Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez

Suplemento de El Pueblo, En los veranos de 1896 y 1897 Monet montó su caballete a las tres y media de la madrugada sobre
un bote amarrado a la orilla del río, cerca de su casa de Giverny. Allí se sentó y pintó una serie de 21 lienzos , buscando los
efectos de la luz a medida que salía el sol. Nosotros salimos los miércoles.
Ahora no me conoces

Ahora no me conoces de la semana anterior
Nicanor Castro Collazo y Rinaldi en primer plano ( Darwin Morales)

 
Felix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS/Jorge Luis Borges
Borges
Nuestro personaje nació el 24 de agosto de 1899 en una casa de la calle
Tucumán 840 ubicada cerca del centro de Buenos Aires. Victoria Ocampo en su
libro “Diálogos con Borges” la describió así:
“Era una pequeña casa discreta que había cobijado hasta seis esclavos y
tenía, como todas, dos ventanas con su reja de hierro, el zaguán, la puerta cancel
y dos patios. En el primero, que era de mármol blanco y negro, estaba el aljibe,
con una tortuga en el fondo para purificar el agua”. 1
Provenía de una familia patricia cuyos ancestros habían intervenido en
las luchas por la independencia y, más tarde, en las guerras civiles. Pertenecían
a “un linaje de soldados y estancieros”. El tío bisabuelo de Borges, Miguel
Estanislao Soler, participó en la Revolución de Mayo, logrando victorias en
batallas decisivas como Putaendo, Chacabuco y Cerrito; fue gobernador de
Montevideo en 1814. También estuvo en el Regimiento de Granaderos a caballo
fundado por el General José de San Martín junto al cual realizó el cruce de los
Andes participando en la campaña por la independencia de Chile. La madre de
Borges lo odiaba porque había adherido al gobierno de Juan Manuel de Rosas.
El poeta le dedicó un verso alusivo a su participación en la lucha contra las
invasiones inglesas al frente del Regimiento Nº 6 constituido por pardos y
morenos:
“Alguien pensó en los negros
No eran ni zurdos ni ajenos
Y se formó el Regimiento
De pardos y de morenos.
El sufrido regimiento
Que llevó el número seis
Y del que dijo Ascasubi
Más bravo que gallo inglés”
2
El abuelo paterno de Borges fue el Coronel Francisco Borges, destacado
militar que había nacido en Montevideo en 1835 y murió en la Batalla de La
Verde en 1874. Participó activamente en las guerras civiles que le dieron forma a

la nación argentina: combatió en la batalla de Caseros en 1852 al mando de
Justo José de Urquiza, que significó el fin del régimen de Rosas. También
estuvo en la batalla de Pavón, actuando al mando del General Bartolomé Mitre.
Participó en la guerra del Paraguay y, en 1870, en la batalla contra el caudillo
federal Ricardo López Jordán donde no llegó a combatir. En la campaña del
Desierto contra los indígenas que se habían establecido en La Pampa fue
designado jefe de la frontera sur que se encontraba al norte y oeste de la
provincia de Buenos Aires y al sur de Santa Fe. Murió en 1874 en la batalla de La
Verde donde Mitre se insurreccionó contra el presidente entrante Nicolás
Avellaneda, sucesor de Sarmiento.
Borges le dedicó un poema llamado “Alusión a la muerte del Coronel
Francisco Borges (1833-74)”:
“Lo dejo en el caballo, en esa hora
crepuscular en que buscó la muerte;
que de todas las horas de su suerte
esta perdure, amarga y vencedora.
avanza por el campo la blancura
del caballo y del poncho. La paciente
muerte acecha en los rifles. Tristemente
Francisco Borges va por la llanura.
Esto que lo cercaba, la metralla,
esto que ve, la pampa desmedida,
es lo que vió y oyó toda la vida.
está en lo cotidiano, en la batalla.
Alto lo dejo en su épico universo
y casi no tocado por el verso.” 3
La abuela de Borges fue una inglesa llamada Frances Haslam
(Fanny). Conoció al Coronel Borges en la ciudad de Paraná, capital de la
Provincia de Entre Ríos, cuando la ciudad estaba sitiada por el caudillo federal
Ricardo López Jordán. Luego acompañó a su esposo a la frontera de la Provincia
de Buenos Aires con la Pampa que estaba controlada por los indígenas.
Tuvieron dos hijos que casi no llegaron a conocer a su padre. La joven viuda,
para mejorar sus ingresos, instaló una pensión para un grupo de jóvenes
norteamericanas que vinieron a Buenos Aires a enseñar inglés por un programa
educativo que realizó Sarmiento cuando visitó Estados Unidos.
Cuando se casó su hijo, ella se fue a vivir con el matrimonio. Borges relató
que, siendo muy niño hablaba en inglés con su abuela paterna y en español con
los abuelos maternos. Fanny leía a los niños (Jorge Luis y su hermana Norah)
revistas de cuentos en idioma inglès. Por su parte la biblioteca de la casa estaba
llena de libros ingleses.

 

 

Nestor Taranco

Momento de elección
La tarde primaveral estaba hermosa, por ello los dos amigos decidieron sentarse
a tomarse unos mates en el patio que estaba al fondo de la casa de Carlos.
El dueño de casa había aprontado la clásica bebida y tomó el primero (como
corresponde en parte del ritual que rodea a esta tradición rioplatense), después
cebó el segundo, se lo dio a su amigo Gonzalo y se dispusieron a comenzar la
conversación.
Dentro de las tantas virtudes que tiene el tomar mate, una es que llama a la
conversación y obliga a que, mientras el que toma deba escuchar, el que no está
tomando tenga la oportunidad de hablar.
Como dijimos era primavera. Faltaba poco para el comienzo del verano, pero lo
que reunía a conversar a los amigos eran las elecciones que se acercaban, y
Gonzalo era de esos que las encuestas marcan como indecisos. Carlos, con un
poco más de cultura política, trataba de sacarle de las dudas.
Alguien dijo una vez que es inútil discutir sobre fútbol, política y religión, dicen
que es en vano porque están llenas de mentiras y desilusiones, por lo que
terminaban siendo unas discusiones inutiles. Solo dos amigos como aquellos,
podían llegar a cambiar opiniones, dudas y creencias.
-“No estoy para nada seguro Carlos”, comenzó Gonzalo. “Para mí, ninguno de
los políticos merece toda mi aceptación. Creo que el Doctor Pedro Del Monte es
el menos malo e todos”
-“Eso no está bien Gonza”, le interrumpió su amigo, “Hay que elegir a aquel que
te parezca que es el mejor para el país, no el menos malo”
-“Pero. ¿Y entonces?” preguntó Gonzalo
-“Si no hay nadie que se gane tu confianza, no elijas a ninguno. De todas formas,
lo que nadie recuerda al votar es que no elegimos un rey, sino un presidente. El
hombre no va a gobernar solo y a su sola voluntad. Hay un parlamento que
legisla y aprueba o desaprueba sus decisiones. Por lo que es tanto o más
importante el parlamento que el propio presidente”
-“¿Vos querés decir que es más importante elegir Senadores y Diputados que un
presidente?” pregunto perplejo Gonzalo
-“Claro. Eso es algo que la gente no ve. Muchos creen que si son electos Del
Monte o Fagundez, van a llevar adelante todo lo que propusieron en las
campañas. Lo van a hacer, primero: si tienen ganas, y segundo: si el Parlamento
se lo permite”
-“Entonces,¿tengo que mirar las listas de los legisladores más que el nombre del
presidente?”. Sin esperar respuesta, Gonzalo sacó un montón de papeles de su
morral. Eran parte de las decenas de listas que le regalaban en las calles o le
pasaban bajo la puerta. Eligió una que ya tenía marcada y continuó: “Mirá esta,
la 32976, es la que lleva a Senador al Agrimensor Bermúdez. Me parece un gran
tipo. Capaz que lo voto…”
-“A Bermúdez, no”, le interrumpió su amigo. “Ya dijo Del Monte que si él es
presidente lo va a poner de Ministro de Agronomía, y creo que a Fagundez
también le cae bien para ese cargo”

-“¿Y entonces para que sigue en la lista?, dijo Gonzalo
-“Porque arrastra votos y porque muchos como vos piensan que lo están
votando a él. En todo caso votarías a Saravia, que es el Segundo en la lista”
Gonzalo sonrió como complacido “Claro. Saravia, me parece también un buen
tipo”
-“Pero Saravia de seguro se vaya a formar parte de alguna Comisión de la ONU,
donde es muy bien visto. La tercera en la lista es Yohana Balbi, la flaca morocha
que tiene una ONG”
-“Claro, Yohana, parece una buena mujer y trabaja mucho por la gente.
Entonces mi voto va para ella ¿o la van a mandar a algún lado también?”,
preguntó temeroso
-“No he sentido nada”, dijo Carlos, “Aunque, sabiendo que para elegir un
Senador se necesitan unos treinta mil votos, y las encuestas le dan a la 32976
más de sesenta mil, tu voto no iría ni para Yohana ni para Antonio López, el
dueño de las empresas que administran los peajes que está en cuarto lugar.
Probablemente termines votando a Dogomar Alfonzo que es el quinto en la
lista”
-“¿Y ese quién es?”
-“Tenés que empaparte bien e informarte Gonza. Alfonzo es aquel tipo que
estuvo siendo investigado por un supuesto lavado de dinero ¿No te acordás? El
que tenía varios campos sin producción alguna por la zona de Treinta y Tres y
Cerro Largo”
Gonzalo se iluminó al hacer memoria. “¿Ese no estaba preso?
-“No. Aparentemente no se le pudo comprobar nada. Dicen que fue inculpado
gracias a un gran trabajo de su abogado, Daniel Lafone”
-“¿Lafone? ¿El que va de vicepresidente con Fagundes, el otro candidato a
Presidente?”
-“Ese mismo” contestó Carlos junto con una sonrisa sarcástica “El mundo es un
pañuelo, ¿viste?”
-“¿Pero entonces puedo terminar votando a un mafioso que está en la lista de un
partido, pero que fue ayudado por el candidato a vice del otro partido?”
-“No solo eso” dijo Carlos, “Lafone también es candidato a Senador por su
partido y, si los votos de la lista de Alfonzo no alcanzan para que salga senador,
el decimal que quede de saldo puede ir al partido de Fagundez, por lo que tu
voto ayudaría al abogado para que salga senador”
-“¿Voto a un partido y mi voto puede ir a otro?
Carlos hizo una pausa como sacando cuentas, “Y… si,se podría dar”
Gonzalo hizo un momento de silencio. Hasta se llegó a llevar las dos manos a la
cabeza.
-“No sé qué hacer, amigo. Me parece que me guardo las ganas de votar para
cuando sean las elecciones a Alcalde”
-“Lo siento, amigo.Aquí no se vota a alcalde. Se eligen Concejales, y de los que
sean electos será elegido el verdadero Alcalde. Pero no te ilusiones. Capaz que el
Concejal que vos votás logra salir electo pero le ofrecen una Dirección de algo en
la Intendencia, por lo que no llegaría a ocupar el cargo, ni de Concejal, ni de
Alcalde. Y terminaría llegando a la Junta Local algún candidato de los menos
votado”
Gonzalo se puso de pie, saludó a su amigo y se marchó casi sin decir palabra. Sin
lugar a dudas, se fue más perplejo que cuando vino
Carlos lo vio marcharse, se cebó otro mate mientras veía unas golondrinas
revolotear a lo lejos. Estaba orgulloso. Orgulloso de la vida, orgulloso de su

amigo, y orgulloso de vivir en un país democrático donde uno pueda elegir
libremente a sus representantes políticos.

 

El Maestro Enrique Ilera

Capricho Español

Ahora al indigente Sr Roque For se había antojado beber del tonelito de un
perro San Bernardo. Pero tenía que ser licor de zapallo porque sus resacas
estaban llenas de gaitas y cuadrados multicolores.
Mas sus esbirros sólo le consiguieron un perro flaco con un frasquito de vino
aguado en el cogote. Y todo debido a la recesión, por lo cual los eunucos se
flagelaron las espaldas y se apagaron puchos en la lengua, tal vez como reflejo
condicionado.
También rasgaron sus vestiduras y se echaron a llorar al suelo.
El Sr. Roque For se fue a dormir y soñó con relojes de arena con escombros del
Coliseo porque su reloj de sol indicaba los pedacitos de tiempo en números
romanos.
El magnate despertó esta vez con zumbidos en su escasa masa encefálica y para
trastorno de la servidumbre ahora quería un motociclo con ruedas circulares.
Las Dianas, Sílfides y Nínfulas. Apolos , Efebos y Pieles Rojas de su personal
doméstico consideraron este pedido como catastrófico, pero una vez más el Sr.
Roque For se salió con la suya y anduvo por esas calles de Dios bellaqueando en
su transporte estrafalario.
Aunque el magnate no era Español ni pariente de ningún compositor, el nuevo
Capricho que se le antojaba era una Danza del Fuego refrigerada.
Se lo hizo posible un bucanero del Arroyo Miguelete.

Ilustraciones: Ferdinando Scianna, Rodolfo Torres y Joaquin Sorolla.Gentileza
Flia. R.

 
Se puede atracar un banco con una pistola de agua, pero tienes que ser un gran
orador.JT

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