Graciela Bartoltte expone por el mes de febrero en el Centro Cultural José E. Rodó.  Por  primera vez lo hace en público, ya que hasta ahora venía mostrando sus trabajos a través de Facebook, donde recibe muchas adhesiones, y a partir de eso se animó a montar esta exposición, gracias a la invitación de le Directora del Centro Patricia Bogliolo.  Allí encontramos  sólo diez piezas, fotografías que la exponente eligió y que retratan encantos de nuestro campo,  amaneceres, atardeceres, pájaros, lunas bien definidas, para hacernos sentir una vez más espectadores de esa más grande maravilla que es la naturaleza.  Luce por allí una lechuza, imagen clásica de nuestro campo, fotografiada en el poste de un alambrado, la que parece estar allí viva, con su desafiante mirada. También ha fotografiado otras aves clásicas de nuestra campaña, a lo que estará apuntando en futuras fotografías.
Graciela, desde hace 24 años trabaja en control lechero, recuerda cuando el 2010 compró esa cámara que le permitió comenzar a concretar su sueño de la fotografía. Desde ese entonces, cada día, como lo hace habitualmente por su trabajo, sale en las madrugadas con el portafolio, pero también con la cámara, que forma parte de su insustituible equipo.  
Salir a la ruta es apreciar los paisajes que van cambiando, las tormentas, sus colores minuto a minuto y a cada hora del día con encantos diferentes. Se confiesa especialmente enamorada de la luna, por lo que siempre la busca, para lo que aprendió una técnica de sacarla detrás de los árboles, como también, otra fotografía que capta el momento en que ésta estuvo tan cerca de Venus, hace poco tiempo, y que fue un maravillosos espectáculo.
Como toda santalucense, el río forma parte de su identidad, al que ha retratado muchas veces, y también muestra en esta oportunidad. Graciela disfruta mucho de la fotografía, la aprecia en su medida justa, por lo que realizó un curso para poder aliarse a  las virtudes de la tecnología.
En esta muestra podemos apreciar esos distintos atardeceres, cuando el sol se entra o sale despejado, con tormenta, pero como se nos argumenta, Graciela los eligió para compartir por su amplia gama de colores, que le aportan una belleza única. Estas fotografías tienen otro atractivo que las hacen más originales, es el marco rústico que  los encuadran, escogidos junto a su esposo, para los que cortaron piques, ayudando así a capturar la naturalidad única de cada paisaje.
Esta expositora  ama mucho la naturaleza, por lo que decide captarla a través de la fotografía y por este mes de febrero comparte su  trabajo en la Casa de Rodó.

Y.S
Compartir