Esta semana de turismo o santa, dejó varias reflexiones. Una buena, la tolerancia con dias que surgen de la fe. Que en Uruguay es libre de ser ejercida. Cosas que aún se pueden destacar.
Por otro lado, la cantidad de paseantes nos da la pauta de que el Uruguayo promedio ahorra, cuida «los pesos» y logra tener su recreación merecida. En Los hechos, las crónicas noticiosas, avisan de colas que hubo que sortear en las rutas y de capacidades colmadas o casi en los diferentes destinos turísticos del país.
El saldo de siniestros de tránsito, no fue cero, hubo cinco muertos, lo cual no deja de ser, además de triste, preocupante: nuestras rutas siguen cobrando vidas. Según informa El Observador, tres menores murieron en la ruta 12 a la altura de kilómetro 119, en Colonia, luego de que la camioneta de matricula argentina en la que viajaban chocara contra otra camioneta empadronada en Maldonado que viajaba en sentido contrario. Además, una mujer que viajaba como acompañante en una moto falleció en un accidente ocurrido en ruta 2 frente a la ciudad de Mercedes departamento de Soriano y otra, de 61 años, murió el sábado en un camino vecinal próximo al kilómetro 175 de la ruta 9 cerca de Pueblo Garzón, tras chocar, el auto en que viajaba, contra un camión.
Finalmente, lo que opacó la semana es conocer que el mes de marzo marcó historia en materia de homicidios. De acuerdo a Telenoche, en base a Fundapro, sin contemplar las muertes violentas registradas el sábado 31, hasta el 30 de marzo se registró un total de 37 homicidios. Una veintena de los incidentes violentos con resultados fatales se dieron en Montevideo y los otros 17, en el interior del país según los datos publicados por el diario El País.
De esos 17, seis se registraron en Canelones, cuatro en Salto, dos en Maldonado, dos en Paysandú, dos en Rocha y uno en Cerro Largo.
Montevideo, tuvo tres asesinatos en el barrio Nuevo París, cuatro en el Cerro y Cerro Norte y dos en Sayago y Casavalle.
De estas cifras, cuatro de las muertes fueron femicidios y en dos de los casos (en Quebracho y Salto) además de la mujer asesinada también fueron ultimados dos efectivos policiales que acudieron a repeler la agresión o que, en el caso de Salto, estaban custodiando a la víctima.
Dos policías que deben cuidarnos y mueren cumpliendo su deber; más mujeres víctimas de hombres violentos incapaces de respetarlas, que arruinan familias enteras con su accionar. Un joven comerciante víctima de la codicia de dos ladrones y de un gatillo fácil. Imposible ser indiferentes a esta realidad.
Simultáneamente, la campaña electo-política nos invade en las redes, con acusaciones cruzadas, endilgando culpas a unos y autocomplaciéndose los otros.
No es momento señores. No es momento de culpar a la víctima, no es momento de tratar de imponer ideologías
Es momento de acción y de dejar las teorías para otro día.
Un pedido como ciudadano, padre, esposo, hijo…

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