Hubo muy buena concurrencia a la reunión celebrada el jueves 26 de enero en el Espacio Carlos Alfredo convocada por la «Asamblea por el Agua». Los avisos a la población sobre la inconveniencia de bañarse en el río por la presencia  de bacilo coli fecal en sus aguas,  ha generado preocupación en el vecindario.
Las notificaciones a la población, demuestran el trabajo de las autoridades controlando el estado sanitario de esas aguas. La presencia del colibacilo indica que el contenido intestinal de los animales y  de los humanos  que vivimos en la cuenca del Río Santa Lucía llega a sus aguas en cantidades importantes. Las autoridades han informado sobre la contaminación. De acuerdo a los  análisis señalan que no es conveniente bañarse en el río, en general  en las 24 a 48 horas siguientes a una lluvia copiosa.  Hay zonas, como en las cercanías de  la localidad de Aguas Corrientes en donde la sugerencia  de no sumergirse en sus aguas es permanente, porque permanente es la presencia de contaminantes.
Es lógico que exista inquietud en la población y que plantee varias interrogantes sobre este tema, como se vio en la asamblea  del 26.
Se señaló que está entre los derechos humanos esenciales, vivir en un ambiente sano, libre de contaminantes.  Para lograr ese ambiente sano  debe haber una relación de mutua confianza y de amplia información entre autoridades responsables y vecindario.
Los vecinos debemos estar informados de todos los contaminantes presentes que puedan afectar nuestra salud. Pero ello no basta.
Es necesario que quienes tienen las posibilidades y la obligación de investigar, informen la procedencia de los contaminantes y el mecanismo por el cual llegan al ambiente en el que vivimos y sobre cuáles son las medidas necesarias para evitar la contaminación.
Preocupa además el siguiente hecho: – se supone que la localidad de Santa Lucía, tiene un sistema de saneamiento moderno que  recoge las deposiciones humanas domiciliarias y las transporta a una planta de tratamiento al otro lado del río antes de ser volcadas a sus aguas.
Sin embargo,  los vecinos hemos visto de tiempo atrás que las tapas de los colectores del saneamiento de los barrios más cercanos al río, durante las lluvias copiosas eran levantadas por la presión del agua que fluía por su interior. Aguas pluviales que no debieran fluir por los colectores.
Todos fuimos testigos de la construcción de unos ductos que derivan directamente el contenido de los colectores hacia unas cañadas que fluyen en dirección al río. Muchos nos preguntamos si esa deriva del contenido de los colectores que llevan las descargas de unos 20 mil vecinos de Santa Lucía, influye o no en la presencia de coliformes en la aguas del río.
¿No habría sido más sensato inspeccionar cuántos edificios drenan sus aguas pluviales hacia los colectores del saneamiento?
Cuantos más contaminantes contengan las aguas del río Santa Lucía, más costoso será para OSE potabilizarlas adecuadamente.
Escrito lo que antecede me entero que el jueves 2 de febrero, en la Casa de la Cultura José E. Rodó estarán a las 19:00  autoridades municipales, de OSE y de la DINAGUA para informar sobre situación del Río Santa Lucía.

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