Celebrar 45 años de una institución que recibe a niños que recién están iniciando su etapa escolar, sería difícil de entender, ellos con sus ojitos curiosos y sana espontaneidad no saben nada del ayer pero son toda nuestra apuesta al futuro. Hace 45 años hubo un grupito de personas que viendo la necesidad de crear un Jardín, colocaron la piedra fundamental, seguramente muchos otros también estuvieron trabajando y apoyando para que esta institución hoy siga siendo esta hermosa realidad, el primer escalón de la educación de nuestros hijos, nietos, sobrinos.
En el año 1972, figura el primer niño matriculado en el Jardín de Infantes Nº 210. No resulta por lo tanto difícil, de imaginar la emoción de varios «cuarentones» recordando su primera maestra, sus primeros juegos y sin mamá y papa al lado. ¿Se imaginan qué gran paso es el Jardín?, cuando la maestra es como mamá, la que comienza nuestra educación con ternura pero también con límites. La primer maestra seguramente a todos nos marcó por siempre, son esas mismas virtuosas que con dedicación y esmero son capaces de ayudar al buen crecer de nuestros niños. Cómo no reconocer este trabajo, el que volvemos a admirar en esta oportunidad en el Jardín 210, esa patria nuestra, las banderas, el himno nacional, las letras, las palabras y los números, comienzan a tener sentido gracias a ellas.
La Maestra Directora Doris González, al momento de brindar la bienvenida reflexionó sobre las huellas que cada uno de los alumnos fue dejando, como así la impronta de cada una de las personas que estuvieron y están en el cuerpo docente y no docente de la institución en estos 45 años. Padres de hoy, alumnos de ayer, contribuyendo a una historia de alegrías, llantos y tantos momentos compartidos. «Caras de asombro ante diversos descubrimientos, que bella la tarea de enseñar y que hermoso la de aprender…», mencionaba la Maestra Doris.
En la ceremonia de aniversario se hizo el reconocimiento público a las familias que siempre acompañan, como lo fue en esta oportunidad logrando excelente concurrencia. Cada uno de los niños de Nivel 3 C y B, Nivel 4 A y C y Nivel 4 B y D, fueron los verdaderos protagonista en estos festejos, que con música y juegos contagiaron a todos.
También se presentó el cuadro de abanderados del Liceo Nº 1, por lo que se agradeció al Director, Profesor Eduardo Mollo.
En el hall de entrada se realizó una muestra con distintos documentos, donde se podía leer la primera matrícula, fotos y trabajos de distintas épocas. Además, se escogió un poema de la inagotable autora María Elena Flash, que recoge en sus rimas el deber de los adultos para con los niños, nuestro mayor tesoro.

«…un verso una canción
Pueden ser lazos de reunión.
La poesía es en definitiva
Reconstrucción y reconciliación
Es el elemento
Más importante
Que tenemos
Para no hacer
De nuestros niños
Ni robots
Ni muñecos conformistas
Sino para ayudarlos
A ser lo que deben ser:
Auténticos
Seres humanos».

Y.S.
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