Llegar hasta el Centro Materno Infantil en su prolija esquina de Rocha y Chile, que luce una renovada fachada pintada por alumnos de Bellas Artes, resulta alentador, donde se percibe cómo trabaja un unido grupo humano que piensa en la mejor asistencia para los más pequeños.
Es imposible no imaginar por allí a la querida Iris, sin embargo, todo su empeño y amor quedó sembrado en quiénes continúan en el Centro Materno, que tanto la extraña trabajando día a día, y sigue proyectando para el bien de la institución.
La actual Comisión Directiva del CMI está presidida por Brenda Álvarez con Mary Pedrazzi, Gladys Scoteguazza, Jorge Lamela, Marcos Umpiérrez, Gustavo Hernández como miembros activos, además de su grupo de colaboradores.
EL PUEBLO dialogó con Mary Pedrazzi y Miriam Aguiar, Maestra Coordinadora del Centro.
Con el fallecimiento de Iris, indudablemente se sufrió un «cimbronazo», las personas no se suplen como personas pero las instituciones tienen que seguir funcionando, a veces le cuesta mucho a la gente separar lo que es la persona a lo que es la institución, se tiene que lograr que el Centro funcione cada vez mejor y tal vez ese sea el mejor homenaje a Iris, que se cumpla cabalmente con los objetivos previstos, puntualizó Pedrazzi.
Afirma que se han ido adecuando a la situación con el esfuerzo de los compañeros de comisión y con todo el grupo de funcionarios, tratando de llevar adelante la institución, más allá de que obviamente seguirán sintiendo esa falta. Hay que seguir trabajando porque si se parara habría deterioro en la institución por la que Iris puso mucho de su vida, pero además, también lo hizo toda la comunidad. El CMI es del pueblo, Iris era su imagen representativa, pero esta institución llevó más de cincuenta años crearla y llevó mucho esfuerzo del pueblo, se afirma.
Pedrazzi indicó que cuando INAU, organismo rector en el tema infancia pregunta quiénes son los dueños, se responde que la institución pertenece al pueblo de Santa Lucía y es una Comisión Directiva la que administra sus recursos humanos y los financieros que provienen del Estado con respecto a la presupuestación del servicio.
La coordinadora Miriam Aguiar desde hace tres años, afirma que Claudia Salgueiro es la maestra coreferente con más tiempo en la institución, como muchas de la educadoras desde hace más de veinte años.
El objetivo de los centros Caif es el trabajo en Educación Inicial, con niños a partir del año hasta los tres, cuando dejan de asistir para ser recibidos por los jardines de infantes de Santa Lucía.
Pedrazzi indica que el Centro realiza un trabajo en dos programas, uno de atención diaria, el de Inicial, abierto desde las 08.00 de la mañana a las 16.30 horas, y los más chicos van algunos, cuatro, seis u ocho horas, ya que se cuenta con horarios extendidos. El Programa de Estimulación Oportuna es donde los padres traen a los bebes que van una vez por semana a estos talleres.
Al trabajar con seres humanos los números son flexibles pero en total hoy se atienden 270 niños entre los dos programas, se indica. Pedrazzi destaca que estos niños proceden de distintas escalas sociales, logrando un centro heterogéneo e inclusivo para todos los niños de Santa Lucía que han necesitado el CMI.


Se cuenta con un equipo de profesionales como Asistente Social, Psicomotricista y Psicóloga, encargados del abordaje con la familia, en una apoyatura a través del Centro, como con el trabajo del equipo docente que tiene un contacto diario con la familia. En esta asistencia trabajan dos maestras, doce educadoras y el área operativa para mantener en las excelentes condiciones de higiene y ambientación que caracterizan al Centro. Esta institución se encuentra en un Nivel 6, el más alto que tiene la estructura Caif, que permite tener el mayor número de niños posible.
El hecho de mantener un edificio como el del CMI, conlleva mucho esfuerzo del equipo de trabajo tratando de cuidar todo lo que se puede con el dinero de las partidas que vienen del Estado, que por lo tanto es de todos. Estas partidas son para la alimentación de los niños, salarios de los funcionarios, mantenimiento e higiene, suficiente como para mantener el nivel de atención a los niños y a las familias. En cuanto a los gastos de alimentación, muy importante por la edad, por los cuidados que llevan, también se cubren, no falta nada y no se ha tenido ninguna observación por el departamento de Nutrición de Inau, afirma Pedrazzi.
Se reitera la característica de que haya una lista de espera para un centro que no tiene más capacidad real, pero lo que obligó este año a abrir un nuevo grupo. Sin embargo, Santa Lucía tiene, afortunadamente, otro Caif, por lo que se entiende que tendría que ver qué posibilidad tiene este otro centro para absorber más niños y saber en definitiva cuál es la necesidad real para la ciudad.
El CMI, todos los años abre un período de inscripción, brindando prioridad a los más vulnerables, para lo que fue creado el sistema, que no indica vulnerabilidad económica, ya que puede haber otro tipo de vulneración que puede pasar por una discapacidad, un problema de familia. Precisamente, para tener en cuenta estas situaciones, se cuenta con Asistente Social, Psicóloga y se coordina con las diferentes instituciones lográndose un mutuo apoyo, resalta Pedrazzi.
Siguen también contando con la atención del Pediatra Gonzalo Pérez, como desde hace años, destacando la buena coordinación con Salud Pública, como con los centros de enseñanza, incluso con la Policía. Además, al no contar en la ciudad con Juzgado Letrado, la coordinación es con el Letrado de Paz, aunque no se tengan muchas familias que estén en situaciones de judicialización, cuando se ha necesitado la coordinación ha sido muy buena, se agregó.
La maestra coordinadora del CMI, por su parte, agrega que debido a las características de la edad de los niños es muy fluida la comunicación con los padres y las educadoras, que tienen un vínculo muy afianzado. No se duda en plantear consultas, en transmitir cosas puntuales que les suceden, preparándose para cuando sus hijos sean más grandes, en cómo manejar situaciones, por lo que buscan el apoyo de los profesionales.
El equipo de trabajo, mancomunadamente con la Comisión Directiva del CMI, no toma decisiones sin escucharse, planifica para este año poder devolver en parte a la comunidad lo que ésta ha puesto en el centro.
Desde la Comisión Directiva se resalta lo que se hace a través de servicios, proyectando la posibilidad de brindar una mayor atención. Se especifica que hoy se permite un horario hasta las 16.30 horas, pero se puede lograr a través de Inau o del propio Caif una ampliación para aquellas familias que a esa hora no puedan retirar a los niños. El equipo ya ha estado viendo cuántos serían esos niños, para hacer un planteo formal ante las autoridades, con la certeza de que será avalado debido a la sentida necesidad de estas familias. También se mantiene la posibilidad, quizás para el año próximo, contando con la apoyatura edilicia, de establecer un centro de atención en el tema maltrato infantil. Con respecto a la ampliación horaria, afirman que se cuenta tanto con el apoyo de las dos docentes, de los tres profesionales como de algún educador, según el perfil que se necesite. En cuanto a un centro de maltrato y abuso sexual, se requiere de profesionales capacitados en el tema, entendiendo que podrían ser de Santa Lucía, pero de no presentarse a los llamados, se buscarían en otros lugares. Pedrazzi aseveró que de acuerdo a la experiencia de trabajar en este centro Santa Lucía, necesita contar con un centro que trabaje violencia en los niños y por lo tanto intrafamiliar.
Se agregó que este equipo del CMI está trabajando todos los días para hacer las cosas lo mejor posible, pero que son bienvenidas las buenas voluntades y las ideas, aclarando que no se está pidiendo dinero, pero se reitera la invitación a acercarse a esta institución que pertenece al pueblo y que, por lo tanto, permanece a diario de puertas abiertas desde la 8.30 a 16.30 horas, con el teléfono 4334 69 53.

Y.S.
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