DESDE EL MIRADOR

Nuestro pequeño país, fue durante años gobernado por pequeños burgueses o personajes que obedecían a determinadas familias
poderosas. Los que durante años – y aun hoy todavía se ve -, explotaron a los más débiles enriqueciéndose muchos de ellos,
logrando pequeñas fortunas, haciendo trabajar hasta la esclavitud a los más desamparados. Y tuvimos gobiernos que respondían a
esos intereses. Esos pequeños burgueses o burguesía explotadora, fueron los que sin darse cuenta, corrieron a la gente hacia la
izquierda y terminaron por incidir en el triunfo de ésta, en elecciones libres y democráticas. Esos que gobernaban para pequeñas
familias, que respondían a intereses muy personales, fueron los que llevaron al desengaño a un pueblo que se cansó de esperar, la
buena vida o por lo menos el tratar de sobrevivir con dignidad. Los pequeños burgueses, hoy día lloran, porque quieren que aquellos
que fueron corridos hacia otras tiendas políticas,  hoy quieren que vuelvan, pero la gente no es tonta ni se come la pastilla. El que se
va difícilmente vuelva otra vez por lo mismo. Salvo que se quiera tropezar dos veces con la misma piedra. Pero ya se sabe que el
hombre es proclive a esas tendencias.  Muchos fueron los que vivieron durante años, del esfuerzo ajeno, los pobres trabajaban para
que ellos vivieran muy bien, pero los pobres seguían siendo pobres y ni siquiera tenían dignidad. Hoy el pobre en su gran mayoría
ha logrado vivir con un poco de dignidad y se le reconoce su esfuerzo. Ya no se trabajaba para los pequeños burgueses sino que se
trabaja para mejorar la familia de cada uno. Hay lugares donde se puede recurrir cuando no son recompensados en su labor. Igual
siguen habiendo desigualdades que con el tiempo deberán ser reparadas.  Los que quieran seguir mejorando sabrán lo que tienen que
hacer y los que quieran volver a lo de antes también. El hombre es sabio y como sabio, sabe a qué atenerse. Muchos  que no tienen
oportunidades, les quitan a otros por la fuerza, lo que no pueden lograr por las buenas. Eso siempre pasó. Por eso existen grupos
terroristas y hay disidencias en las sociedades, sobre todos cuando esa sociedad es oprimida y explotada. Lo importante es no volver
a caer otra vez en lo mismo. El  hombre es sabio y habla por sí mismo. Mientras exista democracia en las sociedades del mundo, el
hombre podrá expresarse, en cambio en regímenes totalitarios,  el hombre será callado  y ahí es donde nacen los inconvenientes. El
hombre hoy piensa que lo que no se logra por las buenas debería lograrse por las malas. Para eso necesitamos sociedades más justas,
sin discriminaciones, con oportunidades para todos por igual, sin explotadores, sin oprimidos y con  justicia, con mucha justicia.
Alcides

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