La ciudad de Santa Lucía se siente parte de la historia del notable escritor, al albergar una joya como esta hermosa casona construida en 1873, donde pasaba sus veranos el escritor, hasta sus 9 años. Con influencia italiana de las villas renacentistas, cuenta con un precioso jardín arbolado, hoy convertida, precisamente, en Centro Cultural y Museo José E. Rodó, la mayor referencia cultural de nuestra ciudad, desde donde además se imparten la mayoría de los cursos de Educación No Formal de la Comuna Canaria.
Este espacio alberga un museo dedicado a preservar, investigar y difundir la vida y la obra de José Enrique Rodó. Cuenta con mobiliario y objetos que acompañaron al escritor, pertenecientes a la Casa Giró y al Museo Histórico Nacional y cedidos en carácter de custodia temporaria por el Ministerio de Educación y Cultura.
A modo de reconocimiento por el gran ensayista José E Rodó, cuya familia fuera propietaria de la hermosa casona de calle Rivera que nuclea gran parte del acervo cultural, se realizó el viernes pasado un recital de guitarra inaugurando un nuevo ciclo de espectáculos Viernes al Toque, en el que participaron distintos jóvenes estudiantes.
A propósito, conversamos con el gestor de Cultura del Centro Cultural Leonardo Bonizzi, quien afirmó que dentro del marco de los 100 años del fallecimiento, si bien se comienza recordando con un recital en este Centro Cultural se abordará plenamente la personalidad y la obra de Rodó en lo que se ha llamado Concierto Literario, que se está organizando para dentro para el mes próximo, del que más delante se brindaran más detalles. Con este recital, se recomienza la exitosa experiencia del año pasado, cuando se realizaron tres instancias. Se decidió esta temporada comenzar más temprano con conciertos de invierno, que se realizan en una de las salas del interior de la casa. Se tiene previsto realizarlo una vez al mes, uno en agosto y otro en septiembre y con el cambio de estación se organizará algún espectáculo en el enjardinando fondo de la casa, en un marco que tanto gusta a los santalucenses, pero la parte instrumental solista se viene realizando adentro en esta primera instancia, afirmó Bonizzi.
Para este primer Viernes al Toque se eligió un recital de guitarras en el que participaron Facundo Hernández, Felipe Rivero, Dominique Craigdallie, Juan Pedro Souza, Facundo Arias y Ruben Baudino. Entre estos jóvenes hay estudiantes del Centro Cultural José E. Rodó, Conservatorio Departamental de Música de Canelones y también alumnos de la Casa de Juan. Con el profesor Fernando Firulo de la escuela de guitarra Casa de Juan, se coincide en lo sactifactorio de poder contar con la presencia de jóvenes estudiantes con los cuales se pueden apreciar diferentes niveles, algunos de los cuales son principiantes, otros están en nivel medio, alumnos del Conservatorio en los últimos años de la cátedra, y como en el caso de Juan Pedro, que es alumno de la Escuela Universitaria de Música, que reconforta la labor de los profesores al comprobar que se viene realizando un trabajo que está brindando sus frutos.
En el recital del último viernes se vivió como el ambiente íntimo de la guitarra, donde no se amplificó, es casi donde suena mejor, donde se está muy próximo al intérprete, confirmó Bonizzi. Indudablemente, Santa Lucía vuelve a confirmar su sensibilidad para las cuerdas, además de una ganada tradición de escuchar este instrumento; esta es una ciudad en la que se vienen haciendo cosas hace años como en la Casa de Juan, con un ciclo que el año pasado cumplió 20 años, desde el 96 que se viene en un buen romance con la guitarra. Se recordó el excelente trabajo que viene desde hace años, como por ejemplo el maestro Ridel Pérez, en su momento, como así anteriormente. También se recuerda la larga tradición de Santa Lucía en folklore, donde la guitarra es el instrumento protagonista, por lo que se señala todo está relacionado para que sigan surgiendo enamorados de la guitarra.
Cada guitarrista le pone lo suyo, si bien los niveles pueden ser diferentes, todos tienen su personalidad, más allá de los autores que escojan para interpretar, cada uno tiene su impronta, como tomar o mirar su instrumento, leer o no la música desde el atril. Cada intérprete es único y allí, en una casi íntima sala de la Casa de Rodó, este noble instrumento fue nuevamente protagonista, donde sentimos casi respirar a las guitarras con cada sonido, con cada pausa, donde se destacó un respetuoso auditorio. Un aplaudido final a tres guitarras interpretando La Cumparcita, también en recuerdo de los 100 años de su creación, dejó con ganas de seguir escuchando a las cuerdas.
Leonardo Bonizzi también se refirió con gran alegría a la decisión del Municipio de Santa Lucía de costear la afinación del piano de la Casa Rodó, inquietud que el mismo acercara a las autoridades locales. Este hermoso piano puede al fin salir de su mutismo y recobrar vida, ya que actualmente se vienen contactando con pianistas locales. «La cocina está andando, vamos a ver qué produce», expresó con alegría el profesor Leonardo Bonizzi.

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