Salvar vidas.
Esta importante herramienta llegó a través de la Secretaria Nacional de
Deporte para cualquier persona que lo necesite, tanto usuarios como
vecinos de la plaza, indicó su directora Rosana Riestra. La primera
actividad que la Plaza de Deportes organizó en la Semana del Corazón, fue
una charla instructiva sobre la utilización del desfibrilador.
En el marco del cumplimiento de la Ley N.º 18360, se establece la
disponibilidad de DEA en espacios públicos o privados donde exista
afluencia de público, y de la línea de trabajo de la Secretaría Nacional del
Deporte, que busca contribuir con la prevención y promoción de la salud de
los ciudadanos, se están instalando 14 desfibriladores en seis
departamentos. Esta adquisición es muy importante para poder dar
respuesta rápida y evitar una muerte, no sólo en las plazas de deportes sino
también a la comunidad que está en el entorno de esos espacios.
La implantación de desfibriladores es una medida de gran impacto para los
ciudadanos en general, contribuye a salvar vidas y la inmediatez en el
acceso a este medio terapéutico incrementa la eficacia de las medidas de
resucitación cardiopulmonar, aumentando así las posibilidades de
supervivencia de los pacientes. El tiempo es el mayor enemigo de la
supervivencia en estos casos, afirmó Ignacio Canedo técnico de la empresa
Ceprile, que brindó, además, un excelente taller teórico práctico de
primeros auxilios. Se aconsejó especialmente practicar estas maniobras
para no olvidarlas y saber aplicarlas.
Fueron tres horas donde se pudieron adquirir conocimientos de suma
importancia, que hoy o mañana pueden salvar a una vida mientras llegue la
atención médica. Precisamente, se repasaron esos minutos elementales
mientras se llama la ambulancia. Se enseñó cómo organizar la ayuda
inmediata entre las personas presentes, hacer las cosas de forma correcta
sin atribularse, sea un masaje cardiaco o qué hacer frente a un accidente.
La muerte súbita es una de las causas de muerte que se produce de forma
brusca e inesperada en una persona con o sin enfermedad cardiaca previa,
más del 80% de las veces ocurre fuera del hospital (en la casa, la vía
pública, el trabajo, etc)
Según estudios realizados, más del 70% de los accidentes que pueden
poner en riesgo nuestra vida, suceden en nuestra propia casa.
En el taller se repasaron algunas de las principales maniobras que tendrían
que transmitirse a las familias y saber qué hacer mientras llega la ayuda
profesional. Entre las varias explicaciones, se habló una que es muy común
como el atragantarse, qué pasos seguir, incluso si se está solo. También,
qué hacer frente a un corte de una vena y sobre todo de una arteria y cómo
hacer un torniquete, ante un evento de alergia, hipertensión o diabetes.
El taller tuvo, en esta oportunidad, una participación limitada pensando en
los docentes, funcionarios no docentes, personal de seguridad, pensando en
los fines de semana y los días feriados cuando también permanece abierta
la Plaza de Deportes. También fueron invitados integrantes de la Comisión
de Apoyo, como algunos vecinos.
El desfibrilador se colocará en la sala de profesores, ya que es una puerta
que permanece siempre abierta, indicó la Directora Riestra.
Los asistentes se fueron muy motivados del taller, aunque el tiempo resulta
escaso para aprender.
Estas serían algunas maniobras que todos deberíamos saber aplicar :
Vías aéreas. Hay que poner al paciente de espaldas y con una mano en el
frente y la otra en la barbilla, debe inclinársele la cabeza con suavidad y
abrirle la boca.
Respiración. El siguiente paso es comprobar si la víctima respira, pedir
ayuda.
Masaje. Una vez localizado el centro del pecho, hay que dar masaje con la
mano en la mitad inferior del esternón. Para ello, deben entrelazarse las
manos y dejar caer el peso sobre el pecho del paciente.
Ventilación. Si se ha recibido formación para ello, hay que hacer el boca a
boca a la víctima, insuflándole aire mientras se le tapa la nariz.
Y.S.

Deja una respuesta