La actuación de Umbral fue también en el marco de las conmemoraciones de los 100 años de la desaparición física del escritor, filósofo y poeta José E. Rodó. Las guitarras nuevamente fueron protagonistas, logrando un excelente auditórium en una comunidad que ama este instrumento.
Ignacio Correa junto a Sebastián Segarra, son los integrantes del dúo Umbral. Manifestaron que fue un gusto para ellos haber estado nuevamente en Santa Lucía y recordaron cuando hace alrededor de diez años estuvieran en la Casa de Juan, coincidiendo también con el tiempo en que recién formaron el dúo. Indicaron que esta es otra de las valiosas experiencias de tocar la guitarra por muchos lugares, pero la de Santa Lucía tiene algo diferente porque vieron hoy muchas personas asiduas de la guitarra, que vieron hace diez años cuando recién comenzaban a recorrer juntos este camino.
Ignacio y Sebastián afirmaron, que por el mecanismo de Fondo Concursable volvieron a Santa Lucía en el marco de otros conciertos por el departamento de Canelones.
La Casa de Rodó tiene una belleza única por lo patrimonial, y coincidieron en que se enamoraron no sólo de la bien conservada casona, sino también de sus espacios, de los que ya están quedando pocos en el país. También se refirieron a la Casa de Juan, espacio donde habitualmente y desde hace años se vienen realizando encuentros de guitarristas y donde muchos de sus amigos también han podido tocar, lo que le confiere un sitial importante para la cultura, no sólo para Santa Lucía sino para el Uruguay.
Ignacio y Sebastián se conocieron cuando iban a clases de guitarra y de ensamble con Sergio Fernández Cabrera. También estudiaron juntos en Bélgica con el compositor Boris Dakar, con quien estudiaron además ensamble, y con diferentes profesores, sea de guitarra como también de música para armonía o lectoescritura, al estar todo dentro del ámbito musical.
El dúo Umbral se mueve dentro de un repertorio que no es comercial, por lo que quizás sea olvidado por el gran mercado, que tiene la atención puesta en otras prioridades artísticas o del público en general. Reafirman que como artistas están muy contentos en tocar en lugares tan patrimoniales como la Casa Rodó, que tiene una cercanía tan especial con el público y con música instrumental, donde la canción, la letra no está, es sólo la guitarra.
Manifiestan que hay que ser muy constantes para sobrevivir haciendo guitarra clásica, hay que pelearla mucho, pero que en su caso, al ser dos personas, trabajan mucho en el armado de conciertos y de giras. Agradecen haber tenido la suerte de recibir el apoyo del Ministerio de Educación y Cultura en varias formas, mediante los Fondos Concursables, los Fondos de Incentivo, de apoyo directo para conciertos en el exterior, de la Cancillería. Es indudable que si no hubieran sido tan constantes en el trabajo de producción, nunca hubieran podido llegar a esos logros, pero hay que seguir estudiando y reconocen que siempre hay que armar un material para presentar.
Coinciden en que lo más difícil es mantener la energía del proyecto, mantenerse siempre con un repertorio nuevo. Indican que tratan de seguir trabajando constantemente, como el poder conseguir conciertos a través del MEC y diferentes ámbitos estatales, los que le han venido apoyando.
Umbral presentó un repertorio de autores contemporáneos de Uruguay, Argentina, Chile, que tocan con música de raíz folklórica regional, pero con tratamientos estéticos distintos, dependiendo del compositor, como hacen desde hace diez años en que decidieron comenzar con su dúo, indican.
Para esta nueva gala de guitarra desarrollado en el Centro Cultural José E Rodó, se volvió a contar con el apoyo del Área de Patrimonio del Gobierno de Canelones y el Municipio de Santa Lucía.

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