Llegó el 2018 y con él una ola de crímenes como nunca se había visto en nuestro país.
Los llamados femicidios, o violencia doméstica, lo cierto que no dejan de ser crímenes horrorosos.
Como que el humano no encuentra otra salida que matar para solucionar los problemas y lo único que hacen es agravarlos.
No hay una formación cultural de cómo sobrellevar una situación adversa y se trata en muchos casos el no renunciamiento a la voluntad del otro o de la otra.
Parece que matar es la solución más fácil que encuentran y no se sabe actuar de otra forma.
Hace pocos días, una persona tenía prohibido por la justicia acercarse a menos de cien metros a la otra persona sin embargo desoyendo la orden, la mujer fue al encuentro del hombre internándose en un monte donde finalmente fue asesinada por su ex pareja.
La justicia no puede estar en la casa de cada uno de nosotros. Solo puede dar indicaciones de cómo actuar, pero si la persona no hace caso, muy poco y nada puede hacer.
Se ha implantado elementos como la tobillera pero igual suceden los casos.
Esa es una medida tomada por las autoridades, sin embargo el humano está más allá de esos elementos.
Falla el seguimiento, pero nos preguntamos ¿se puede seguir de por vida a otra persona?
Son temas muy complejos y difíciles de dirimir porque hay que estar dentro de la persona y saber lo que piensa y muchas veces no se dice lo que se piensa, por más prohibiciones que haya.
Parece que hay gente que piensa que la otra persona le pertenece de por vida y no aceptan la ruptura de una relación.
Nadie pertenece a nadie.
Cuando las cosas no funcionan lo mejor es separarse, aunque algunas veces pagan lo hijos y no se piensa en ellos.
La convivencia es muy difícil pero si hay entendimiento y educación se puede superar muchas cosas.
Lamentablemente esta ola de crímenes va a seguir para mal de la sociedad uruguaya.
Muchas veces pagan inocentes criaturas que no tiene nada que ver con lo que le sucede a sus padres y sucumben ante la violencia del más fuerte.
Estamos pasando por una etapa dura en nuestra sociedad y si esto no se revierte no sabemos lo que puede llegar a suceder en el futuro.
Muchos achacan al gobierno esta violencia generada en la sociedad.
Puede que tenga parte de culpa pero lo que está en la cabeza de muchos, eso el gobierno no puede cambiarlo.
El ser humano es un ser individual y como tal actúa.
Se podrán tomar medidas coercitivas pero nunca se va a llegar a situación cero.
Parece como un contagio esta ola de crímenes. Si el otro mata yo también.
Habría que buscar dónde está el mal, cosa muy intrincada por lo que parece.

A.T.

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