Este 25 de noviembre es el Día Internacional Contra la Violencia hacia Mujeres y Niñas.
Conversamos con Silvia Villalba integrante del Colectivo Nacida Mujer de Santa Lucía.
– Estamos viviendo momentos de mucho dolor, de enojo, por el asesinato de la niña de Rivera, pero por sobre todo, de interrogantes sobre qué nos está pasando como sociedad.
Sí, es una angustia impresionante, ponerse en el lugar de lo que sufrió una niña y lo peor que no es un hecho aislado, en cinco años van 108 mujeres y niñas asesinadas, hay una violencia generalizada que está presente en toda la sociedad.
-UNICEF advierte que hay fallas en las políticas públicas.
Claro que hay fallas de políticas y de qué hacemos como comunidad, y no sólo hablamos de las que matan, las que son violadas. Hay que agregar las niñas que son obligadas a ejercer la prostitución. Además, no podemos desconocer que en nuestro país tenemos trata de blanca. La sociedad no puede pasar por encima y dejar de reconocerlo. Los hechos hoy se conocen más, antes las cosas pasaban más desapercibidas, hoy nos enteramos más, puede ser que pasen más porque la sociedad está más violenta. Hoy la mujer se anima más a denunciar, a contar algo de lo que le pasa. En esta ciudad de Santa Lucía, por ejemplo, hay casi cien denuncias por mes.
-¿Cómo viene trabajando la Unidad de Violencia Doméstica de Santa Lucía?
Yo he acompañado muchas mujeres y puedo decir que tanto funcionarias como funcionarios están muy comprometidos, sin tener el titulo son como psicólogos, tratan con mucha comprensión a las víctimas. Pero hay una realidad a nivel de país, se cita a los violentos, ¿y después?, hay un gran muro donde van esas mujeres y niñas, hoy no hay más tobilleras porque se terminaron y no entraron más al país. Tenemos un proyecto que hay que presentarlo, para hacer un refugio para esas víctimas de violencia, que sería temporal. Este es un tema muy complicado, pero se trataría de un lugar para que esas mujeres reciban preparación para cualquier actividad laboral y evitar así esa dependencia que produce la violencia económica.
-Mucho se ha hablado de cómo identificar al hombre violento.
Lo más importante es saber que el hombre violento no va a cambiar nunca. Conozco varias mujeres que equivocadamente repiten «no, conmigo no…», no es así porque el problema es de él y no va a cambiar. El violento va a ser violento siempre desgraciadamente, por distintas razones, por formación, por educación, por genética. Son cobardes, no son hombres, las mujeres no somos el sexo débil pero hay diferencias que no podemos comparar, a veces también dominan psicológicamente porque la mujer, cuando está debilitada, es fácilmente dominable.
Lo que podemos hacer es educar y educar a las mujeres y sobre todo a las jóvenes porque en esto no hay edad ni estrato social. Es muy importante recalcar la educación del hijo varón porque hay mujeres que son machistas, que diferencian a su hijo varón o mujer en cuestiones de tareas o en cuestiones de juegos. La educación del varón es fundamental, hoy tenemos la suerte de que en las escuelas se dé mucho ese cambio, por qué no un varón no puede agarrar una muñeca. Si la niña lo hace para prepararse para ser madre, ¿el varón no puede prepararse para ser padre? Hemos avanzado mucho igual en lo que se refiere a igualdad, como por ejemplo la aplicación del Nuevo Código Penal, pero falta mucho.
– Dos puntualizaciones: el Nuevo Código Penal viene siendo muy discutido y la Nueva Guía de Educación Sexual es muy polémica.
Sí, es cierto, hay padres que afirman que los que tienen que dar la educación sexual son ellos, ojalá que estén preparados, sería maravilloso. Se entiende que a veces los docentes tampoco lo están, pero hay que tener en cuenta que los tiempos van cambiando de prisa y hay que adaptarse al contexto en el que se vive. Pero hay algo que también quiero resaltar, actualmente cuando la mamá trabaja el papá cambia los pañales, le da de comer a sus hijos, sale con el cochecito a hacer los mandados, lo llevan al jardín, a la escuela. Hay cosas que están ocurriendo que antes era más difícil y me da mucha felicidad, es como que de los padres jóvenes expresan mayor madurez, eso es tener valores, eso sí es ser hombre.
-Hoy se está hablando mucho de prevenirse ante noviazgos violentos.
Sí, porque hay ítems que se dan para reconocer al violento, a las chiquilinas jóvenes les tenemos que decir y tratar de que les entre en la cabeza qué es una cosa y qué es otra. Cuando un muchacho conoce a la chica, se ennovian pero después empieza: «tenés la pollera muy corta, no uses maquillaje que no me gusta», le prohíben el trato con sus amigas, o cuando le dice «tu familia no me quiere a mi…» y la coaccionan para que se aleje. Otra cosa también común es que quieren que las chicas dejen de estudiar, a veces que dejen de trabajar, afirmando ser ellos los proveedores y así, al minimizarla, empieza la violencia económica. Así a las mujeres se les va bajando cada vez más la autoestima. Se entra en un círculo que la mujeres también se enferman, que a veces por suerte pueden salir. Además, está el «sos gorda, sos fea, sos inútil, el único que te quiere a vos soy yo, nadie más que yo…». Ojo!, se está frente a un violento que puede llegar a darte muerte, lo estamos viendo constantemente. Habría que preguntarles a esos violentos si les gustaría que su madre, su hija, una hermana pasara por eso, que estuvieran viviendo con miedo, con terror por su pareja o su expareja. Hay insultos callejeros que no son piropos, porque a veces son groserías que duelen y eso también es violencia. Reconozco que son jóvenes que no van por el buen camino y son los que más se nombran, pero hay muchos jóvenes que trabajan, estudian que son sanos. Uno ve que hay matrimonios que serían incapaces de insultarse o pegarse porque no todo está perdido, me parece que está llegando una generación que todavía podemos salvar. Es como decía, lo más importante es educar y ya desde nuestra casa ir dando el ejemplo.
– Ahí es donde habría que trabajar mejor en educar a esas mujeres y a que no pierdan su autoestima.
Exactamente, tenemos que tener sobre todo dignidad, decir no, yo soy así y no quiero depender, porque ahí se genera la violencia económica y el aislamiento total de la mujer golpeada o no; la violencia psicológica también deja marcas. Hoy está muy presente el acoso que es por la calle, por teléfono, por Facebook, lo que también ha provocado suicidios en las víctimas.
– Si bien el 25 de noviembre es el día señalado en todo el mundo para la no violencia contra mujeres y niñas, esta es una lucha permanente.
Sí, lamentablemente es cosa de todos los días, se coincide en que es de la más devastadora violación a los derechos humanos. Hay que trabajar todo el año, pero este 25 tenemos la oportunidad de aprovechar para difundir esa lucha, tenemos la obligación de actuar toda la sociedad, no podemos mirar al costado.
Aprovechemos entonces una vez más esa fecha a ver si logramos que se tome más conciencia. En este contexto resaltamos que si alguien está pasando por una situación de violencia, que denuncie. Además de la denuncia de la víctima o de la familia, si ves que en la casa de al lado hay una situación de violencia denuncialo, si no querés que se sepa quién denunció, no se va a saber porque se puede hacer anónima. Es importante destacar lo del anonimato porque muchas veces la gente tiene miedo. Hay que dejar de lado eso de no te metas, porque es de las actitudes más cobardes y además lo hace cómplice. De nada sirve salir a la calle manifestando, cuando hicimos poco o fuimos indiferentes ante una situación que podría haberse evitado. Salimos a hacer las marchas después pidiendo justicia, es claro que tiene que haberla, pero, ¿antes no habríamos podido evitarlo?

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