Aldeas Infantiles desarrolla un plan de atención para
reforzar el trabajo en los procesos de autonomía de jóvenes

Buscar un empleo, definirse por una vocación, hacerse cargo de las cuentas, conseguir un lugar donde vivir, proyectarse a futuro: transitar el camino hacia la adultez es uno de los desafíos más grandes en la vida de cualquier persona. Si a ello se le agregan las consecuencias de años de institucionalización y redes familiares o comunitarias frágiles, la complejidad aumenta.
Dadas las necesidades de consolidar el trabajo hacia la autonomía progresiva con los/as jóvenes que están próximos a egresar del servicio de Acogimiento, en 2016 se desarrolló la Pauta Estandarizada de Plan de Atención para Jóvenes que permite trabajar sobre múltiples aspectos relacionados a la vida adulta.
“El proyecto consistió en preguntarnos: ¿cuáles son las capacidades que un adolescente necesita desarrollar para egresar del sistema de protección siendo mayor de edad?”, comenta Pablo Perlaza, asesor de jóvenes del programa Canelones.
Para ello, inicialmente se definieron ocho dimensiones con las que trabajar con los/as jóvenes: ciudadanía y participación, seguridad económica, personal, educativa, salud y nutrición, hábitat y entorno, recreación y red vincular, afectiva y familiar. Cada una cuenta con cinco logros (capacidades que deben desarrolllar o aprender), que constituyen la guía de trabajo de los/as asesores/as de jóvenes, y que van desde que el/la adolescente conozca cómo acceder a un servicio de salud hasta que aprenda cómo cocinar platos saludables o tramitar su credencial cívica.
“Si un joven desarrolla una amplia cantidad de logros, va a tener posibilidades de tener una ciudadanía más autónoma. Se busca que vaya en ascenso en su línea de desarrollo a través de los logros y que las atenciones que son de tipo asistencial disminuyan”, señala.
Para Perlaza, la importancia de este plan radica en que “es necesario que la autonomía esté presente en las atenciones de los cuidadores, de los técnicos, del equipo en general. A menudo se piensa que se desarrolla per se, pero cada vez más se comprueba que es necesario trabajarla intensamente”.
Actualmente, todos los programas que cuentan con servicio de Acogimiento (Montevideo, Canelones, Florida y Salto) se encuentran en un proceso de pilotaje en la implementación de una plataforma virtual que permite ordenar las dimensiones y logros de cada joven y facilitar su seguimiento y monitoreo. Esto posibilita no solo evaluar si los procesos están siendo efectivos, sino también perfeccionar la propuesta.

 

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