Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez
Suplemento de El Pueblo, En nuestra lista de libros de 2016 hay varios del año pasado, del anterior y de hace siglo y medio. Felix Montaldo
PERSONAS QUE ABRIERON CAMINOS NUEVOS
Nikola Tesla
Los últimos años de Tesla (II)
En 1935 enferma gravemente el ingeniero Michael Pupin, también de origen serbio. Tesla lo visita y ambos científicos se reconcilian.
En 1937 recibió varias distinciones: el 25 de enero la Escuela Politécnica de Graz (Austria), donde realizó estudios en su juventud, lo condecoró con el título de Doctor Honoris Causa. El 7 de marzo lo nombraron miembro permanente de la Academia de Ciencias de Serbia. El 10 de julio, el gobierno checoslovaco le concedió el «Gran Cordón de la Orden del León Blanco», una de las máximas distinciones concedidas en ese país; a su vez la Universidad de Praga lo nombró Doctor Honoris Causa.
El 20 de julio murió Marconi.
En agosto, Tesla fue atropellado por un taxi; recibió un fuerte impacto que lo hirió de consideración (varias costillas rotas y una lesión en la columna vertebral), pero se rehusó a ser atendido por médicos y sólo les pidió a las personas que lo auxiliaron que lo llevaran a su hotel. Una vez allí se recluyó en su habitación donde permaneció varios meses. De allí en adelante saldría en pocas ocasiones de su alojamiento.
El 14 de octubre falleció su amigo Robert Underwood Johnson; su esposa Katherine Johnson, que sentía un gran aprecio por Tesla, había muerto en 1925.
El 6 de noviembre fue la Universidad de París quién le concedió el título de Doctor Honoris Causa.
El 11 de mayo de 1938 recibió un premio del «Institute of Inmigrant Welfare» pero no pudo acudir a la ceremonia por su delicado estado de salud.
El 8 de julio de 1942 recibió la visita del rey Pedro II de Yugoslavia. En ese año su salud había empeorado y tenía problemas cardíacos.
El día 4 de enero del año siguiente, fue a su oficina a realizar un experimento junto con su ayudante Scherff, pero no lo pudo terminar por sentirse indispuesto. No quizo que le llamaran médico y lo acompañaron nuevamente al hotel. Al día siguiente, una camarera limpió su pieza y, cuando se retiraba, Tesla le pidió que colgara de su puerta el cartel «No molestar» porque no quería ver a nadie.
El 7 de enero de 1943 falleció, estando solo en su habitación. Una empleada del hotel lo encontró al día siguiente. El médico certificó la muerte por trombosis coronaria a la hora 10 y 30 de la noche, mientras dormía. (M. Cheney, p. 344)
A su funeral fueron más de dos mil personas y su ataúd fue cubierto por la bandera de Estados Unidos. Meses después, la armada bautizó a un nuevo barco con el nombre de Nikola Tesla. (M. Delgado, p. 136).
El 10 de enero el alcalde de Nueva York, Fiorello La Guardia, leyó por radio un emotivo homenaje. El 12 de enero se realizó el funeral al que asistieron importantes personajes del mundo científico, cultural, empresarial y político. Fueron acompañantes de honor: el profesor Edwin Amstrong, (famoso ingeniero e inventor); el Dr. E.F.W. Alexanderson de la General Electric; el Dr. Harvey Rentschler de Westinghouse, el ingeniero Gano Dunn, y W.H. Burton conservador del Planetario ubicado en el Museo de Historia Natural.
Tres premios Nobel de Física norteamericanos (Robert Millikan, Arthur Compton y James Frank) le redactaron unas palabras de homenaje donde decían que fue «una de las mentes más privilegiadas que había conocido el mundo, desbrozando el camino para muchos de los más importantes avances tecnológicos de la era moderna».
El Presidente de Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt y su esposa, Eleanor Roosevelt, destacaron su «contribución a la ciencia y la industria de nuestra nación y el vicepresidente Wallace dijo que «con la desaparición de Tesla, el hombre de a pie pierde a uno de sus mejores amigos.» (M. Cheney, p. 345-346).
Después de su muerte el gobierno norteamericano confiscó todas las pertenencias de Tesla para investigarlas. Querían comprobar si entre ellas había proyectos o diagramas que permitieran construir armas u otros elementos de importancia estratégica. En 1952, una comisión de expertos dictó su veredicto final sobre este asunto:
«Sus pensamientos y esfuerzos durante, al menos, los últimos quince años, fueron sobre todo de carácter especulativo, filosófico y promocional, a menudo preocupados por la producción inalámbrica de energía; pero no incluye nada nuevo, salvable, principios practicables ni métodos para conseguirlo.» (Miguel Delgado, p. 137).
En 1952 se fundó el Museo Tesla de Belgrado. Su sobrino recuperó para su exhibición: copias del motor de inducción, de la bobina Tesla, del aparato llamado «Huevo de Colón», diagramas, papelería, etc. El motor de inducción original quedó en poder del Imperial College London, prestigiosa universidad británica. En Croacia se abrió el Museo Casa Natal de Tesla, en la aldea de Smiljan; y en Zagreb, el Museo de la Técnica Nikola Tesla. Además, hay una sección dedicada a Tesla en el Museo de la Técnica en Viena y en instituciones de esta índole en otros países. Cabe agregar que en Serbia, los billetes de cien dinares llevan la efigie del inventor.
En 1960, en su homenaje, el Sistema Internacional de Unidades designó con su nombre a una nueva unidad de medida, el Tesla (simbolizada por una T), que mide la densidad del campo magnético; fue una gran distinción, a la que pocos científicos han logrado acceder.
En Estados Unidos se fabrica actualmente un automóvil eléctrico al que se bautizó con el nombre de Tesla. La empresa se llama Tesla Motors. También en el campo de la medicina se encuentra su nombre, por ejemplo, en el resonador magnético 3 Tesla.
Finalizamos con un pensamiento de nuestro ilustre inventor:
«Nuestras virtudes y nuestros defectos son inseparables como la energía y la materia. Cuando se separan, el hombre ya no está.» («Yo y la energía», p. 254)
Bibliografía:Nikola Tesla: «Yo y la energía», presentación de Miguel Delgado, Turner Publicaciones, Madrid, 2011./Margaret Cheney, «Nikola Tesla, el genio al que le robaron la luz», Turner Publicaciones,/Orrin Dunlap, «Guillermo Marconi, el hombre y su invención», Empresa Editora Zig-Zag, Santiago de Chile./Nikola Tesla Huevo Colon / Biografía de Guglielmo Marconi, www. Biografías y vidas/Resonancia Schumann www.Wikipedia/Conferencias de Tesla – Firmado: Nikola Tesla – Resultado de Google Books. Introducción y apéndices Miguel Delgado/Michael Pupin www.Wikipedia/Elihu Thomson www.Biography/Charles Steinmetz www.biografías y vidas

Yatire
NO PUDE
Niño desgraciado, de nadie eras agrado, el coronel no te quiso, yo en mi regazo te puse, te amamantè, te abriguè, te enseñè, te gritè, te odiè, te amè, te mentì.
¿que mas podia hacer?
sola, desamparada en aquellos campos, aquellos cardos, aquellos trabajos, aquellos dias plañidos de odio, sudor, impudor, asco, te sobrabas por los arrabales porteños, sin desmedro, sin tapujos, sin desapuros, con hambre, frio, congojas, escondi mi charles en amargura por ti carlos, quizas…no…si, fue por miedo a tu padre carlos, el de ojos muertos, parisì vino con negocios entre los dedos.
podria ser otro con una daga entre los dedos, te fuiste a mis tierras a buscar lo que me negaron…fama, dinero, glamour, desencia, (o indesencia) yo puta joven fui, tu revolcandote con arrugadas putas con corsè, ah! Carlitos, Morocho, no pude amarte realmente.
siempre dijiste ser desgraciado purrete, con digna suerte.
Te quiero
BERTA
P.D. El sonido de las cosas al caer
Martín Mangado: Son muchos a través de los años: el ruido de los pasos de mi madre en la noche, el ruido de la cortina del garage cuando llegaba mi padre, la campana del recreo en el colegio, el timbre del liceo, el pito del tren de las 12:05, las campanas al vuelo en semana santa, el reloj de la iglesia cada cuarto de hora, un grito de gol, un doble en la hora, la marcha de la vuelta ciclista, un te quiero, un no te quiero más, un llanto de bebe, la musica de la cadena de las 20:00 en epocas oscuras, un llanto de mujer, la radio, los discos de vinilo, los casetes, los CD, los MP3, los pendrive, los pájaros cantando al amanecer, los sonidos del silencio en la tardecita en el campo, el murmullo de las grandes ciudades, en fin los sonidos de la vida.-
Hugo Battiste; El toque de una campana y la abuela «Chela», llamando a sus nietos para comer….
Marcia Salvoli
Lunerías
Santa Lucía.
Bella,
viva en su piel de arena,
humana en letras del río.
Lejos el Sol agrio
Cerca
la Luna
sobre tildes del dolor.
Junto a mis ramas van
pausas de agua,
luego entre lamas
sucumben ausencias.
Mientras atraviesa
la noche partida en muros,
el tren sube por mi pecho
y refleja en su verbo.
Acorazada,
sobre trenzas
del monte,
teje su camino circular.
Furiosa, su alma de butiá
llueve y canta.
Claudia Moreno
2
!Se apagó la luz!
¿dónde?…¿dónde estoy yo?
…se apagó la luz…
¿cómo he de advertir
en la inmensa oscuridad
lo que implica
lugar?
¿cómo proclamar
territorio
a la soledad?
¿acaso sea
éste
desde donde chamusca
la luz que pregunta?
¿acaso sea
éste
desde donde
más o menos uno
es igual a destierro?
si así lo fuese…
!Dios
te pido
apagues mi pensamiento!
Alfredo Gomez
Ramita de enredadera
Así había sido su abuela,
y su bisabuela también.
Mujeres de dura madera
que iban al bosque a parir.
Como sándalo la piel,
quebracho su corazón,
la flor del ceibo en los besos,
y ojos de jacarandá azul.
Al monte lo surcaba un río
de aguas tibias y dulzonas,
y era su leche de madre
aún todavía más dulce.
Su vientre de palosanto,
como guitarra, como cuna,
murmullo de cauce profundo,
dejaba pasar las lunas.
Así llegó aquella niña,
abrió sus ojos dorados,
el silencio de aquel día
cubrió un mundo encantado.
Ramita de enredadera,
hoja de morí-viví,
que se abre y que se cierra,
entre la vida y el fin.
Uruguay Ortiz
Alguien le dice al tango
Estuve leyendo sobre José María Contursi, sin duda un grande. Era hijo de Pascual, el pionero pero, para mi gusto, el hij o es superior. En 1935 una piba de quince años, Susana Gricel Viganó fue a Radio Stentor a escuchar a Nelly Omar, cantante y amiga de la familia. El locutor se llamaba José María Contursi. El flechazo fue mutuo pero cada cual siguió su vida. Ambos se casaron por separado pero algunas veces se encontraban y se amaron. Finalmente, ya liberados, se casaron en Córdoba el 16 de agosto de 1967. Él tenía 56 años; ella, 47. Fue una ceremonia religiosa porque ella sólo estaba casada por civil. El matrimonio duró hasta el 11 de mayo de 1972 cuando Contursi, abatido por los rigores de su vida anterior, murió en ese pueblo cordobés en el que se habían instalado para siempre.
Por otra parte, en la casa de veteranos donde vivo hay un hermoso fondo donde habitualmente tomo mate, leo el diario y escucho radio. Si no hay fútbol generalmente oigo audiciones de tango. Un día apareció una gata en el fondo y se fue quedando. Seducida por un gato vecino, un bacán de collar, tuvo unos cuantos cachorros. El final fue tanguero, reparto de cachorros y castración. Un día pensaba que había que ponerle nombre a la gata. En ese momento, desde la radio, el Polaco Goyeneche cantaba: «hoy que vivo enloquecido/ porque no te olvidé/ ni te acuerdas de mí…/ ¡Gricel! ¡Gricel!». Le puse ese nombre a la gata que tiene pavadita de padrino.
Shalú
Tanto jode el gallo que al final sale el sol. CFM
Ahora no me conocés
¿En dónde estamos?


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