Una idea de Alfredo Valdez Rodríguez
Suplemento de EL Pueblo: puede que leerle sea una experiencia literaria parecida a escuchar la melodía de una orquesta o al paso del tren por 25 o la llegada del carro de Poyhu.
Ahora no me conoces
Y Marino dibujó a…?

Ahora no me conoces de la edición anterior:
Plaza Tomás Berreta ex 25 de mayo (José Pepe Torres)
Félix Montaldo
Personas que abrieron caminos nuevos

Lee de Forest
_______________Lanzamiento al mundo comercial Después de estas pruebas exitosas la sociedad constituida por Lee De Forest y Ed Smythe se amplió con la participación del profesor Freeman quien realizó un aporte de capital con fondos propios con la condición de que Lee también lo hiciera. Nuestro inventor se abocó entonces a la búsqueda de un inversor que financiara el emprendimiento incluido el costo del transmisor (Lee ya tenía los bocetos de un transmisor más potente que funcionaba a corriente alterna y sería conectado al generador de un barco). Para eso acudió a Max Stires, un ex compañero en la Universidad de Yale, quien se dedicaba a patrocinar proyectos nuevos que rompieran los moldes tradicionales, y le pidió que lo ayudara en la transmisión de las Carreras Internacionales de Yates donde tendría que competir con Marconi que había sido contratado por la Associated Press y el periódico New York Herald para cubrir el evento. Stires logró convencer a la Publishers Press Association, rival de la Associated Press, de que contratara a la empresa de Lee; a su vez habló con Siedler, hombre de negocios, quién accedió a financiar el emprendimiento. No obstante, en la interna de la sociedad, se decidió emplear el transmisor de Freeman que operaba con corriente continua conectado a un generador de 500 voltios.
El día que comenzaron las regatas Lee se trajo por las dudas su pequeño
transmisor de chispa. La Publishers Press Association fletó para el evento un
pequeño remolcador anclado en Sandy Hook, playa en Nueva Jersey. Lee y Ed
Smythe iban a bordo con el transmisor Freeman. El telegrafista de la Asociación
de la prensa les enviaba mensajes pero el aparato no los recibía. Tuvieron que
recurrir al viejo transmisor de chispa que funcionó; pero cuando intentaron
transmitir las carreras se produjeron interferencias con el equipo de Marconi y
otro equipo que también competía, lo que hizo fracasar a los tres competidores.
Los equipos no estaban preparados para una transmisión simultánea. La carrera
terminó siendo transmitida con el sistema tradicional de señales con banderas.
_ Como consecuencia de este fracaso inicial la sociedad se disolvió:
Freeman profundamente contrariado volvió a Chicago, también lo hizo Ed
Smythe quien volvió a su trabajo en la Western Electric (aunque seguía
confiando en las posibilidades de Lee carecía de fondos para aportar) y el
financista Siedler, que perdió mil dólares en el experimento, se negó a seguirlos
apoyando. Lee quedó en la pobreza: sólo contaba con los 5 dólares semanales
que le enviaba Smythe. Estaban en el año 1901 y, el joven, a los 28 años se sentía
un fracasado. Visitó a su madre y su hermana en Nueva Haven quienes se
sintieron preocupadas por su aspecto desmejorado y le propusieron que se
quedara un tiempo a vivir con ellas para recuperarse, pero Lee quería continuar
en seguida con su trabajo y volvió pronto a Nueva York.
Rosina More
Pasan cosas, como pasan las nubes. No me detengo. Sigo el viaje.
Intento crear y recrearme en la autenticidad.
Quién dijo que es fácil?
Pero más difícil es sostener una mentira.
Voy descalza casi, rumbo a la cima de la Sencillez. Allí me encontraré.
Eduardo Mollo
La Bella: Lugares (Bonus Track ) Ilustres ( 10 )
“ Hay lugares donde uno se queda
y lugares que se quedan en uno.”
Anónimo

El Café Sportman
El mítico, legendario e inolvidable “ Café
Sportman ”, considerado como uno de los lugares de reunión social más grande
y concurrido de la ciudad, ocupaba la planta del edificio ubicado actualmente,
en la esquina de las calles Dr. Antonio Legnani y Lavalleja, ocupado
posteriormente por una mutualista médica, un depósito y venta de comestibles
y luego un comercio que gira en el rubro ropa. La planta física se mantiene casi
en las mismas condiciones. El casi obedece simplemente a mejoras edilicias.
Lejos de la intención de historiar sobre el tema, aportaremos
simplemente, algunos datos que surgieron de prodigiosas memorias de amigos,
las cuales tienen por intención y objetivo, ilustrar, especialmente a los más
jóvenes y rememorar a los más veteranos.-
Básicamente, – los que lo recuerden muy bien podrán corroborar,
corregir o ampliar -, el Café Sportman constaba de un amplísimo salón, dividido
en dos partes por un tabique de madera que ofrecía por un lado, ( a su entrada
por calle Legnani en la puerta de la derecha ) un salón familiar, y por otro, ( en
sus dos entradas también por calle Legnani de la izquierda ), un bar.
Obviamente esta descripción es válida si nos posicionamos de frente al local.
En el Salón Familiar se ofrecía todo tipo de comidas rápidas y
bebidas, además de los extraordinarios helados artesanales ( Ice-cream soda ).
Este salón tenía algunas otras particularidades: tenía horno a leña, televisión,
desde luego sillas y mesas y la heladería apenas se accedía.-
Cabe destacar que en este salón, existía una “rockola”. El término
Rockola es una variación del nombre del dispositivo Rock-Ola de la invención
del fundador de la constructora de maquinas David Cullen Rockola, es uno de
los nombres más comunes con el que se designa generalmente al dispositivo, el
otro es Sinfonola. La palabra también se asocia a la época de los años 50 y 60
durante la época del Rock and Roll.
La rockola es un aparato eléctrico que contiene un tocadiscos
automático y una colección de discos simples ( una canción por lado ) que se
reproducen cuando el usuario introduce una ficha y selecciona el disco que
quiere escuchar, por medio de la combinación de botones ( generalmente letras
y números ).
En el bar, y respondiendo a una “ lógica ” de cultura machista,
existían mesas de juegos, por ejemplo truco y conga. Estas eran famosas porque
se jugaban con “ apuntador ”.
También había un billar ubicado estratégicamente cerca del
mostrador y un “ Flipper ” ( en realidad el nombre original era pinball ). Detrás
del largo mostrador, lucía un gran espejo que decía “ Café Sportman ”, pintado
en letras rojas. Otra particularidad del bar, era que ofrecía el servicio de lustrado
de calzados, en un sillón bastante alto destinado a tal fin, además de contar con
una enorme caja registradora y el teléfono, aparato de fundamental importancia
para un comercio de este tipo.-
Al fondo de este salón destinado a bar y en su parte superior, algo así
como en una segunda planta o altillo, funcionaba una peluquería para
caballeros, instalada en una enorme estructura de madera, a la que se accedía
por una escalera lateral.
En realidad, como podrá apreciarse, todo lo que se ofrecía en el bar,
estaba pensado y destinado a una clientela masculina, tal cual lo indicaba la
época ( décadas del cincuenta, sesenta y setenta ).
En el exterior y hacia calle Legnani, lucía las ofertas de la casa, en
carteles luminosos, sobre los amplios ventanales: PIZA ( si, así, con una sola Z ),
REPOSTERÍA, FAINÁ, HELADOS. Además, sobre la derecha y en la puerta se
aclaraba ( por las dudas ) CONFITERÍA, y sobre la parte izquierda del edificio
CAFÉ.-
El Café Sportman gozaba de una ubicación de privilegio: frente a la
Plaza Principal y esquinando con el Club Social Juvenil y la Sede de Wanderers
Atlético Club y un reconocido comercio que giraba en el ramo almacén.
Precisamente esa ubicación lo hacía parada obligada del público santalucense y
del público de zonas aledañas que venía a Santa Lucía por trámites, por
mandados, paseo o estudio. Como por si fuera poco, se encontraba frente a dos
paradas de ómnibus y una de taxis.
En verano y especialmente en Carnaval, Café Sportman llenaba de
sillas y mesas la esquina norte de la plaza, justo frente a sus puertas para el
disfrute total de habitantes y vecinos.-
Como se habrá advertido y por tratarse de un artículo periodístico y
no de una rigurosa investigación, hemos omitido deliberadamente los nombres
de todos los involucrados en el esplendor de este café, bar y confitería.-
Nombraré sí a quienes pusieron a trabajar sus memorias y
elaboraron este relato, a quienes por cierto, agradezco infinitamente: Juan
Ángel Dárdano, Luis Pérez Almirón, Hugo Battiste, Julio Ciliuti, Fernando
Lacretta y Ricardo Pose.
Aquello que sale del corazón,
lleva el matiz y el calor de su lugar de origen.
Oliver Wendell Holmes
Daniel Da Rosa
Mira hacia arriba
El cielo está del otro lado del mundo
Mira hacia el oeste
el desierto se diluye en el viento
o no mires el sur
el río se mece en los ojos de un amor deslumbrado
por el salto de un pez
el este es el bramido del mar
y el norte “viralata”
mira hacia delante
la curva del tiempo parece apretarse sobre nosotros
el pasado se pierde en la niebla
mira si tus manos tienen clavos
si la corona de espinas aún tiene la cabeza de cristo
mírame
si puedes
verás los huesos cimbreando sobre la noche más larga
mis palabras encorvadas debajo de mis párpados
mis lágrimas apiñadas por el frío del olvido
la vida ahí nomás
dejando su estela invisible
mira hacia arriba otra vez
dime
qué ves ahora?
Omar Adi
1970
Es 1970 y mucho comienza pero demasiado termina.
Paul Mc Cartney nos cachetea con la noticia de que hasta acá Los Beatles.
Somos cuartos en México y no nos emociona, maracaneros.

Allende grita en Chile y callan Jimi Hendrix y Bertrand Russell y Janis Joplin y
De Gaulle y uno sabe poco de todo o de todo un poco, pero eso sí, muy poco.
El miedo de esos tiempos queda detrás de los muros de la cancha de Güander y
el piso se tachona de cáscaras de maní que venden los Tesoro con sus bolsas de
arpillera colgantes y de mandarinas que llevamos de la casa de cada uno.
Siempre hace un frío de aquellos pero a veces el aire del prado se calienta por
goles en la hora y te inunda el calor del gigantesco vasco Phoyú que cobija
cuadro, cancha, hinchada, río, pueblo.
Y ya entramos ganando.
Es que a los veintiún años no hemos aprendido a perder.
Y además, por Peñarol, sabemos que podemos ganar cualquier partido y mejor
con la mano y en la hora.
Y de Peñarol viene la carta ganadora, el centrodelantero del Güander del 70.
Fue goleador del Uruguayo en el 60 con catorce goles y en el 61 marcó dos goles
por debajo de Spencer, andá llevando.
Integró el equipo campeón de la Libertadores y de la Intercontinental y del
primer quinquenio manya.
Fernando Morena dijo años después que él era su ídolo.
Y él dijo después que Morena fue su ídolo.
Pues ese tipo está aquí, colocándose en el área como nunca habíamos visto,
cabeceando como con un zapato pero de cabretilla, tiene un guante en la cabeza
decían.
Vino creo que de Ecuador, tiene la rodilla maltrecha pero la cabeza entera y lo
que importa es que está aquí, jugando de 9.
Es el 9 del Güander, Angel Cabrera, el mercedario Negro Clano.
Con el Tono dejamos los bofes gritando sus goles.
Corre 1970.
No podemos perder.
Sin embargo tiritan las ramas de los paraísos de la cancha de Wanderers.
Sucias rachas tumban todas
las cometas que levanto
putea Miguel Hernández, pura víscera.
Sale campeón Juanicó.(www.omaradi.com)
Ilustró Eduardo Arroyo, Marino Gonzalez

«El lenguaje es la única resurrección para lo que ha desaparecido”PQ

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