Es el tercer tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres
El 26 marzo de cada año se conmemora el Día Mundial de la Prevención
del Cáncer de Cuello Uterino a modo de establecer acciones de
concientización e información sobre la importancia de efectuarse controles
ginecológicos para evitar enfermedades, entre ellas, el cáncer.
Si bien la crítica situación de pandemia se prolonga desde hace más de un
año acaparando la mayor atención en salud, en el contexto de este día
mundial, fuentes médicas aconsejan no dejar de consultar. Realizarse el
Papanicolau, para obtener una muestra de células del cuello uterino, que
analizadas detectan signos tempranos que pueden derivar en cáncer, es
fundamental.
Se reafirma que en una primera etapa se producen alteraciones que se las
conocen como displasias o lesiones precancerosas. Estas fases, si bien son
fáciles de tratar, no producen síntomas visibles y pueden ser únicamente
detectadas a través de estudios de tamizaje (PAP y test de HPV), por este
motivo es muy importante concurrir al ginecólogo una vez al año.
El cáncer de cuello uterino es 100% prevenible. Afecta mayoritariamente a
mujeres entre 35 y 64 años y es una enfermedad que impacta a toda la
sociedad.
Recomendaciones a tener en cuenta:
Consultar al ginecólogo o pediatra por vacuna contra el HPV.*
Luego de iniciar las relaciones sexuales, conocer el riesgo a través de
visitas frecuentes, pautadas con el ginecólogo.
Realizar el Papanicolaou y la Colposcopía 1 vez al año.
Se aconseja adoptar hábitos de vida saludables: Alimentación sana, realizar
deportes y no consumir drogas.
Recordar que la detección precoz ayuda a prevenir o que al menos el
posterior tratamiento sea más eficaz y menos invasivo.
Se busca concientizar sobre la importancia que tiene esta enfermedad,
promoviendo acciones de sensibilización e información sobre la
importancia de efectuarse los controles ginecológicos.
Es una enfermedad que se desarrolla en el sector del útero que está en
contacto con la vagina. Sucede cuando las células del útero se transforman
paulatinamente en células anormales, se multiplican y alcanzan a ser mayor
cantidad que las células normales. También tienden a diseminarse por otros
órganos.
En Uruguay es el tercer tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres,
luego del cáncer de mama , de colon y recto. (Fuente: Registro Nacional de
Cáncer de la Comisión Honoraria de Lucha contra el Cáncer).
Actualmente se dispone de vacunas altamente eficaces para prevenir la
infección contra los tipos 16 y 18 de HPV, los cuales en conjunto son
responsables de aproximadamente el 75% de los cánceres de cuello uterino.
El HPV es un virus muy común que se transmite de una persona a otra a
través de relaciones sexuales. Aunque la mayor parte de las infecciones por
HPV no provocan síntomas, la infección genital persistente por los tipos
oncogénicos de HPV puede causar cáncer de cuello uterino, cáncer de
vagina y cáncer de vulva en la mujer, y cáncer de pene en el hombre.
Además, tanto en mujeres como en hombres pueden causar cáncer de ano y
del área de la boca y garganta, además de verrugas genitales en ambos
sexos.
Es imprescindible el control periódico con ginecólogo, recibir educación
sexual, la realización del Papanicolaou (PAP) en función de las
recomendaciones vigentes y la utilización de métodos de barrera
(preservativos) en las relaciones sexuales, ya que la vacuna no previene
otras enfermedades de transmisión sexual. La vacunación es sólo una
estrategia más de prevención disponible.
*La Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de
la Salud, la Red de Instituciones Nacionales de Cáncer de la UNASUR,
entre otras instituciones internacionales, y en nuestro país el Ministerio de
Salud, la Sociedad Uruguaya de Pediatría, la Sociedad Ginecotocológica
del Uruguay, la Sociedad de Patología del Tracto Genital Inferior,
Citología y Colposcopía del Uruguay, la Sociedad Uruguaya de
Ginecología Oncológica y la Sociedad Uruguaya de Ginecología de la
Infancia y Adolescencia, recomiendan la vacuna contra el HPV.
Y.S.

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