La etapa de Huracán fue muy linda por su ambiente
familiar

Rodolfo Alberto “Liebre” Herrera González es el
deportista convocado en esta oportunidad, no tuvo una
carrera extremadamente larga o gloriosa, fueron pocos
años entre la divisional primera C del fútbol de
Canelones, Wanderers, en una época donde era muy
difícil jugar en el primer equipo porque había cada nene
que era imposible desplazarlos. De todas maneras fue
campeón con una gran reserva. Después, un amigo se lo
llevó a Huracán del pueblo Capurro, que militaba en la
Liga de Rodríguez en ese entonces. Herrera nos cuenta
esas vivencias y algo más.

# ¿Comenzaste a jugar en dónde?
// En San José de Canelones, que militaba en aquel
entonces en la divisional primera C de la Liga
Departamental de Fútbol de Canelones. Fue a fines de la
década del 60, la cancha estaba ubicada en el barrio del
Frigorífico de Canelones , al lado prácticamente.

# ¿Siempre jugaste de arquero?
// Siempre lo hice en ese puesto. En esos tiempos las
pelotas no eran livianas como las de ahora.
# Algunas se volvían pesadas cuando llovía.
// Totalmente, y cuando se secaba el cuero era durísimas,
era bravas.
# Recuerdo bien la cancha de San José, tenía algunas
vueltitas el piso.
// Era difícil jugar ahí, tenía una bajada muy pronunciada
hacia un área, pero además, si la mirabas de punta a
punta era medio combado el terreno, tenía de todo.
Nosotros la conocíamos, pero a los rivales se les
complicaba manejar la pelota ahí. Era lo que había, ahí
jugué unos años, si bien yo vivía en Santa Lucía, en mi
niñez con mis padres vivimos en el Barrio San José,
entonces tenía amigos que conservaba de la infancia.
Luego de estar viviendo acá, en mi etapa laboral
trabajaba en Canelones, ahí surge el reencuentro con
muchos de aquellos amigos del barrio y me invitan a jugar
en el Club San José. Más allá de algunos pormenores,
pasamos momentos muy lindos en San José.
# A la fecha la liga apenas cuenta con 17 clubes entre las
divisionales A y B, en esa época llegaron a ser 36, entre
las tres divisionales.

// Han cambiado bastante las cosas y por supuesto que el
panorama. Volviendo al tema, después me invitaron para
que viniera a Wanderers.
# Llegas a Wanderers en un gran momento del club,
cuando contó con aquellos famosos equipos de principio
de los 70.
// Habían cuadrazos, recuerdo a algunos jugadores, Omar
Garate, Figueredo, el “Maestro” Ferraz, Antúnez, Nelson
“Chupete” Hernández, López, Carlos Peña, Galloso, era la
selección de Canelones, prácticamente. Pero recuerdo
que cuando la gente de Wanderers fue al buscar el pase
de San José de Canelones para Wanderers, le pidieron
pelotas de fútbol y algo de indumentaria deportiva por el
pase.
# Ahora, y salvando la distancia, no menos cuadro había
en Reserva.
// Muy cierto, por ejemplo entre otros, jugaban Rosario
Martínez, Castillo, Omar Rapetti, Ricardo Abril, Juan Peña,
“Pepe” Gorospe, “Pico” Vallarino. Ahí también había muy
buen cuadro, pero los demás equipos también tenían
buenos equipos y jugaban bien. Esas Reservas eran
primeras de ahora, había mucha calidad, la cosa no
pasaba por si las canchas eran buenas o malas, o si las
pelotas eran buenas o no, se jugaba al futbol igual.
# ¿Cuántos tiempos estás en Wanderers?

// Estuve hasta el 78, después me fui a jugar a Huracán de
Capurro, que jugaba en la Liga de Rodríguez. También
integraban la liga, entre otros clubes, Tropezón, el Club
Rodríguez, Zanja Honda, que estaba antes de llegar a
Raigón. Ahí estuve unos años.
# ¿Cómo eran las canchas?
// Muchas similares a la de San José de Canelones, por
ejemplo en la de Zanja Honda estaba el arco acá y atrás a
unos pocos metros había un chiquero de cerdos (digamos
chanchos), bien de afuera. La cancha de Huracán de
Capurro estaba al lado de la Estación de AFE, y la sede
sobre la ruta.
# Recuerdo que en San Antonio la cancha de Sacachispas
estaba al lado del cementerio y atrás de uno de los arcos
había una laguna, hace 50 años atrás.
// Era normal en la época, por ejemplo bañarse después
de los partidos lo teníamos que hacer muchas veces en
inverno con agua fría, o helada, si bien la calentaban con
alcohol no daba para todos, ligaban algo de agua tibia los
primeros, si no nos íbamos vestidos de jugador a nuestras
sedes y ahí a bañarnos y cambiarnos.
# ¿Por qué te fuiste de Wanderers?
// Por medio del “Flaco” Lambreche, que era el cantinero
de Wanderers, conocía gente de Huracán, sabía que
precisaban un arquero y me recomendó.

# Así que el “Flaco” Lambreche ya era contratista, un
adelantado en la época.
// Después me embromaba con eso de que el había sido
el contratista.
# También es cierto que en esas ligas muchas canchas se
encontraban en el área rural, y era el lugar donde hacían
su encuentro social las familias.
// Claro, era un momento esperado, porque los
jugadores que mayormente era de campaña, y aquellos
que venían del pueblo, se encontraban en las canchas con
las familias de los compañeros, era un ambiente muy
lindo, sano, hacía que nos sintiéramos cómodos, a gusto,
más allá de que íbamos en un camión abierto, muertos de
frío, y a la vuelta, como decía, si llovía volvíamos todos
embarrados, pero lo hacíamos con alegría, con ganas.
Muchas de esas cosas, a pesar de las comodidades, se
han perdido, y mira que algún peso se pagaba también a
los jugadores.
# ¿Qué te dejó esa etapa que corta? ¿En qué te
enriqueció como persona?
// El compañerismo, el sentirse rodeado
permanentemente de buenas personas, de gente
desinteresada, gente de bien, que hacían olvidar una
cantidad de carencias y fueras con ganas de jugar al
fútbol. También acá en la Liga de Canelones tuvimos la

suerte de estar rodeados siempre de muy buena gente,
jugamos poco porque priorizamos el trabajo, era el
ingreso económico seguro que teníamos.
# ¿Luego de la etapa de jugador, tuviste alguna
vinculación con el fútbol?
// Por la década del 80 estuve vinculado en una Sub
Comisión de Wanderers, nos dedicamos a los juveniles.
Entre ellos estaban Carlos Noya, Ernesto González, estaba
yo. Hicimos un campeonato de barrio para sacar
jugadores para Wanderers. Por ejemplo, de ese
campeonato surgió el “Tabaco” Walter Pose, salieron
cinco o seis jugadores más. Después se dejaron de hacer
esos torneos locales. También en alguna oportunidad iba
como delegado del club a la Liga. Sergio Molaguero era el
presidente de Wanderers, fueron lindas etapas.

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