Desde fines del año 1800, la Sociedad Italiana posee dos panteones sociales
que han sido una de sus preocupaciones:  mantenerlos y conservarlos en su
patrimonio.
         Así lo confirman las actas que datan de la última década de dicho año.
         Durante la época en que la Sociedad era de Mutuo Soccorso, fue uno de
los apoyos con que contaban las familias italianas que venían confiando en una
mejor calidad de vida, formando parte de una villa centenaria.
          Desde 1983, con motivo del cese de prestación de sus servicios
asistenciales y con cambio de estatutos, pasa a denominarse Sociedad
Italiana, con fines sociales y culturales, cediendo parte de su propiedad a
COMECA, pero conservando gran parte de ella, incluyendo los panteones A1 y
A2 en el cementerio local.
           Es en ese momento en que la masa social pasa de unas pocas decenas
a más de 200 socios, mediante una campaña que se lleva a cabo en menos de
un año. De ahí en adelante el aumento siguió, llegando en un momento dado a
más de 500 socios.
           La demanda de hacerse socio del panteón fue grande, debido a que el
derecho a su uso estuvo siempre incluído en el importe de la cuota social, que
por otra parte siempre fue baja.
            Con el transcurso de los años, la demanda superó la capacidad. 
             La Comisión Directiva actual se encontró con problemas económicos
que felizmente subsanó en poco tiempo, poniendo al día la contribución
inmobiliaria de ambos panteones, pero se encontró con otra dificultad que
sobrepasó sus gestiones y que fue la de no conseguir qu muchos responsables
no efectuarán las debidas reducciones de sus familiares para liberar lugares .
               En este punto se realizaron diligencias personales con los deudos,
publicaciones por parte de la Sociedad y luego por la Dirección General de
Necrópolis, intimando a realizar las reducciones en determinado plazo.
              Luego vino el pedido de retirar las urnas por una resolución municipal.
              Las respuestas obtenidas no fueron suficientes , por lo que finalizados
los plazos ( con respecto a las urnas , se extendió de 1 a 3 meses) , la
Sociedad Italiana se hizo cargo de los costos para las reducciones: derechos
municipales, urnas, chapas identificatorias y luego el traslado de las urnas al
Urnario.
               Es de destacar que todos los trámites se realizaron según la
indicación de las ordenanzas municipales y cuyos pasos están claramente
documentados y a disposición de quienes lo soliciten en la Oficina de
Necrópolis local.
              Al término de años de lucha y sinsabores, en que miembros de la
Directiva sufrieron agravios inmerecidos, que sin embargo no les hicieron bajar
los brazos, es que se llegó a la tan ansiada habilitación para beneficio de los
socios que lo requieran.
               A quienes entendieron los problemas y siguieron apoyando a la
institución, a las Autoridades y Funcionarios municipales, a la Prensa local,
llegue hoy el más profundo agradecimiento.

                   La Comisión Directiva

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