El legado del sabio

Es una reflexión surgida sobre la obra del Maestro, cuya muestra quedó
oficialmente inaugurada por la Fundación Clemente Estable en Antonio
Legnani 414, sede de Rotary Club de Santa Lucia.
Se disfrutó de una pequeña intervención teatral destacando el pilar familiar
que fundamentó toda su vida.
Se registró un excelente marco de público, con una fuerte presencia del
ámbito docente, la verdadera vocación del sabio uruguayo.
El director de Cultura Tabaré Costa resaltó la importancia de esta muestra
en nombre del Gobierno de Canelones que podrá ser visitada por escolares
y liceales. Reconoció el legado del maestro científico y pedagogo como de
las mentes más ilustres del siglo pasado en Uruguay. Agregó que se
promoverá que la muestra tenga carácter itinerante.
En esta inauguración, también estuvo Pablo Casacuberta director de la
película "Clemente, Los aprendizajes de un maestro", documental que fue
estrenado con éxito el año pasado.
El cineasta afirmó que le generó un gran compromiso rescatar con
diferentes testimonios a este uruguayo que estudia magisterio y desde ahí,
con una formación autodidacta, desarrolló una carrera científica teórica que
entre otros ricos alcances termina siendo la mano derecha de Santiago
Ramón y Cajal, la persona que definió la funcionalidad de la neurona.
Generó además, en Uruguay un instituto de investigaciones que sigue
existiendo y sigue siendo realmente un estandarte de lo que se puede hacer
en Uruguay, que fue de punta en su momento y sigue siendo de punta.
Resaltó también la relevancia de esta figura tan visionaria por su
significación más contemporánea, al elaborar en el año 39 un plan
educativo que sería contemporáneo y muchas de las premisas de ese plan
que tiene más de 60 años se parece muchísimo a los objetivos que fijó la
UNESCO para este nuevo milenio.
Tener científicos es una obligación
Quizás la parte de su legado más importante se encuentra en el Instituto de
Investigaciones Biológicas Clemente Estable. Semanario El Pueblo dialogó
con Pablo Zunino director del IIBICE, también presente en la apertura de la
muestra.  Indicó que fue fundado por el científico en el año 1927 y
naciendo en el ámbito de Educación Primaria para investigación, pero
también laboratorio para generar materiales didácticos, sobre todo en
ciencias biológicas. Luego de un periodo pasa a depender de Ministerio de

Salud Pública. Actualmente el instituto es una unidad ejecutora del
Ministerio de Educación y Cultura.
Zunino indica que fue creado luego de que Estable llegara muy fortalecido
y tonificado de su estadía en Europa, trabajando con el premio Nobel
español Santiago Ramón y Cajal. Al volver, una de sus tareas fue
establecer un laboratorio para trabajar. Al ser un neurocientífico, su área
de especialización eran los trabajos sobre el sistema nervioso, en la cual
realizó descubrimientos muy importantes A partir de su estadía con Ramón
y Cajal, llega a descubrimientos, incluso en parte en contradicción con los
resultados del propio Ramón y Cajal, que después demuestran ser ciertos y
estar vigentes, remarca Zunino.
Su trabajo siempre fue multidisciplinario, de distintas áreas de la ciencia, y
empieza a rodearse de investigadores de otras áreas de microbiología,
genética, biología celular y así empieza un camino que hoy se plasma en el
actual instituto, donde hay una diversidad enorme de área de estudio.
El instituto siempre ha seguido vigente, si bien fue cambiando por diversas
localizaciones provisorias hasta que se empieza a construir en la década del
40, inaugurándose en la del 50, donde actualmente se encuentra de Avenida
Italia esquina Francisco Simón, en Montevideo.
Faltan investigadores
Hoy todos los días unos 200 investigadores desarrollan su trabajo en
distintas relaciones laborales. Investigadores presupuestados propiamente
no son muchos, sólo 50, asiente Zunino.
En los últimos años, la ciencia en el país ha tenido un desarrollo
importante, pero ese impulso se ha estabilizado y lo que se necesita hoy es
un nuevo día, un nuevo empuje para seguir trabajando. En Uruguay faltan
investigadores, no es casualidad que los países desarrollados es donde hay
más cantidad investigadores con respecto a la población de un país y donde
más se invierte en ciencia. Seguramente no es casualidad, sobre todo en los
países del hemisferio norte se tienen las cosas claras en ese sentido.
Zunino agrega que en estos países el dinero no se cuenta como un gasto
sino como una inversión en desarrollo en todas sus facetas en el humano en
salud, si bien es económico también lo es en lo cultural y todo eso es lo que
hay que transmitir, reafirmó.
Otra de las facetas de Clemente Estable era un filósofo pedagogo y una de
sus principales obras se llama El Reino De Las Vocaciones, que escribe a
los 27 años. Ahí plantea la necesidad y el derecho que tienen las personas,
sobre todo en ciencia, en poder desarrollar su vocación, trabajar en torno a
ella y poder retribuir a la sociedad todo lo invertido. Ser investigador es
una vocación fascinante, no es una profesión para volverse rico ni mucho
menos, pero tiene muchas retribuciones, afirma el director del IIBICE.

Agrega que le parece un mito que en este país no se puede investigar, pero
que quizás haya que multiplicar los espacios para investigar, hay ámbito
para hacerlo y hay que apostar a eso.
Clemente Estable también lo decía, hay que tener instalado el impulso vital
para esa tareas.
El director Zunino reafirma que los canales del IIBICE están abiertos
como correo electrónico, teléfono de página Web, redes sociales que
tienen mucha actividad.
Además, existe un programa de visitas escolares y liceales que se organiza
a principio de año y registra más de 1000 estudiantes, los que van al
Instituto de visita, hacen experimentos y participan de la vida la institución.
Este año, el Instituto de Investigación Clemente Estable realizará una
jornada de puertas abiertas el sábado 5 de octubre, en coincidencia con el
Día del Patrimonio. Ese día se abre el Instituto al público general, para
visitas y actividades que puede ser una excelente oportunidad para conocer
y apreciar, afirmó Zunino.
Y.S.

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