61 años dentro de una cancha de Bocha, sigue arrimando

En el deporte de lisas y rayadas aún hay mucho veteranos que se resisten a dejar el deporte de su predilección, la bocha. Desde que ellos comenzaron a jugar esta disciplina, se ha ido sofisticando, modernizando, los rectángulos de juego han sufrido muchos cambios, es la tendencia a  nivel mundial, son más confortables, tanto para los jugadores, como los aficionados, el tamaño de la bocha ha ido cambiando también, sin embargo, han asumido esos cambios y con unos cuantos años encima siguen al firme, dando batalla, además de enseñarle a más de uno, de los que recién comienzan, los secretos del rectángulo, por dónde conducir la bocha en un arrime, por ejemplo. Hace unos meses habíamos dialogado con Telmo Romego, que con sus 83 añitos ahí está, hoy lo hacemos con Luís Alberto Caballero 76 años, 61 dentro de una cancha de bochas. Son personas que nunca han sido entrevistados, pasan desapercibidos. Algunas cosas recuerda, no muchas, la más importante para él fue aquel sensacional triunfo con la Cabaña ante el famoso terceto del Santos, y hoy contar con la compañía de su hijo Nicolás.

 

 

Entrevista a Luís Alberto Caballero, jugador de Deportivo Diagonal.

E.P. – Pronto para jugar.

L.C. – En unos minutos jugamos con el Terceto Especial ante Club de Bochas Santa Lucía.

E.P. – Usted no comenzó a jugar ni hoy ni ayer. ¿Cuánto hace que juega a las bochas?

L.C. – Hace 61 años, fue en 1957, tenía 15 años cuando comencé a jugar, hace un buen rato, en el Club de Bochas Defensores de Barrio Sur.

E.P. – Una época en la que jugaban muchos a las bochas en Santa Lucía.

L.C. – Muchísimo, llegaron a haber 15 clubes de bochas acá, en Barrio Sur jugaban, entre otros, el “Cacho” Lavalleja, Chabela, Carlitos Romero.

E.P. – ¿Qué otros jugadores del aquel entonces jugaban en clubes de la Liga?

L.C. – En La Cabaña, donde también jugué, a “Chiquín”, al “Chino” Tessa, Carcadán, Cánepa, los hermanos Hernández, Miguel Cousté; en Aguas Corrientes con los hermanos González y Emilio Rea, Carlos Posse, Luís Runco; en Los Álamos estaban, Elbio y Manuel Calvo, y Morella.

E.P. – ¿Cuándo comienza a jugar en primera?

L.C. – A los 18 años, en Barrio Sur.

E.P. – ¿En qué otro club jugó?

L.C. – En 5 Esquinas, estaba acá frente a la Estación de Romero, pero también estaban Peñarol, Santa Lucía de Fútbol, el Alas Rojas. En el único club que no jugué en primera fue en el Club de Bochas, ahí había un cuadrazo, por ejemplo, estaban Darío Canepa, Villamil, Cousté, Remedio, Varela. En Diagonal ya había jugado en otra etapa, estaba entre ellos, Washington Rapetti, Mario Rodríguez, Carmelo Mármol; en la cantina estaba Juan Ángel Stéffano, que hacía aquellos famosos pollos a la bolsa.

E.P. – ¿Qué recuerdas de esos momentos?

L.C. – También recuerdo que estuvo el Club Colombes, donde jugaban el “Nito” Pérez, los hermanos Colombo, Jorge y Óscar, Ricardo Moreira, Julio Pérez. No he tenido la suerte de jugar en alguna Selección, capaz que este año juego en la Mayor. Uno de los mejores recuerdos fue cuando estaba en La Cabaña, le ganamos al famoso terceto del Santos, que lo integraban los hermanos Hernández, “Chiquito, “Bebe” y Haroldo. En La Cabaña jugaba “Chiquín, “Chino” Tessa y yo, es uno de los mejores recuerdos, ganarle a esa gente era tan trascendente como ganarle a Cánepa en aquella época. Estuve 10 años viviendo en Florida y venía de allá a jugar acá en Diagonal.

E.P. – Ahora está acompañado del hijo.

L.C. – Gracias a Dios estoy acompañado por mi hijo y mi nuera, es un motivo grandioso para seguir peleándola.

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