Juan Casas, nuestro gran artesano de un mundo en pequeño que continúa sorprendiendo porque cada detalle recobra vida. Con cada pieza se refleja la historia de nuestros antepasados. Sus creativas manos le llevaron a elaborar instrumentos musicales como arpa, violín, violonchelo. Sus sueños continúan en poder formar un museo por lo que sigue creando, además ya hay muchos que le han acercado la inquietud de que esta muestra tendría que ser en forma permanente.
Hemos visto surgir herramientas, vehículos en miniatura que marcan una evolución de alrededor de tres siglos. Según el propio artesano, tiene varios desafíos por delante, un mundo de cosas por historiar, como podrían ser trenes, barcos o aviones, todo puede ser asociando fértil imaginación y constante trabajo.
Juan, en esta última etapa, ha salido un tanto de su primer amor el hierro para trabajar maderas nobles como roble, cedro rosa, lapacho, quebracho, por lo que agradece también a todos los carpinteros y a quienes le ofrecen los recortes.

DEL TIEMPO DE LA CARRETAS
Este era el eslabón que le quedaba en esta cadena de historia, indicó, Juan a EL PUEBLO, que para este año por el Día del Patrimonio integrará a su muestra nuevas piezas dentro de lo que define como la historia del transporte tracción a sangre.
Allí encontramos la réplica de aquellas primeras carretas que circularon por Uruguay, Argentina y Brasil a principios de 1800, con un sistema muy rudimentario, hechas con madera y cuero, que eran tiradas por bueyes a paso de hombre, cuando en el país se comenzara con el transporte. Esa primera carreta, hecha con madera dura de quebracho, tenía la particularidad de que sus dos ruedas, al no haber llantas de hierro, se ataban tientos de cuero y eran movidas por un eje de madera de naranjo, que al ser derechos y resistentes se plantaban por las familias con es fin. Posteriormente, realizó otra carrera algo más elaborada, de antes de 1900, en la que se usaba paja a sus costados, techo de cuero y ruedas de madera dura, tirada por bueyes o caballos. Estas carretas también fueron las que vadeaban nuestro Paso del Soldado En 1900 empezaban a aparecer los carruajes y las diligencias para mercaderías y pasajeros, de la que también Juan hizo la réplica de La Calera, cuyo último viaje lo hizo desde Santa Lucía. En cuanto a los carros, identificó aquellos del pueblo, por ejemplo, uno que repartía pan en Santa Lucía, otro de la intendencia que era para la basura y otro de trabajo en el campo. Además, a esta colección le agregó la clásica carreta de la conquista del oeste de Estados Unidos, que tantos recuerdos ha dejado por las películas de Cowboys, como otros carruajes de paseo.
Juan, siguiendo con su inquietud de testimoniar la historia de Santa Lucía, viene realizando el carruaje de la familia Brignoni, con fotos que gentilmente le cedieron y que tiene una historia muy singular, la que presentará en el próximo día del Patrimonio
HISTORIA DE LA BICICLETA
Dentro de las nuevas piezas, Juan también ha trabajado en la historia de la bicicleta, de la que se han cumplido 204 de su invención, más conocida como la Draisiana, de madera, sin pedal ni frenos; le sigue otra de madera con doble manillar, ya que andaba apoyando los codos y se impulsaba con los pies. En la evolución del birrodado, le sigue otra de complicado sistema y luego la clásica de la rueda grande con la chiquita, también muy popularizada en el cine.
Rescató además, la bicicleta del afilador, magníficamente confeccionada con su pie y su piedra de afilar, parece hasta sentir aquel clásico sonido de la armónica que sonaba por las calles de todos los poblados, que salían a hacer afilar sus cuchillas y tijeras.
Juan Casas volverá a maravillar con su creatividad en pequeño en esta edición 2017 del Día del Patrimonio, sábado 7 y domingo 8 de octubre.
Se homenajeará el centenario de La Cumparcita, el tango de Gerardo Matos Rodríguez compuesto en 1917, para lo que sorteará entre los visitantes una vitrola con corneta de bronce. Seguramente, esa vitrola en miniatura también recogerá reconocimiento y será nuestra imaginación la encargada de escuchar esos discos de pasta, recreando los éxitos de aquellos tiempos.

Y.S.
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