Ecuador cumplió 43 años.

Ecuador Fútbol Club, también fundado un 25 de
agosto pero del año 1975 para la práctica del fútbol
de cancha de 11, en la intimidad como lo vienen
haciendo desde hace unos cuantos años,
conmemoró sus 43 años de vida.
La cita en aquel entonces se dio en el bar del
“Pocho” Mango. Entre otros, acudieron a la cita
fundacional: Antonio Mango, Raúl Martínez, Alfredo
Ferrari, José Fuentes, Daniel Muller, Freddy
Saetone, a los pocos días se suman G. González, A.
Garralde, F. Olivera, C. Solari, G. Romano, M.
Barreto, D. Estévez, W. Báez, L. Lemes.
En su historial deportivo, el año 2002, será algo que
vivirá por siempre en el mejor recuerdo de la gente
ecuatoriana de Santa Lucía, en esa temporada
Ecuador se convierte en ser el primer club en la
historia de la Liga Departamental de Canelones, al
ganar los tres campeonatos que estaban en disputa
en todos sus categoría. El técnico Ramón Doglio fue
uno de los grandes artífices de la inolvidable
hazaña.
Habría mucho para recordar de Ecuador Fútbol
Club. En la fecha aniversario dialogamos con el ex
futbolista Alfredo Rojo y el dirigente Pedro

Córdoba, quienes llenos de nostalgias y deseos de
que el club vuelva en algún momento a las canchas,
nos dejaron estas reflexiones.

Alfredo Rojo ex jugador.
E. P. – Hace unos cuantos años que el equipo no
está en una cancha de fútbol, pero el recuerdo
sigue intacto.
A-. R. – A pesar de los años que no estamos dentro
de una cancha de fútbol, los sentimientos siguen
intactos. Muchos jugadores que lo defendieron en
esos años, dirigentes e hinchas, llega esta fecha y
siempre tienen un recuerdo para Ecuador.
E. P. – ¿Qué recuerdos afloran de aquella época?
A. R. Muchísimos, tengo uno que está presente
siempre. Una vez, antes de un partido, a la pasada
Juan Carlos Perdomo me hace una nota y le digo:
hoy ganamos, le ganamos 3 a 2 a Juventud. Yo hice
el tercer gol en la hora. Recuerdo que dribleé dos
veces al arquero, fue en la hora. Alfredo Ferrari me
la pedía, pero terminé definiendo yo. Fue una
hermosa tarde
Después, el año que el club hizo historia grande en
la Liga, al ganar los campeonatos en todas las
categorías, inolvidable.

Pedro Córdoba, dirigente, en la cantina del ·”Pocho”
Mango, donde comenzó a cimentarse hace 43 años
la historia de Ecuador. El viejo dirigente
emocionado aún por los recuerdos nos deja algunas
vivencias y deseos de una vuelta.
E. P. – Hace 12 años que Ecuador no está dentro de
una cancha de fútbol, pero en el corazón de los
hinchas sigue encendida la llama ecuatoriana.
P. C. – Siempre estará vivo y siempre con la
esperanza de ver la camiseta de Ecuador dentro de
una cancha de fútbol.
En aquel entonces nos dolió muchísimo tomar la
decisión de no jugar más, año 2006. Eran tiempos
muy difíciles económicamente, el país en sí estaba
atravesando un momento complicado
económicamente, nosotros no estábamos ajenos a
esa situación.
Teníamos grandes proyectos, la idea pasaba por
comprar un terreno de unas seis hectáreas donde
se construirían dos canchas con las comodidades
correspondientes. Teníamos en ese entonces un
diálogo fluido con el exjugador ecuatoriano Alberto
Spencer, cónsul de Ecuador en el país. Se le iba a
pedir una colaboración monetaria, que era viable,

pero Spencer se enferma y fallece al poco tiempo,
por lo que parte de las esperanzas que teníamos, y
que era ciertas, quedaron por el camino.
E. P. – De todas maneras, en corto lapso de tiempo
se viven grandes jornadas deportivas, el ascenso a
la divisional Primera A y la conquista de todos los
campeonatos en disputa en la Liga Departamental,
algo que históricamente un club lograba por
primera vez en la Liga.
P. C. – Fue la primera institución que ganó el
Campeonato Eduardo Martínez Monegal en las tres
categorías, un momento imborrable en la memoria
de cada ecuatoriano, el club de barrio, humilde,
lograba meterse en la mejor historia de la Liga
Departamental.
Pero, independientemente de las dificultades que
aún se sigue atravesando, tenemos la ilusión y la
gran esperanza de ver a nuestra gloriosa camiseta
jugando de igual a igual con los más encumbrados,
como ya supimos hacerlo.

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