Ibirapitá Garden Club

Cada una de sus actividades abiertas tiene excelente convocatoria, como
fue el té que organizaron en la Sociedad Italiana.
Los dos salones lucieron un lindo clima de charla, entre teteras, tazas y
exquisiteces de estas cultoras, tan buenas en el jardín, como en la cocina.
Consultada Iris Britos, presidenta del Ibirapitá Garden Club por este
período, indicó que ver tanta gente es muy positivo, como ocurre todos los
años. Agregó que hacen una cantidad de tickets, de acuerdo a la capacidad
de la Italiana, además de que siempre presentan un espectáculo para lo que
dejan un espacio libre.
Por un lado, el té logra un sentido social muy importante para las socias,
amigas y vecinas, como también para recaudar con la venta de tickets, lo
que lleva mucho tiempo y trabajo organizar.
Cada año se trata de complacer lo que la gente pide; en esta oportunidad,
además de esa clásica camaradería, fue un espectáculo cuyo tema fueron
luces y colores. Se realizó además una rifa donde se sortearon -como no
podía ser de otra manera- hermosas plantas ornamentales.
El Club tiene importantes gastos que solventar para poder funcionar
ininterrumpidamente todo el año, como por ejemplo, cursos, o la juezas del
Garden, que vienen a juzgar a las exposiciones.
Se agrega que hay juezas que vienen, no solo de Montevideo, también
desde sitios más alejados del país y eso cuesta, por que hay que pagarles
viáticos, comida y están muchas horas. Ese trato es muy valorado y es algo
que también se le reconoce al Ibirapitá.
El Club tiene en lista 37 socias pero algunas de ellas no asisten, sea por su
edad o por no vivir en la ciudad y por lo general son de 32 a 35 las que
efectivamente asisten. Es uno de los clubes con más integrantes del interior
del país, incluso al que se ha unido gente joven, muy necesario para realizar
las exposiciones, donde se tiene que levantar peso y trabajar muchas horas.
Ibirapitá Garden Club que tiene 32 años de existencia, siempre guarda en la
memoria a sus primeras integrantes y cuida a cada socia como los nuevos
retoños de una planta que acaba de brotar. Cada integrante es importante,
porque se identifican con esa vocación de amar a las plantas y la tierra.
Iris señala que, al entrar, casi nadie se va, porque no solo es un hobby sino
porque se aprenden muchas cosas, tanto en la horticultura como en el
diseño, donde siempre hay técnicas nuevas que aparecen a nivel mundial.
Ibrapitá Garden Club, como desde hace años, continua trabajando y
realizando sus eventos en la Sociedad Italiana; actualmente también
comparten integrantes con la nueva comisión directiva de esta institución.
Con respecto a la salud de las plantas, este año, Iris indica que ha sido
difícil porque ha venido un invierno con mucha humedad poco sol y mucha
lluvia. La estación ha sido muy desordenada, por lo que se espera que a

finales de agosto empiecen a brotar las plantas, como a ponerse más lindas,
pero que les han dado mucho trabajo. Las temperaturas son muy
desparejas, con muchas lluvias y las plantas lo sienten tanto como nuestro
organismo, indica. Se espera que se estabilice ya una nueva estación al
entrar la primavera para lograr una buena exposición en el mes de octubre.
Para esta muestra final del año en Ibirapitá, ya se eligió el tema sobre lo
que se trabajará en la exposición. Un día feliz donde se presentarán piezas
tanto en la parte de horticultura y también con lo artístico de los diseños.
Y.S.

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