación, de distorsión, de contorsión, de
desvío, de espejo, por ende, de fórmula, como los textos siguiente demostrarán
Ahora no me conoces
menores o juveniles

Ahora no me conoces de la edición anterior
SI. Se conocen . El señor Lisandro Rodríguez y su señora Elena.
Padres del muy amado y querido Lisandro Artigas Rodríguez, padrino de
nuestro hijo Paolo. Padrino Pocho. Un vacío en el alma.(Gladys Scotteguazza)
Daniel Da Rosa
Abigarrados vientos en calles malolientes
te despeinan sin darte cuenta
y como un reloj sin arena
el tiempo parece no pasar
ya los labios fríos
y las palabras que salen de cristal
todo es como
un libro sin una mano que lo acaricie
se llena de páginas vacías
y siente temblorosa e ingrávida la luz del deseo
que atraviesa la oscuridad sin encontrar la carne
la memoria se envuelve en destellos
y se asemejan a alaridos de perro viejo
se comprende entonces
que la suerte está echada.
Felix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS/ Jorge Luis Borges
Viaje a Europa
En el año 1914 la familia viajó a Europa después de alquilar su casa de la
calle Serrano. El padre se había retirado del ejercicio de la abogacía por estado
aquejado de una enfermedad a la vista producto de una propensión a la ceguera
progresiva que había heredado de sus ancestros. Su idea era atenderse con un
oftalmólogo europeo, dejar a los hijos estudiando en Suiza y recorrer el viejo
continente con su esposa. Pero no contaron con el clima bélico que se había
generado allí y que desencadenaría la guerra a poco de ellos llegar. Pasaron unas
semanas en París, sitio que al joven Borges no le llamó demasiado la atención.
De ahí fueron a Ginebra donde instalaron a los chicos para que cursaran
bachillerato. Se hospedaron en casa de un familiar junto a su abuela materna
mientras sus padres visitaban Alemania, donde los sorprendió el comienzo del
conflicto por lo que enseguida tuvieron que volver a reunirse con sus hijos.
El muchacho encontró en el Collège Calvin, que había sido fundado por
Calvino, una buena acogida. Hizo grandes amistades allí, sobre todo con
algunos estudiantes judíos por lo que tomó un gran aprecio por esa comunidad,
que duraría toda su vida. Enseñaban latín (era la materia principal), álgebra,
química, física, mineralogía, botánica, zoología y el idioma francés.
Una anécdota de este período muestra que solidarios fueron con él sus
compañeros de clase: Jorge Luis era buen estudiante pero tenía dificultades con
la lengua francesa, por lo cual salvó todos sus exámenes pero reprobó el
correspondiente a ese idioma. Los otros alumnos decidieron hacer un petitorio
al director para que diera por aprobada también esta materia con el fundamento
de que los restantes exámenes, que habían sido salvados con buenas notas, los
había estudiado y rendido precisamente en francés; dicha solicitud fue aceptada
por la dirección. Esto hizo que el joven sintiera mucha estima por el país
helvético al que consideró también como su patria, de modo tal que, en la vejez,
fue a morir allí.
En el año 1967 habló de estos sentimientos hacia los ginebrinos: “Cuando
volví a Suiza al cabo de cuarenta años, sentí una gran emoción y una sensación
de volver a la patria también. Porque las experiencias de la adolescencia, todo
eso, ocurrieron allí… Ginebra es una ciudad que yo conozco mucho más que
Buenos Aires. Además, Ginebra puede conocerse porque es una ciudad de
tamaño natural, digamos. En cambio, Buenos Aires es una ciudad tan
desaforada que nadie la conoce.”
Su abuela paterna, Fanny, viajó desde Buenos Aires, para reunirse con
ellos, desafiando los peligros de la guerra (venían unos cinco pasajeros en el
mismo barco). Su otra abuela, que acompañaba a los chicos, falleció durante su
estadía en Suiza.
Además de sus estudios, Borges aprendió a leer en alemán a través de un
libro de poemas de Heine al que tradujo con un diccionario inglés-alemán. Fue
un gran esfuerzo, pero cuando finalmente logró situarse con claridad en la
esencia del poema lloró de alegría. prosiguió con Schopenhauer al que llegó a
admirar de tal manera que lo consideró el mejor filósofo que había conocido:
“Aún hoy, si tuviera que elegir a un único filósofo, lo designaría a él. Si el enigma
del Universo puede reducirse a palabras, creo que esas palabras se encuentran
en sus obras”.
Horacio Cavallo Casa en ninguna parte
Escribir: A veces siento que el móvil es el placer, que la escritura es algo que puedo
hacer medianamente bien y que en eso está la satisfacción: la posibilidad de armar un
pequeño mundo a mi antojo, e intentar ponerlo en funcionamiento. Otras veces creo
que es como sumergirse en el río a buscar algo que se nos cayó y que está en el fondo.
No sé qué es, lo veo apenas, pero el deseo de encontrarlo me hace seguir buscando".
En la mitad del campo hay una casa. La habitan dos historias, separadas por un
par de años de diferencia, que se van mezclando según avanza el relato. La
primera transcurre un fin de semana en el que cuatro compañeros de trabajo
deciden ir a comer un asado a la casa, que está a la venta. La segunda es la
decisión de Eduardo y Laura de alejarse de los peligros de la ciudad con la
pequeña Clara. Hay también un gato que es dueño del tiempo y de los pájaros.
En un escenario que parece apacible las relaciones entre los personajes se
tensan hasta quedar al borde del desastre. El miedo se enciende con pequeñas
chispas y no precisa demasiado combustible para arder y tragárselo todo. Solo
quedará preguntarse qué tanto se puede escapar al mundo, qué tan lejos es
ninguna parte.
En esta novela Horacio Cavallo, uno de los escritores más talentosos del
panorama uruguayo contemporáneo, se despega de su estilo para explorar una
narrativa nueva y removedora.
Casa en ninguna parte/Cavallo, Horacio/Criatura editora/ISBN:
9789974868601
Novedades de Diciembre
Néstor Taranco
En diciembre Néstor Taranco presentará “Treinta Relatos” su primer volumen
de cuentos. Será presentado en fecha y lugar que confirmaremos.
¿Cuál es tu palabra favorita?
“Gracias” y “Por favor” (aunque estas son dos palabras)
¿Cuál es la palabra que menos te gusta?
“Se lo cuido, amigo?” (es más bien una frase)
¿Qué es lo que más te causa placer?
Ver ganar a Nacional, ahora estoy sufriendo.
¿Qué es lo que te desagrada?
El garrón, el sacar provecho de la gente y del Estado. El doble, triple o muchiple
discurso de los políticos
¿Cuál es el sonio o ruido que más placer te produce?
El mar golpeando en las rocas, o el rio contra mi canoa
¿Cuál es el sonido o ruido que te aborrece escuchar?
Los perros ladrando cuando quiero dormir. El mío no molesta a nadie
¿Cuál es tu grosería favorita?
Una buena puteada a la hora de descargarse
Aparte de tu profesión ¿que otra profesión te hubiese gustado ejercer?
Guía de Turismo Aventura
¿Qué profesión nunca ejercerías?
Todo lo que tiene que ver con la medicina, realmente no sirvo. Ah!… y un cargo
político
Si el Paraiso existiera ¿ que personas y personajes ( por lo menos 5) lo
habitarían? ( recuerde es SU Paraíso)
Si pusiera a Los Beatles ya gastaría cuatro lugares, mejor no. Mi madre, mi
esposa, mis hijos y mis nietos.
¿Sus autores favoritos en prosa?
No los tengo
¿Sus poetas?
No me llevo bien con la poesías
¿Un héroe de ficción?
Superman por lejos. Como tantos niños, soñaba que era él.
¿Una heroína?
Mi madre
¿Su compositor favorito?
Ignacio Copani. Me identifico mucho con su humor y muchísimo cuando canta
en serio.
¿Su pintor preferido?
Juan Manuel Blanes
¿Qué esTreinta Relatos?
Mi quinto hijo. El que quizás siempre soñé en silencio pero nunca pensé que
llegaría.-
Ilustraciones; Rodolfo Torres, s/d, Gentileza La Madriguera, s/d
Un amigo maestro llamó la atención a un alumno por escupir al suelo en clase y
éste replicó, sorprendido: «¿Qué tiene de malo?». Mi amigo me dijo que se
quedó bloqueado, incapaz de responder. «¿Qué podía yo decirle? –comentaba–.
¿Cómo iba a resumirle allí, de golpe y en pocas palabras, tres mil años de
civilización?».APR

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