Se jugó en OFI la última fecha en la fase de grupos de la Copa Nacional de Clubes divisional «A», en la que Wanderers nuevamente sufrió una dura derrota en Flores. Los dirigidos por Martín Ferrari se despidieron del torneo y la divisional, goleados por Porongos de Trinidad 6 a 0.
Independientemente de todos los inconvenientes que tuvo el técnico para ir conformando un equipo titular en cada circunstancia, por la ida o lesiones de jugadores, esta participación en la Copa Nacional para Wanderers, más allá de la experiencia que significó para algunos jugadores, quedará en el olvido. No recordamos, tanto a nivel local como en competencias del interior, tan mala participación y menos las goleadas que recibió solamente en dos encuentros, en los que cosechó 13 goles en contra.
De los 8 partidos que disputó, apenas logró un triunfo ante Río Negro en Canelones y un empate en el debut copero, ante el mismo rival, los seis restantes fueron sendas derrotas, siendo esta, sin lugar a dudas, la peor campaña copera de Wanderers.
Ahora habrá que apuntar a la actividad local, en la cual, a partir del próximo Campeonato Eduardo Martínez Monegal cambian las reglas de juego, ya no corre aquello de que los puntos logrados en la actividad de la temporada anterior eran como una especie de amparo para el descenso. A partir de este año ha quedado suprimido ese tema, todos los equipos arrancan desde 0, como corresponde, para el campeonato y el propio descenso.
Entonces, pienso que en Wanderers algún retoque habrá que hacer. Se podrá decir que hay una gran diferencia entre la actividad local y del interior, es muy cierto, la intensidad, el ritmo, las exigencias, la emotividad, el potencial deportivo, todo es distinto, lo que no cambia es la media de puntos, y en la Liga Departamental de Canelones hay mucha paridad entre aquellos equipos que tradicionalmente han ocupado ocasionalmente las primeras posiciones al final de la temporada.
Pero aquellos que han estado, por lo general, ocupando posiciones de mitad de tabla hacia abajo, con la nueva reglamentación también se harán fuertes. Las circunstancias los obligan, a nadie nunca le gustó descender, por lo que a priori podríamos decir que tendremos un campeonato muy competitivo, parejo, en el que nadie llega a disputar el mismo con el salvoconducto de los puntos logrados en la temporada anterior.
De todas maneras, también sabemos que la economía de los clubes no es la mejor y que no están las cosas para hacer inversiones desmedidas, que al fin y al cabo terminan por desestabilizar a los clubes en ese rubro.
Sobre estos temas estaremos dialogando con el presidente bohemio Alejandro Merlo, para ver en definitiva cómo se va a encarar la actividad local.

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