Apenas iniciado el mes de diciembre, los uruguayos nos desayunamos con un anuncio del gobierno. Lamentablemente, los «esperables» aunque no por eso, menos desagradables de escuchar. Y tal vez, con la secreta esperanza de que no sea «eso»: un tarifazo, de golpe, de las principales tarifas que pagamos, en simultáneo.
Es que, de acuerdo al gobierno, habrá un aumento de Antel y Ose «alineado» a la inflación de este año y que rondará el 6,5%, Ancap reajustará un 9,8% para las naftas y de 4,8% para el gasoil; mientras que las de UTE subirán 3,2%.
Y otra vez las redes explotaron con usuarios enojados por el anuncio, a toneladas. Y de unas tibias o fuertes defensas por parte de una minúscula minoría. Uno intenta entender pero es imposible que alguien defienda un reajuste con argumentos entendibles, claros y aceptables.
El «tarifazo» (permítanme la expresión) es algo a lo que los uruguayos hemos tenido que acostumbrarnos, aunque no queramos.
Tomemos en cuenta, que luego de los una década de la bonanza más grande de la historia del país la conclusión es que el gobierno ha desperdiciado esa oportunidad de desarrollo y en cambio nos ha dejado con proyectos inconclusos y gastos millonarios no controlados en las empresas públicas .
Como premio: no sólo hemos perdido millones de dólares ( en Uruguay un lujo que no podemos darnos ) sino que ahora como resultado de las pésimas gestiones debemos colaborar con la suba indiscriminada y puramente recaudadora.
En Ose y Antel, lo del inicio: a nivel de inflación. Ose sin inversión en mejoras y Antel que tanto hablamos de la revolución digital y la importancia de las comunicaciones aumenta, acotando el desarrollo de las empresas y privando a los más pobres del acceso a una Internet adecuada. No hace falta más que tomar en cuenta el Plan Ceibal, que es parte de nuestra enseñanza pero hay estudiantes que en sus casas no pueden acceder a un servicio de Internet adecuado.
Para cuestionar la suba de Ute, no hace falta otra cosa que ir a las declaraciones de los jerarcas. Un año hablando de bajar por la transformación de la generación a fuentes renovables, del cambio de la matriz. Pero suben la tarifa y de nuevo paga «Juan Pueblo».
En cuanto a Ancap, es un capítulo aparte. Dólar y petróleo estables , problemas de competitividad y aumentan el gasoil 4.8 % como si no pasara nada ( pobres las empresas ) la nafta en 9.8 % ( pobres las familias).
En concreto (y no sólo por esto), éste no es el país que queremos. Ni el gobierno que trabaja totalmente de espaldas al pueblo.
Sería bueno empaparse de la realidad que el país padece.

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